Miércoles 23 de julio de 2014 
SÍGUENOS:
ESTILO DE VIDA
Viajes
Por Ricardo Garza Lau
NOVIEMBRE 2012
MÁS ESTILO
  ARQUITECTURA Y DISEÑO  
Diálogo con el exterior
Ambrosi-Etchegaray ofrece sencillez en la arquitectectura de lujo. >Leer más

  AUTOS  
Cambio de paradigma
Nissan Leaf es el primer vehículo 100% eléctrico que se comercializa. >Leer más

  ARTE  
¿Quién le teme a Avelina?
Lésper ataca al arte contemporáneo sin misericordia desde su columna. >Leer más

  MEDIOS  
Empezó en Nueva Jersey
Clint Eastwood lleva la historia de The Four Seasons al cine. >Leer más

  EN LA MESA CON  
Gaby Cuevas
De esta senadora se podrán decir muchas cosas, menos que es una monja. >Leer más

  COMPRAS  
Corazón de Florencia
La relojera Panerai restaura una joya de Florencia. >Leer más

  PROTAGONISTA DEL MES  
El perfeccionista audaz
Nicholas Ghesquière se coronó frente a más de mil personas. >Leer más

  POSTAL  
El hilo negro
Postal de Alejandro Magallanes en el número 153 de Gatopardo. >Leer más

Tijuana sí
Tijuana es como la ex novia que encuentras años después y te arrepientes de haber terminado con ella. Hace no mucho, por allá de 2008, visitarla era deporte extremo. Había que esquivar tanquetas militares, oír balaceras y evitar ciertas colonias. Será por 1 ó 100 razones –acuerdos entre cárteles, programas sociales, la creatividad de la gente–, pero aquella ciudad en guerra ha quedado atrás. Claro, siguen los clásicos problemas de la última y más transitada frontera entre el subdesarrollo y Estados Unidos, pero ¿acaso en este país hay otra ciudad con lugares para bailar hasta el amanecer cualquier día de la semana, una gastronomía mediterránea región 4 (y por lo tanto más sabrosa), una movida artística en efervescencia y música electronorteña? O, en términos más terrenales: ¿una ciudad donde vendan cerveza artesanal en el 7-Eleven? Hasta el ego chilango sucumbe.



Igual que en otras ciudades latinoamericanas con violencia extrema, el paso esencial para la recuperación ha sido salir a la calle, tomar el espacio público. Eso lo entendieron el fotógrafo Julio Rodríguez y la gestora cultural Cecilia Ochoa, quienes en 2005 crearon Entijuanarte, un festival que funciona como plataforma para mostrar el trabajo de artistas tanto locales como internacionales y llamar la atención del transeúnte por la cultura. En su más reciente edición, la primera semana de octubre, reunió a 77 000 personas en el Centro Cultural Tijuana (Cecut, "La Bola"). Hubo danza contemporánea y muestra de cine y cerró con un concierto de Nortec Hiperboreal y Celso Piña. Aunque no haya festival, la visita al Cecut es necesaria. Hay un museo sobre las Californias, un teatro, un domo con pantalla IMAX, un espacio de exposiciones y la primera sucursal de la Cineteca Nacional.



¿Qué más visitar? De día: Playas, el mítico lugar donde el muro fronterizo se prolonga hasta el mar. Hay un nuevo malecón. O la avenida Revolución, con su kitsch extremo: los burros pintados de cebra y las farmacias para gringos con nombres como Dr. House. Aquí la escala debe ser en el hotel-restaurante Caesar's, donde inventaron la ensalada César. Preparan el aderezo frente a ti y es realmente bueno. A unos 20 minutos en coche, otro lugar original para comer, recién abierto, es El Taller, del chef y cazador Miguel Ángel Guerrero, quien inventó el concepto de cocina Baja Med. A unos kilómetros se añeja el mejor vino mexicano, pero aquí se fermentan estupendas cervezas. Para probarlas ve a La Taberna, de la Cervecería Tijuana, o al recién abierto BCB Tasting Room, donde tienen unas 30 cervezas artesanales de barril y más de 100 en botella.



De noche, de madrugada y hasta el amanecer, la calle Sexta es el paraíso del bar hopping. Los imperdibles: La Mezcalera, medio hipster, con tres ambientes y mezcal bueno y barato; el Dandy del Sur, una vieja cantina que ha sobrevivido a todo; Tasca, más chela artesanal; La Estrella, un popular salón de baile al que igual van obreros y traileros que extranjeros, y el Blanco y Negro, otro salón cumbianchero donde el reto es que te quedes hasta que cierre.

Advertencia final: la intensidad de Tijuana provoca en quien la visita que, por más tiempo que estés, regreses sintiendo que te faltaron días para disfrutarla y entenderla.
LO MÁS LEÍDO
El editor Eduardo Rabasa debuta con una sátir...
El encuentro improbable entre un Zeta y el pe...

El regreso de los místicos impuros.
La artista plástica enumera algunos de sus fa...
COMUNIDAD
Copyright © 2010  -  www.gatopardo.com