Sábado 30 de agosto de 2014 
SÍGUENOS:
ESTILO DE VIDA
Libros
Por Juan Pablo Villalobos
NOVIEMBRE 2012
MÁS ESTILO
  EN LA MESA CON  
Gaby Cuevas
De esta senadora se podrán decir muchas cosas, menos que es una monja. >Leer más

  CONAPRED  
Bienvenido a México
Lucas da Costa Maciel fue discriminado por ser extranjero. >Leer más

  ARTE  
Mapas de cambio continuo
El mexicano Omar SM presenta "Corteza de abismo" en White Cremnitz. >Leer más

  COMIDA  
Mercado gourmet
Mercado Roma: un proyecto de la comunidad gastronómica de México. >Leer más

  LIBROS  
Buenos vecinos
Sergio González habla sobre "Campo de guerra". >Leer más

  MEDIOS  
Se terminó la edad de la inocencia
El Tour de Cine Francés llega a México de septiembre 4 a octubre 15. >Leer más

  TRAGOS  
De Tamaulipas para el mundo
Conversamos con Enrique Rello Lara, de Tequila 8 Mesas. >Leer más

  ARQUITECTURA Y DISEÑO  
Tipografía en escena
Selección de algunas de nuestras tipografías favoritas para películas >Leer más

Seleção brasileira
Algo ha pasado con nuestra relación con la literatura brasileña, una especie de desconexión que hace que nuestras referencias se queden muy lejos, que tengamos que hablar de Machado de Assis, de Jorge Amado o de Clarice Lispector. ¿Pero quiénes son los escritores brasileños de la actualidad?

Para contribuir a salvar el abismo, este año la Feria Internacional del Libro de Guadalajara ha invitado a una veintena de escritores brasileños, entre los que se encuentran Milton Hatoum, Bernardo Carvalho, Marçal Aquino, Cristovão Tezza, Rodrigo Lacerda y Luiz Ruffato, ya consagrados en su país.

Como muestra de la buena salud de las letras brasileñas de nuestros días, ocho de los escritores invitados nacieron después de 1970. Además, cinco de ellos —Carola Saavedra, Tatiana Salem Levy, Daniel Galera, João Paulo Cuenca y Michel Laub— forman parte de la selección realizada por la revista británica Granta en su número sobre Los mejores escritores jóvenes brasileños, que se presentó en la Feria Literaria de Paraty en julio y que tendrá ediciones en inglés (noviembre de 2012) y español (2013).

A petición de Gatopardo, los ocho narradores jóvenes que estarán en noviembre en Guadalajara respondieron a tres preguntas sobre su vocación hacia la literatura (pregunta 1), sus intereses temáticos (2) y la relación de su obra con Brasil (3). Passo a bola para eles.

Adriana Lisboa
Nació en Río de Janeiro en 1970. Es autora de 10 libros, de los cuales cinco son novelas. También ha publicado cuentos, poesía y literatura infantil. Su obra ha sido traducida a varios idiomas, entre ellos francés, inglés, italiano, sueco, alemán y español. En 2001 ganó el premio José Saramago por su novela Sinfonia em branco, publicada en México en 2009 por la editorial Alfaguara. Vive actualmente en Colorado, Estados Unidos.

1. Comencé a escribir muy temprano, en la infancia, y esa cuestión no existía: yo escribía porque escribía. Era una actividad normal e informal de mi vida. Hoy, aunque haga lo posible para no perder de vista esa informalidad siendo una escritora profesional —lo que sea que eso signifique—, me di cuenta de que la escritura para mí tiene que ver, probablemente desde el inicio, con una cierta incomodidad. Muchas personas sienten un desajuste, una especie de malestar en su experiencia en el mundo, y lidian con ella de maneras distintas. Escribir es una de mis formas, es como girar el sintonizador del radio para ver si encuentro menos estática.
2. La buena literatura acontece cuando “cualquier cosa” se vuelve relevante para otras personas, yendo más allá de la marca autorreferencial de una experiencia individual, y también cuando tiene la capacidad de ofrecer sorpresas, preguntas, inquietudes. Una capacidad de reciclar nuestra mirada ante las cosas y las situaciones vaciadas y banalizadas por la repetición inconsciente e inconsecuente.
3. Nunca tuve —y probablemente otros autores brasileños de mi generación dirán lo mismo— la construcción literaria de un Brasil determinado como proyecto. Ni siquiera me siento obligada a hablar de Brasil. Cuando lo hago, en general busco el Brasil distante de los clichés. Un Brasil que es, incluso, varios. Ya me valí de escenarios rurales, ya escribí sobre el Amazonas en la época de la Guerrilla del Araguaia y sobre brasileños expatriados. Es posible, al ambientar libros en Brasil, en Islandia o en un país imaginario, explorar cuestiones literarias que juzgo pertinentes y actuales, que me interesan. No son necesariamente las demandas del mercado editorial por un nuevo exotismo literario brasileño —¿la “vida perra” de los grandes centros urbanos sustituye a la Bahía de Jorge Amado?


Carola Saavedra
Nació en Santiago de Chile en 1973, pero vive en Brasil desde los tres años de edad. Ha publicado tres novelas y un libro de cuentos. Flores azuis fue elegida la mejor novela del año por la Asociación de Críticos de Arte de São Paulo en 2008. Actualmente vive en Río de Janeiro.

1. Escribir es una forma de dar sentido —aunque sea de manera artificial y efímera— a aquello que no tiene ningún sentido. Es una forma de vivir, de mirar las cosas de nuestro alrededor, de estar en el mundo. También es una manera de alargar y profundizar la propia vida —tal vez inaprensible, tal vez demasiado rápida—. Por supuesto, se trata apenas de una opción entre muchas, pero en mi caso, entre escribir y no escribir prefiero escribir, siempre.
2. Todo vale la pena de ser narrado, la cuestión no es qué narramos, sino cómo lo narramos. La metamorfosis, por ejemplo, es la historia de un hombre que un día despierta y se ve convertido en un insecto. Si Kafka le contara esta anécdota a un editor, éste tal vez no demostraría mucho interés. El arte, sin embargo, no está necesariamente en la anécdota —podemos contar cualquier cosa—, sino en la forma como el autor construye la historia y, muchas veces, en el lenguaje que elige para contarla.
3. Yo narro el Brasil que hizo posible que me convirtiera en la escritora que soy. Pero es muy difícil definir con exactitud qué Brasil es ése, no tengo el distanciamiento necesario para tanto. Sin embargo, en un nivel muy concreto, es un Brasil que está en la lengua en la que escribo, en mis lecturas, en las elecciones que hago y en mi manera de comprender la literatura.


Daniel Galera
Nació en 1979 en São Paulo, aunque creció en Porto Alegre. Ha publicado cuentos, novelas y novela gráfica. Ganó el Premio Machado de Assis de la Fundación Biblioteca Nacional en 2008 con la novela Cordilheira. Mãos de cavalo, de 2006, fue traducida al italiano, francés y español y publicada en Argentina por la editorial Interzona. Actualmente vive en Porto Alegre.

1. Escribo porque leo. Desde niño la lectura me recompensaba como pocas otras cosas. En algún momento de una adolescencia introspectiva, movido por la necesidad de expresión que todos tenemos, me arriesgué a intentar crear el tipo de narrativa que tanto me conmovía y descubrí que aquél era mi lenguaje. La escritura es el compromiso con esa afinidad.
2. Quisiera escribir sobre cualquier cosa que rebase nuestra disposición-modelo de ver el mundo, que es instintiva, narcisista y pragmática. Por ejemplo: vale la pena narrar lo que es gracioso, inútil, perturbador, imposible o bello. Lo que nos hace pensar en la vida de los otros y en la muerte.
3. No tengo ninguna relación especial con Brasil. Si eso se refleja en lo que escribo es exactamente por medio de una ausencia. Los barrios, y las ciudades y los paisajes en que viví experiencias decisivas me conmueven y desempeñan un papel significativo en mi ficción, pero Brasil no. Quizá por ser un país grande, variado y genérico en exceso.

Ferréz
Nació en 1975 en São Paulo. Además de escritor, es compositor y cantante de hip hop. Ha publicado cuentos, novelas y libros para niños, entre ellos Capão pecado, Manual prático do ódio y Ninguém é inocente em São Paulo. Ha sido traducido en Alemania, Italia, España y Estados Unidos. También ha escrito guiones para diferentes programas de televisión. Actualmente vive en São Paulo.

1. Escribir es la única cosa que sé hacer que no parece un trabajo, parece en realidad una necesidad. Al escribir me siento bien con todo en el mundo.
2. Me interesa escribir la vida de quien nunca iba a ser eternizado en un cuento, en una novela. Vale la pena hablar de los que no son vistos, de las historias no contadas porque a nadie le interesan.
3. Mi Brasil es el Brasil de la invisibilidad, del ver y no observar, hablo de los que incomodan, de los que no son bienvenidos en su propia casa.

João Paulo Cuenca
Nació en Río de Janeiro en 1978. Ha publicado tres novelas. Además escribe cuento y es un activo cronista. Sus novelas han sido traducidas al italiano, alemán y español. En 2012, la editorial española Lengua de Trapo publicó O único final feliz para uma história de amor é um acidente. Actualmente vive en Río de Janeiro.

1. Ya he respondido de diferentes maneras a esa pregunta y todas las respuestas pueden ser resumidas en una constatación medio triste: porque es peor no escribir. Pero el otro día estaba en un café en Berlín y vi a una chica leyendo un libro de Kurt Vonnegut mientras bebía lentamente una cerveza en la terraza. Y pensé que la verdad también escribimos para eso: para ser leídos después de muertos por chicas bonitas.
2. Todo vale la pena de ser narrado, siempre que pueda ganar nuevos significados por medio de la experiencia de lectura.
3. Me interesa explorar la raíz de toda la violencia de Brasil, y la que él comete contra el tiempo. Aquí, el tiempo no pasa. Esa falta de historicidad, de perspectiva de pasado, es algo sobre lo que intento reflexionar, especialmente en la novela que estoy escribiendo ahora.


Michel Laub
Nació en Porto Alegre en 1973. Ha publicado cinco novelas, entre ellas Diário da queda en 2011, que será traducida al alemán, francés, inglés y holandés y que será publicada en español por la editorial Mondadori (Diario de la caída) en 2013. Ha sido finalista de los premios Jabuti, Portugal Telecom y São Paulo Literatura. Actualmente vive en São Paulo.

1. La motivación para escribir es algo medio esotérico, en el fondo no tengo respuesta. De cualquier manera, siempre hay una mezcla de expresión personal y necesidad de ser aceptado, que son cosas contradictorias muchas veces —cuanto más se escribe para agradar a los demás, menos personal se es.
2. Los temas que trato no son siempre los que me gustaría leer si el libro fuera de otro escritor. Como no planeo mucho, los temas, personajes y estructura acaban naciendo mientras escribo.
3. No pienso en nada sociológico, histórico o político cuando escribo. Lo “público” que aparece en mis libros es por medio de experiencias individuales —el Holocausto en Diário da queda o el futbol en O segundo tempo—. En esas experiencias me concentro siempre.


Paula Parisot
Nació en Río de Janeiro en algún momento de los años setenta, es de suponerse (su biografía no revela la fecha de nacimiento). Ha publicado cuentos y una novela, titulada Gonzos e parafusos. Estudió Diseño y Bellas Artes y, además de escribir, realiza performances y trabaja como diseñadora de modas. Actualmente vive en São Paulo.

1. Mi primer impulso sería decir que los escritores son megalomaniacos, que toda vocación literaria se inicia con una dosis de megalomanía y locura, y yo, claro, no escapo de eso. Soy impelida, incitada a escribir por motivos que no identifico muy bien. No sé por qué escribo, pero no consigo parar.
2. Todo vale la pena de ser narrado, la cuestión no es el qué narrar, es cómo narrar, por qué narrar.
3. Nací y crecí en Brasil, estoy estructural y emocionalmente ligada a él, por más que no piense en él cuando escribo. El país en que vivo existe en mí y en consecuencia en mi trabajo.


Tatiana Salem Levy
Nació en Lisboa en 1979, donde sus padres se encontraban exiliados, pero vive en Brasil desde los nueve meses. Es autora de dos novelas, A chave de casa, con la que ganó el premio São Paulo de Literatura, y Dois rios. Su obra ha sido publicada en Portugal, Francia, Italia, Turquía y Rumania. En 2009, El Aleph Editores publicó en España La llave de Esmirna. Actualmente vive en Río de Janeiro.

1. Escribo para disminuir la distancia entre las palabras y las cosas.
2. Hay que escribir sobre cualquier tema que sea verdadero, que traiga la sangre del autor. Verdadero no en términos fácticos, sino que tenga sentido para quien escribe. Creo que sólo así el texto tendrá también sentido para el lector. Cuando la literatura es sólo artificio, sólo construcción, cuando no viene de un impulso, termina siendo superficial sin un contenido que pueda tocar al lector. Creo que “tocar” quizá sea la palabra que, a mi ver, mejor define a la literatura. Tocar lo real, las cosas que más importan. Y después, tocar al lector.
3. En mis primeras dos novelas trabajé a Brasil en contraste con otros países, otras culturas. En A chave de casa me interesaba el Brasil que recibió pueblos distintos. En este caso, judíos venidos de Turquía en el inicio del siglo XX. En Dois rios, los contrastes entre una isla aquí y otra en Francia. En los dos hay un punto en común: la referencia a la dictadura militar y la resistencia en los años sesenta y setenta.
La novela que estoy escribiendo ahora es más “brasileña”. Transcurre en Maranhão, un estado del norte de Brasil, y trata de la inmigración interna, del contraste entre lugares que parecen vivir en tiempos muy distintos como la pequeña isla de Maranhão, donde transcurre parte de la historia, y Río de Janeiro, ciudad que pretende ser candidata a metrópoli mundial.
LO MÁS LEÍDO
El Tour de Cine Francés llega a México de sep...
Desde 2008, cerca de cien mil mexicanos se ha...
El artista conceptual habla sobre sus lugares...
Beca Michael Jacobs y Taller de libros period...
¿Cómo logró transformarse un actor español en...
COMUNIDAD
Copyright © 2010  -  www.gatopardo.com