Domingo 19 de mayo de 2013 
SÍGUENOS:
BLOGS
[ Pag. 28 de 58 ] «« Primera | < | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | 32 | 33 | 34 | 35 | 36 | 37 | > | Última »»
ACTUALIZADO 2011-11-21 AT 15:12:27
La cueva de Montesinos
Emiliano Ruiz Parra
REPORTERO
AMLO
2011-11-21 15:12:27


Tuve la suerte de cubrir un tramo importante de la campaña de Andrés Manuel López Obrador en 2006. Pocos años como aquél han sido tan fructíferos para hacer periodismo. La efervescencia social se expresaba en las calles, ya a través de movimientos sociales como el de Oaxaca y Atenco, ya por medio de las expectativas que despertó la candidatura de López Obrador. Seguirlo en las plazas del país equivalía a pulsar la emoción de miles que viajaban desde sus pueblos hasta las cabeceras municipales para escuchar a un hombre que iba con un mensaje de esperanza, de purificación de la vida pública, de solidaridad con los pobres.

Cierto: sus mejores plazas estaban en el sur y el centro, pero también llenó Monterrey y no le fue mal en Guadalajara. Y es cierto también que no pocas de esas plazas atiborradas se nutrían del acarreo. Recuerdo particularmente la masiva concentración de Torreón del 15 de junio de 2006, en donde la policía local reportó la movilización de 700 autobuses. Los gastos del mítin corrieron a cargo de un ostentoso empresario y candidato a senador llamado Francisco León, que fue levantado en febrero de 2007 y que continúa desaparecido. Acarreos aparte, la campaña de AMLO fue sin duda una insurrección electoral que movilizó a casi 15 millones de votantes el 2 de julio de 2006.



ACTUALIZADO 2011-11-19 AT 12:55:30
El blog de la redacción
Redacción Gatopardo
PERIODISTAS
Un domingo inusual
2011-11-19 12:55:30




Por Ricardo Garza Lau / Fotos de Andrés Rivera

El domingo pasado fue diferente a los cotidianos en el Parque México del DF. El dúo canadiense Chromeo, auspiciado por Absolut (dentro de la campaña Absolut Spotlight), se presentó gratis en su foro. Cerca de las 5 de la tarde y durante más de una hora, la banda de Dave 1 y P-Thugg, interpretó éxitos como "Fancy Footwork", y reconoció que era una de las primeras veces que tocaban en un lugar público de forma gratuita.






ACTUALIZADO 2011-11-17 AT 14:38:36
La llama y el vagabundo
Alonso Ruvalcaba
ESCRITOR
Últimas cenas
2011-11-17 14:38:36


Claro que el arte vuelve una y otra vez al asunto de la última cena. Todo en ella está cargado de símbolos. Sangre, cuerpo, traición, comida, canibalismo y ese brindis como de fin de los tiempos (o simplemente malacopa): uno de ustedes me venderá, no vuelvo a beber, nos vemos en el otro mundo. Una y otra vez, la última cena vuelve en clave de horror o de repulsión, como en estos dos paneles de Natalia Nesterova (Rusia, 1944), en los que encontramos partes equivalentes de lo trágico –el paisaje al fondo, surcado ya por negras aves infaustas– y lo grotesco –Jesús y sus discípulos, con los rostros igualados como máscaras fúnebres–:



O en ese tal vez desagradable fotograma –Viridiana (1960) de Buñuel– que famosamente escandalizó a los sacros corazones del franquismo:



Pero este post no trata de esas últimas cenas, que pueden abarcar muchos libros, sino de últimas cenas más modestas aunque igualmente trágicas: las cenas de los condenados a muerte.

Nadie no ha sentido el impulso de imaginar su propia última cena –"si mañana te fueran a ejecutar ¿qué pedirías?". Pocos tienen oportunidad de pedirla en serio, y todavía menos, de fotografiar las últimas cenas de otros hombres y mujeres. De estos fotógrafos, por sus características, ya que no por su momento en el tiempo, creo que habría que mencionar primero a Mat Collishaw y su serie Last meal on death row, que se vio en el Armory Show de Nueva York a principios de marzo. He aquí un ejemplo:



La primera vez que te le acercas, la fotografía es agradable por su composición y su iluminación: cualidad de bodegón del barroco flamenco, no excesivamente diferente de, digamos, Jacob van Es (c. 1596–1666):



ACTUALIZADO 2011-11-16 AT 12:50:09
El blog de la redacción
Redacción Gatopardo
PERIODISTAS
El frío de la mano izquierda
2011-11-16 12:50:09


Por Daniel Salinas Basave

En el verano de 2004, en plena campaña electoral bajacaliforniana, la hija del candidato a diputado Francisco Blake Mora se mató en la Vía Rápida de Tijuana cuando su vehículo volcó como consecuencia del exceso de velocidad. El cuerpo de la chica de 14 años quedó despedazado sobre el asfalto. Los más viejos zorros de Tránsito Municipal lo recuerdan a la fecha como uno de los impactos más devastadores en la historia de una vialidad a la que si algo le sobran son anécdotas de accidentes fatales. Dos días después de la muerte de su hija, Blake Mora debía participar en un debate organizado por el periódico Frontera en donde enfrentaría a los otros candidatos del décimo distrito, donde su rival a vencer era el priista Abel Mora Rodarte, ex basquetbolista y líder de la Alianza Transportista de Tijuana. Dado que el papel de árbitro no es el sueño dorado de nadie, a mí me tocaba en aquella época ser el moderador de los debates organizados por el periódico. Dimos por hecho que Blake Mora no estaría en el debate y ni siquiera esperábamos una llamada de cancelación por parte de su equipo de campaña, pues se da por sentado que cuando un padre ha perdido a una hija en semejantes circunstancias, no hay cabeza ni corazón  disponibles. Lo cierto es que los más sorprendidos fuimos nosotros cuando Blake apareció en la sala de redacción el día del debate, hierático e imperturbable como siempre, sin signo de consternación en el rostro. No hubo petición de minuto de silencio ni mención alguna de la tragedia. El debate se llevó a cabo y Blake lo ganó de calle. No hubo en sus intervenciones sentimentalismo alguno ni autocompasión. Duro, conciso y exponiendo ideas claras, se llevó la victoria según la votación de los consejeros editoriales del periódico. Tal frialdad fue justificada por los panistas argumentando que la joven fallecida era hija de su primer matrimonio y hacía algunos años que no vivía con su padre, por lo que la relación no era cercana. Se dijo que para Blake el deber siempre se anteponía a cualquier drama. Lo cierto es que la frialdad de ese hombre que nunca sonreía me impresionó desde entonces.

No fue un verano cualquiera el de 2004. En juego estaban las cinco alcaldías bajacalifornianas y el Congreso local, pero los ojos del país estaban puestos en Tijuana, donde una leyenda negra viviente llamada Jorge Hank Rhon competía como candidato a la alcaldía. El 22 de junio de aquel año, Francisco Ortiz Franco, editor del semanario Zeta, fue acribillado por la espalda delante de sus dos pequeños hijos cuando salía de la Procuraduría de Justicia. Zeta no dudó en señalar como sospechoso al candidato priista Jorge Hank. La narcoviolencia iba en franco ascenso. Uno de los más violentos sicarios de Tijuana, El "Chris" García Simental, hermano mayor del Teo, fue capturado una noche en medio de un nutrido tiroteo. En aquel verano de 2004 hervía la sangre en las calles de Tijuana.

Con todo y su enorme leyenda negra a cuestas, Jorge Hank Rhon derrotó en las elecciones del 1 de agosto al panista Jorge Ramos. Hubo rasgado de vestidura azul, llanto e impugnación en el Trife, pero al final los magistrados confirmaron el triunfo hankista. Sin embargo, Francisco Blake sí ganó en su distrito y se convirtió en diputado de una legislatura turbulenta. Baja California era gobernada por Eugenio Elorduy, un panista de la más tradicional estirpe, duro e intolerante, pero Tijuana era gobernada por Jorge Hank, heredero del priismo más caciquil y dinosáurico. El choque de trenes se antojaba de antología y Francisco Blake debía operar desde un Congreso salpicado de tricolores.

Con experiencia como diputado federal y regidor, Blake Mora había picado piedra abriéndose paso desde la tercera división de la política. En su rostro los gestos y emociones brillaban por su ausencia. Ni por casualidad sonreía. Su apellido de poeta proviene de aquellas leyendas de corsarios que merodearon la parte sur de la península en el Siglo XIX. Sus antepasados eran hombres de mar que desafiaban al Pacífico, aunque Francisco nació en el otro extremo de la península, en Tijuana, el 22 de mayo de 1966.



ACTUALIZADO 2011-11-16 AT 13:08:46
El blog de la redacción
Redacción Gatopardo
PERIODISTAS
Todos somos #mareoflores
2011-11-16 13:08:46


Por Ricardo Garza Lau.

Mario Flores llegó a mi departamento hace un año, en medio de una fiesta, invitado por una amiga. Me lo presentaron, lo saludé, se volteó, sacó un chicle de su boca y lo lanzó por la ventana. Abajo está la terraza de los vecinos, donde -por accidente, claro- han caído toda clase de objetos, causando su furia. Fingí que le reclamaba molesto a Mario cuantas veces pude a lo largo de la noche. Primero parecía confundido pero luego entendió que mi berrinche era una broma pesada. Desde entonces salimos con frecuencia, tenemos amigos en común y nos seguimos en Twitter. Quienes lo conocemos, sabemos que Mario es probablemente el más apolítico de los amigos, y que sus chistes de mal gusto rara vez sobrepasan en agresividad a los de un niño de 12 años. También sabemos que lo más "subversivo" que se atrevería a hacer es robarse un póster o una señalización callejera porque le gustó su diseño. Creo que todos los que seguimos su cuenta entendimos que quería hacerse el chistoso al poner en su perfil: "soy el ángel de la muerte de los panistas voladores". No lo imagino haciendo vudú para desquitar su odio (inexistente) contra algún secretario del gobierno.

El domingo a las 4 PM me marcó al celular otro amigo que tenemos en común, para avisarme que la PGR tenía detenido a Mario por sus tuits respecto a la caída del helicóptero en el que murió el secretario de Gobernación y otras siete personas; el ahora famoso: "No salía tan temprano del trabajo desde que se cayó la avioneta de Mouriño. Anden con cuidado funcionarios voladores". Mario trabajaba a un par de cuadras de donde cayó la avioneta de (aunque suene increíble) otro secretario de Gobernación, hace tres años. En un principio descarté que lo hubieran detenido por eso, le dije a mi amigo que seguramente lo habían detenido por, no sé, hacerle una mala broma a alguien muy sensible y con "conexiones" en la PGR. Él me pidió que le diera difusión a su detención en Twitter, como lo estaban haciendo ya todos sus amigos. Para entonces, #mareoflores ya era el Trending Topic número 1 de México.

Más tarde llegué al edificio de la Procuraduría en el DF, a un costado del monumento a la Revolución. Afuera, a las 7 PM, seis horas después de su "captura", ninguno de los 40 amigos que esperábamos noticias sabíamos quién y por qué lo habían detenido. Algunos gritaban "liberen a Mario", mientras desde el sexto piso se asomaba una persona. Cerca de las 10 PM fue liberado y la PGR emitió un comunicado en el que señalaba que, en efecto, había sido detenido por sus tuiteos, y que había sido trasladado como testigo. ¿Testigo de qué!, si a la hora en que cayó el helicóptero en un paraje perdido de Chalco, él estaba, como en cualquier día de la semana, en la agencia de publicidad donde trabaja.

Ayer me encontré con Mario en un centro comercial. Traía una gorra porque no quiere que lo reconozcan. Su teléfono sonaba constantemente, la mayoría de las veces eran reporteros que querían entrevistarlo. Mientras comíamos me contó cómo fue su detención: cuando acomodaba unas cosas en la cajuela de su coche, afuera de la casa de sus papás, llegó un hombre que le preguntó "¿te acuerdas de mí?", y en el momento en que intentaba reconocerlo se aproximaron otros 8 ó 10 hombres, que lo jalonearon hasta meterlo en un Chevy Monza sin sellos de alguna dependencia. Él gritó y forcejeó un rato hasta que lo dominaron. Hoy le duele la espalda y los brazos, aunque el único golpe leve que tiene es en un codo. En el auto lo intentaron calmar, uno de ellos le dijo: "tranquilo, yo también tengo hijos". Luego llegaron al edificio de la PGR, donde, según me explicó, todo fue más amable (excepto por una agente que en la entrada le aventó un: "eso te pasa por hocicón"). Adentro le explicaron que era presentado como testigo (menos mal, si hubiera sido sospechoso…), y le hicieron una serie de preguntas sobre helicópteros, afiliaciones políticas, grupos subversivos y países que había visitado.

Luego le hice unas preguntas:



[ Pag. 28 de 58 ] «« Primera | < | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | 32 | 33 | 34 | 35 | 36 | 37 | > | Última »»
 
 
Exposición Panoramica
LO MÁS LEÍDO
Ésta es la historia de un pueblo de la fronte...
Un ornitorrinco sobre Juan Villoro en Barcelo...

Los personajes de Darín no podrían ser más le...
La pasión del documentalista Christian Poveda...
COMUNIDAD
Copyright © 2010  -  www.gatopardo.com  -  Desarrollado por: Estrategia 360°