La Demora
Viernes 24 de mayo de 2013 
SÍGUENOS:
BLOGS
[ Pag. 32 de 59 ] «« Primera | < | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | 32 | 33 | 34 | 35 | 36 | 37 | 38 | 39 | 40 | 41 | > | Última »»
ACTUALIZADO 2011-10-07 AT 18:42:06
El blog de la redacción
Redacción Gatopardo
PERIODISTAS
Ya Hay Festival
2011-10-07 18:42:06


"Este fin de semana todos venimos a lo mismo", fue lo que pensé ayer cuando llegué al Hotel Xalapa, el centro de operaciones del Hay Festival, con un lobby atiborrado de gente y organizadores. Los escritores pasaban de un lado a otro, y demás curiosos tomaban notas en sus libretas Moleskine. El festival está de vuelta.

Eso me comentaba el peruano Alfredo Bryce Echenique. Mientras él almorzaba con un grupo de escritores y periodistas, en tertulia, se dio cuenta que el Hay Festival ya no era una gota extraña en el desierto de los festivales y ferias culturales, sino que era una "cosa" que se había consolidado hace tiempo y tenía una actividad permanente: ya fuera en Beirut, Segovia o Cartagena de Indias. "Esto ya es una resonancia, pero que va a dar muchas vueltas al mundo", me decía mientras Poniatowska era entrevistada por el periodista español Juan Cruz, la poeta Sandra Lorenzano era fotografiada junto a una alberca y Leila Guerriero pasaba apresurada para atender una entrevista. Bryce Echenique sólo los miraba con su copa de vino tinto en mano.

"Su importancia está en el formato, porque congresos de escritores se hacen millones, ¡y no sirven para nada! Son despilfarros atroces. Llegan los escritores y dan sus ponencias y nadie los escucha, salvo sus atentas esposas. Pero acá hay un formato que hace que la gente se sienta en un espacio amable e ilimitado: no tiene miedo, no tiene nervios, está relajada. Es una reunión literaria, sólo se necesita escoger una ciudad, crear el ambiente, no pensarlo, estudiarlo y combinar a los invitados", dice uno de los escritores más leídos de Perú, autor de Un mundo para Julius y No me esperen en abril. Luego Bryce Echenique se levantó a saludar a Poniatowska. "Me falta todavía Margo Glantz, que ha de andar por ahí", dijo. "No siempre estoy en México".



ACTUALIZADO 2011-10-07 AT 18:45:56
Cabeza de borrador
Pável Granados
ESCRITOR
El límulus y los poetas
2011-10-07 18:45:56




El límulus es un animal que parece salido de un sueño inmemorial. O más bien, parece salido de un museo de paleontología. ¡No! Más bien parece un animal salido de una mentira. Nadie creería que existe con esta apariencia: es un caparazón en forma de herradura que tiene una cola que parece un aguijón. Una vez al año llenan las playas de Nueva Inglaterra, a donde llegan para aparearse, y los pescadores no se les acercan porque temen la picadura del enorme aguijón. Sin embargo, el límulus no pica, ni sabe de la existencia del hombre. Es una especie de fósil viviente al que todo mundo confunde con un cangrejo, aunque en realidad es un arácnido marino que ha permanecido igual a sí mismo por largas eras geológicas. Cuando camina por las playas deja una huella extraña. Pero cuando pasa por el espíritu del escultor Brian Nissen deja unas figuras de una textura inquietante.

Con un homenaje al límulus –la extraordinaria exposición de Brian Nissen–, comenzó el Hay Festival en la ciudad de Xalapa. Todos los invitados caminamos de la biblioteca Carlos Fuentes al Ágora que está en la plaza principal, viendo los libros objeto que hicieron los estudiantes de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana y luego las fotografías de escritores tomadas por Gabriela Bautista y Daniel Mordzinski. Finalmente, llegamos a la Casa del Lago, en donde se encuentran las figuras metálicas del límulus, los bajorrelieves que parecen una biología mineral y un tanque de guerra hecho por la naturaleza. "También parece el casco de un samurai", decía el escultor mientras mostraba sus piezas.



ACTUALIZADO 2011-10-04 AT 13:24:54
Cabeza de borrador
Pável Granados
ESCRITOR
José Emilio Pacheco
2011-10-04 13:24:54




José Emilio Pacheco es un eterno alumno de la vida, Pacheco ha aprendido pocas certezas: El pasado no es bello. El presente es terrible. Y si vemos con esperanza el futuro es sólo porque se presenta con una máscara hecha para engañar. Manda una tarjeta de presentación prometedora. Pero tarde o temprano va a parar al mismo sitio, al jardín impenetrable de eventos ocurridos. Y lo que hemos perdido hace unos momentos se ha perdido tanto como se ha perdido el momento más remoto de la Historia. Sí, de la Historia que se escribe con mayúscula, de la que pasa ecuestremente, lejos de nosotros. Vendrá el Mañana, de alguna manera u otra. El Mañana es un país que alberga historias bellas, es el resultado del sacrificio del Hoy. Sacrificamos el Ahora para que surja de sus cenizas el Después, dichoso y radiante, como siempre lo soñamos. He aquí una serie de consejos didácticos que recibe el estudiante del mundo, aquel que habla constantemente en la obra de José Emilio Pacheco. Aquel que en el fondo no aprende nada porque la poesía carece de experiencia. O aprende que nada hace experiencia. Nada dos veces. Ningún minuto se parece al que sigue, y a su vez es completamente diferentes del anterior. ¿Cómo es posible que tan a menudo los confundamos? ¿Cómo es que pasamos la mano de la memoria por tantos momentos dichosos, irrepetibles cada uno de ellos, y luego los generalizamos con el nombre de "felicidad" como si eso los explicara? La tristeza... bueno, por lo menos ésa pasa y se va a reunir con todas las aguas, y en la lejanía adquiere una tonalidad menos sombría. Es engañosa... "Hasta podría volver a vivirla", pensamos. Hasta ese grado engaña la perspectiva del recuerdo. Se comienza, por eso, a construir la nostalgia, ese volver a pasar el tiempo entre las manos. Aunque la nostalgia no es, generalmente, pasar las manos por ningún lugar, ya que muchas veces crece independientemente de la experiencia. Por eso, la nostalgia siempre es un ejercicio de la creación. Ni siquiera estamos seguros de nuestros recuerdos. Y eso por no hablar de la serie de nostalgias heredadas, las cuales ni siquiera son posesión de la memoria. "¿De ese horror quién puede tener nostalgia?", se pregunta el narrador de Las batallas en el desierto. Pero la nostalgia engatusa, pues quiere que volvamos a un sitio en el que no hemos estado nunca. Es que el Mañana ha rasgado su disfraz y muestra su verdadero rostro, que se llama: el Ahora:

    A los veinte años nos dijeron: "Hay
    que sacrificarse por el Mañana".

    Y ofrendamos la vida en el altar
    del dios que nunca llega.

    Me gustaría encontrarme ya al final
    con los viejos maestros de aquel tiempo.

    Tendrían que decirme si de verdad
    todo este horror de ahora era el Mañana.

                                               ("El mañana")



ACTUALIZADO 2011-10-03 AT 20:33:22
Siempre habrá algo nuevo
Rigo de la Rocha
DISEñADOR GRáFICO
Kartell loves Mexico
2011-10-03 20:33:22




Kartell
, compañía italiana de diseño industrial en plástico que tiene una tienda en la avenida Masaryk del DF, presenta un proyecto en México en el que treinta piezas emblemáticas de la marca fueron intervenidas por artistas y diseñadores nacionales, o que tienen una fuerte relación con el país. El objetivo es subastarlas el próximo 11/11/11 con fines altruistas, así que hay que empezar a ahorrar, porque, quien se las lleve, tendrá una pieza única e irrepetible.

Algunos ejemplos de mis piezas favoritas son:





ACTUALIZADO 2011-10-03 AT 13:47:21
La llama y el vagabundo
Alonso Ruvalcaba
ESCRITOR
En defensa del borrachazo
2011-10-03 13:47:21


Un verdadero hombre, como tal vez dijo Camus, es el que reconoce y celebra la existencia del otro. Ese hombre sirve de ejemplo y advertencia para los que vienen detrás de él. Ser un hombre positivamente ejemplar es muy fácil: basta ceder un asiento en el metro, rescatar un perro. Por si fuera poco: está bien visto. ¡Qué tarea ególatra la de recibir aplausos! ¿Pero qué tal servir de ejemplo negativo, enseñar las pifias que no han de cometerse, ser por ello un mal visto, un desclasado? ¡Qué tarea filantrópica padecer escarnio! El hombre bebedor comete esos errores para que quienes vienen detrás de él no los cometan: para ir, poco a poco, limpiando el mundo. Veamos la aún joven historia del cine: miles de borracheras indiscriminadas, cientos de miles de errores que uno puede y acaso debe cometer para que los demás puedan dormir tranquilos. Veamos, en orden de gravedad.



Erratitas
Digamos que el menor error posible de borrachera cinematográfica es cancelar tu boda: un error tan pequeñito que casi es un acierto. Lo comete el siemprejarra Dudley Moore en Arturo el millonario seductor (la original de 1981), y casi se lo agradeces. Más arriba en los pequeños errores jarras está el de marcarle a una mujer (o mandarle mensajito), como Ashton Kutcher en la reciente Amigos con derechos, donde la borrachera lo lleva a la relación más aburrida de la historia. (Punto a favor: es con Natalie Portman.) Ya no tan pequeña es la erratita de llamarle a una ex mujer, como lo hace el ajenamente penoso John Cusack en Alta fidelidad, bajo la lluvia de la separación.



[ Pag. 32 de 59 ] «« Primera | < | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | 32 | 33 | 34 | 35 | 36 | 37 | 38 | 39 | 40 | 41 | > | Última »»
 
 
Style Map Ciudad de México
LO MÁS LEÍDO
El destino turístico más popular de México ah...
The Macallan no sólo es un excelente whisky, ...
Por David Franco
De Bigas Luna nos queda, sobre todo, su infin...
Los Ángeles Azules han vuelto a lo más alto d...
COMUNIDAD
Copyright © 2010  -  www.gatopardo.com  -  Desarrollado por: Estrategia 360°