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El rescate de un hombre misterioso
Con un par de lápices y una libreta de hojas blancas, el caricaturista francés Guy Nadaud -conocido como Golo- viajó por dos años y medio entre México y Alemania. Se le había metido en la cabeza la idea de hacer una novela gráfica sobre uno de los escritores alemanes más misteriosos en el siglo XX, una obra cuya edición en español acaba de llegar a las librerías: B. Traven: retrato de un anónimo célebre.
Cuenta Golo que, en los años cuarenta, todos querían saber quién era ese escritor que vivía en la calle Río Mississippi de la ciudad de México, y a quien todos llamaban Bruno (o Bernhard) Traven. Hasta Luis Spota llegó a robarle su correspondencia. Varias de sus novelas han sido adaptadas al cine, dos por el mexicano Roberto Gavaldón, y una, El tesoro de Sierra Madre, por John Huston (por la que la Warner Bros le pagó medio millón de dólares).
Aunque firmaba sus libros como "B. Traven", se hacía pasar por una infinidad de personas. A veces era un fotógrafo noruego, un agente literario gringo o un guionista británico. A veces se llamaba Hal Croves, Ret Marut o Traven Torsvan. Se llegó a decir que era hijo ilegítimo del káiser Guillermo II, o un seudónimo de Esperanza López Mateos, hermana del ex presidente, que le traducía sus novelas al español.
"Leí por primera vez a Traven a principios de los setenta. Sus libros ya le habían dado la vuelta al mundo -dice Golo-. Me había cautivado que casi todos sus personajes eran gente marginal, sin dinero, sin papeles. Y descubrí que la guerra y las fronteras eran temas que se repetían, uno de los grandes problemas de nuestra época".
Golo conoció a la familia de Traven, visitó la que fue su casa y recorrió de "pe a pa" el estudio donde trabajó. Descubrió que todo lo que había escrito en sus libros había estado conectado con su vida. Traven, en efecto, fue un "sin papeles" que huyó de Alemania, cuyos libros, durante el periodo nazi, se quemaron y prohibieron.
"Nunca quise hacer una investigación policiaca. Más bien quería conocer al hombre de carne y hueso, que estudió teatro, que editó una revista anarquista en Munich y que huye porque lo buscaba la policía bávara para su captura" dice Golo. "Descubrí que Traven llega a Holanda y de ahí se sube a un barco hacia Inglaterra, que naufraga, y como no llevaba papeles, estuvo preso. A México llegó hasta 1923".
No hay que sorprenderse si de pronto parece que uno está leyendo las locas aventuras de Moll Flanders. Golo recurrió a toda clase de artilugios gráficos, como la acuarela y el blanco y negro. "Después de su llegada a México, comienzan los colores. Es una forma de reflejar cómo veía Traven al país". Este libro es una oportunidad para descubrir a uno de los genios a los que acogió México durante el siglo pasado y que han generado todo tipo de leyendas.
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