Que Radiohead haya ido a comer al Belmondo a una semana de su inauguración parecería la mejor oportunidad de promocionarse. Pero los propietarios no alardearon de la visita de estos músicos a su reluciente sandwichería, como si fuera lo más natural que quisieran ir a comer al lugar de moda (que ya lo era, incluso antes de abrir, por ser de los creadores del exitoso y siempre atascado bar Félix).
El lugar es fresco, sobrio y con mucho encanto. Las paredes están casi libres de decoración (excepto por un par de cuadritos que se esconden detrás de las plantas); el piso es de losetas geométricas; la luz entra por borbotones desde los ventanales, y, en la noche, la iluminación es tenue y muy agradable. Y puede que no siempre haya bandas internacionales, pero sí celebridades locales (al menos de la colonia Roma): galeristas, músicos, diseñadores, artistas, escritores y unos cuantos dedicados al incierto oficio de la escenosidad.
Pero vamos a lo que importa: la comida. De entrada, se agradece la jarra de agua con la que el mesero te recibe, que puedes complementar con un vino, un mezcal, un coctel o una limonada. La carta no es kilométrica, pero todos los sándwiches se antojan: desde el de queso de cabra con pesto de nuez de castilla hasta la estrella del menú, el Ruebens, de
corned beef hecho en casa, queso gruyère y mostaza Dijon. Otros favoritos son el de albóndigas con provolone; el French Dip, de
roast beef (también hecho en casa) con queso emmental y jugo de carne para "chopearlo", y el de pato con puré de jitomates deshidratados y queso parmesano. Nada más una pequeña advertencia para quienes odian la mayonesa: algunos sándwiches la incluyen aunque no esté indicado. Hay que preguntar.
Los sándwiches son muy llenadores, así que recomendamos compartir las ensaladas (la de cous cous con verduras rostizadas nos encantó) para –muy importante– llegar al postre. El pastel de zanahoria y el pay de limón son extraordinarios, y al pastel de chocolate es imposible hacerle el feo.
La experiencia es tan satisfactoria que avalamos la decisión gastronómica de Thom Yorke y compañía. Bien, Radiohead, si nosotros fuéramos ustedes, también hubiéramos ido al Belmondo.
BelmondoTabasco esq. Mérida, Roma
T. 5533 1216
@belmondoromaLunes a sábado de 9 a 00 horas