Hace siete años, Leticia Sáenz estaba estudiando Relaciones Internacionales cuando se fue de intercambio a China, donde descubrió la cultura milenaria del té. "Cuando regresé, muchos venían cargando sus cerámicas chinas y piratería, yo venía con cinco kilos de té", cuenta. El té fue un pasatiempo hasta que un día leyó sobre una
sommelier de té en Canadá.
"Inmediatamente pensé: '¡Yo quiero hacer lo que ella hace!'". Así descubrió el Speciality Tea Institute de la Tea Association of the USA, donde estudió para hacer del té ya no un
hobby, sino una profesión.
Leticia acaba de lanzar su propia línea de tés en México, y lo hizo en el mejor momento. "Estamos en una época a la que se le conoce como el renacimiento del té, porque aunque se toma desde hace 4 000 años, estamos en una etapa en que buscamos ser más saludables, y el té es de las bebidas más saludables", dice.
Para Leticia es momento de recuperar el ritual (y el sabor) del té: hay que sacarlo de la bolsita. "Cuando la hoja entra en contacto con el agua se infla, se empieza a desenvolver, y es cuando empieza a soltar todos sus nutrientes y sabor. Es un proceso que tiene un término muy bonito: es la agonía de las hojas. El chiste es que tengan el espacio para agonizar. Si estás buscando buen té, tienes que empezar con hojas sueltas", dice.
Aunque cualquier cosa llamada "té" viene de la misma planta (ojo: no confundir con las tisanas, que son infusiones de otras plantas), hay un sinfín de variedades. "Es como el vino, tienes que tomar en cuenta la región, la altitud, el clima, el tipo de uva... Con el té es igual. La planta hoy crece en varias regiones de China, en Japón, en la India, en Sri-Lanka y otros países. Por eso existimos los
sommeliers de té".
Esto es, para Leticia, una conspiración que busca acabar con la idea de que el té es de señoras, una bebida que tomas cuando estás enfermo o que sólo es para monjes o para yoguis. Su línea tiene 32 productos divididos en seis grandes categorías: negro, verde, oolong (azul),
pu-erh (rojo), blanco y tisanas (es decir, bebidas infusionadas que no provienen de la planta del té). Se consiguen en
Atelier Central y en Gramos de Ayuda, dentro de
Blend, pero es más fácil comprar en línea en
www.leticiasaenz.com, con envíos a todo México. Y Leticia nos adelanta que este año abrirá su propia
tea shop, así que hay que estar pendientes.
Algunos consejos- No hay que dejar las hojas o la bolsita demasiado tiempo en el agua. Cada tipo de té tiene su tiempo ideal, pero en caso de dejarlo por más tiempo, la bebida puede amargarse.
- Las hojas de buena calidad se pueden usar para una segunda infusión.
- El agua debe estar a cierta temperatura según el tipo de té. Por ejemplo, el verde debe estar a 70 grados; el blanco, a 80.
- Aunque tengas el mejor té del mercado, si no lo cuidas, se echa a perder. El té es delicado. Hay que tapar bien la lata que lo contiene.
- La mejor forma de tomártelo es recién hecho, pero si tu ritmo de vida no te permite prepararlo a cada rato, puedes llenar un termo y traerlo contigo durante la jornada.