Después de estar cerrado un año y varios meses, tiempo durante el que se alistó el montaje de siete exposiciones simultáneas, el Museo Tamayo ha vuelto a abrir sus puertas al público. Totalmente renovado, remodelado y restaurado, su autor, Teodoro González de León, le ha vuelto a dar vida a este edificio, Premio Nacional de Arquitectura y Premio Nacional de Ciencias y Artes de 1982.
Esta ampliación es el resultado de innovadoras propuestas arquitectónicas, un presupuesto con recursos públicos y privados y la visión para hacer del Tamayo
el museo de arte contemporáneo en México. El proyecto estuvo a cargo de la Fundación Rufino Tamayo, el Conaculta y el Instituto Nacional de Bellas Artes. "Se buscó hacer crecer al Tamayo, modernizarlo, ponerlo dentro de las necesidades museísticas del siglo XXI. Pero sobre todo, se buscó resolver sus carencias y formar un proyecto integral -dice Carmen Cuenca, directora del museo-. El gran acierto fue que Teodoro volviera al Tamayo después de 30 años de haberlo construido junto con Abraham Zabludovsky, y poder extenderle un brazo al museo que, digamos, tenía doblado".
El Tamayo ahora cuenta con nuevas y mejores salas de exhibición, un restaurante de alta cocina, una tienda de libros y objetos de arte, arquitectura y diseño; un auditorio remodelado y con mejor acústica que antes, una sala educativa, un centro de documentación, espacios al aire libre y nueva área de oficinas y atención al público. Para esto se buscó darle mayor funcionalidad al edificio, se alteró y mejoró la distribución de los espacios, se crearon rampas y se añadieron entradas independientes por el Bosque de Chapultepec.
"México cada vez cuenta con una mejor oferta cultural, el Tamayo tenía que entrar en esa competitividad -dice Cuenca-. Para su programación inaugural se quiso tener una curaduría audaz, producir exposiciones propias y apostarle a nuevas lecturas de la emblemática colección que se ha exhibido por 30 años. Rufino Tamayo es una figura indispensable en la historia del arte mexicano. Y tuvo un gusto exquisito al enriquecer su colección, que es el corazón de este museo. Una colección circunscrita a los años cincuenta, sesenta y setenta, es rica en arte europeo, cuenta con trabajos de la escuela de pintura inglesa. Refleja también su pasión por la estética prehispánica y la fotografía de viajes".
Los siete proyectos con que abre el Tamayo han sido concebidos y producidos por el equipo curatorial encabezado por Julieta González, que viene de la Tate Modern de Londres, y Willy Kautz. Destaca la exposición retrospectiva "Tamayo/Trayectos", con la que se muestran la forma como el oaxaqueño abordó temas clásicos del arte. El programa incluye dos exposiciones colectivas de artistas internacionales, "El Mañana ya Estuvo Aquí", que confronta la idea del futuro, y "Primer Acto", para reflexionar sobre la idea de "reapertura", así como los proyectos individuales de Pierre Huyghe, Michael Stevenson y Ryan Gander, además de Modulario, la sala de consulta con un proyecto arquitectónico de Gustavo Lipkau.
Todas las exposiciones cuentan con visitas guiadas, talleres y otras actividades que se pueden consultar en el sitio del museo. De esta forma, integral, original e inteligente, el Tamayo vive una transformación que dará mucho de que hablar.
Paseo de la Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec.
www.museotamayo.org