Hace unas semanas se había puesto una cortina roja para cubrir el interior de Cine Tonalá, en la colonia Roma –lo que le daba un toque de misterio y
showbiz. Desde afuera no se podía ver el
hall negro y la taquilla. Ya se habían instalado las butacas
vintage, las sillas del bar y la marquesina que anuncia los títulos de exhibición.
Aunque en la ciudad hay antecedentes de alternativas fuera de los circuitos comerciales y de la misma Cineteca Nacional, como Cinemanía, La Casa del Cine y Autocinema Coyote, este foro viene a crear un nicho con películas de corte de festival sin distribución en el país: cine mexicano, cintas clásicas y de culto, un proyecto a cargo del programador Juan Pablo Bastarrachea. "Queremos que las películas tengan larga vida en la ciudad, que no se queden en su paso por festivales, que venga la gente a atestiguar el cine que está haciendo nuestra generación", dice Juan Pablo, quien ha sido programador de festivales como Ficco, Cinema Global y, actualmente, Distrital.
Además de las películas, Cine Tonalá es un espacio para obras de teatro y conciertos de línea acústica. Se tiene listo un restaurante-bar para que la gente venga a cenar y tomar un trago y una librería enfocada en libros de cine y teatro. Para esto se ha recurrido a un diseño conceptual acogedor,
vintage, con muebles recuperados y butacas ochenteras retapizadas con pieles de colores. Hay algunos diseños a cargo de Héctor Galván, y los pósters serán hechos en casa por diseñadores e ilustradores, como en los viejos tiempos. "En México no hay un lugar parecido a Cine Tonalá –dice Bastarrachea–. Nos inspiramos en cines y bares que existen desde hace 60 años en Berlín, y en el Silencio Club que diseñó David Lynch en París, basándose en su mítica Mulholland Drive, una mezcla de cine y antro".
Cine Tonalá es un espacio para exhibir las películas independientes nacionales que nunca llegan a los circuitos comerciales y que se quedan nomás en su ruta de festival. Aquí ninguna cinta saldrá de cartelera por poca audiencia. Juan Pablo Bastarrachea está gestionando la programación y hay una línea de festivales que está siguiendo: el de Rotterdam y la Bienale, secciones de Toronto y Venecia. "Por parte de las películas de culto y clásicas, tenemos una buena relación con Imcine que cuenta con un catálogo en el que podemos encontrar títulos como los de
El palacio de Lecumberri, de Arturo Ripstein, o
Llámenme Mike, de Alfredo Gurrola, películas de ese corte", dice Bastarrachea.
La programación consistirá en cintas arriesgadas en todas sus formas. A Bastarrachea le consta que hay interés por ver cine en México, lo ha visto en los festivales. La programación para el primer mes incluirá el largometraje
Mexicali, una
road movie mexicana de Juan Palacio;
Cómo empezar un país, un documental canadiense;
El sonido de los insectos, documental suizo, y la película brasileña que el año pasado ganó varios premios
El cielo sobre los hombros, de Sergio Gómez. Esto será a partir de junio, y seguro los cinéfilos no saldrán de aquí.
Tonalá 261, Colonia Roma.
www.cinetonala.com