Viernes 31 de octubre de 2014 
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abril 2013
Buscando a Nicanor
Est a punto de cumplir 100 aos y Nicanor Parra sigue escribiendo. Este texto sobre el poeta chileno es un adelanto del libro "Plano americano" (Universidad Diego Portales), una coleccin de perfiles que la periodista Leila Guerriero ha publicado durante la ltima dcada.
Por Leila Guerriero
Nicanor. Nicanor Parra.
Es un hombre, pero podra ser otra cosa: una catstrofe, un rugido, el viento. Sentado en una butaca cubierta por una manta, viste camisa de jean, un suter beige que tiene varios agujeros, un pantaln de corderoy. A sus espaldas, una puerta corrediza separa la sala de un balcn en el que se ven dos sillas y, ms all, un terreno cubierto por plantas, por arbustos. Despus, el Ocano Pacfico, las olas que muerden rocas como corazones negros.
Adelante, adelante.


Es un hombre, pero podra ser un dragn, el estertor de un volcn, la rigidez que antecede a un terremoto. Se pone de pie. Aprieta una gorra de lana y dice:
Adelante, adelante.


Llegar a la casa de la calle Lincoln, en el pueblo costero de Las Cruces, a doscientos kilmetros de Santiago de Chile, donde vive Nicanor Parra, es fcil. Lo difcil es llegar a l.

Nicanor. Nicanor Parra. Oriundo de San Fabin de Alico, cuatrocientos kilmetros al sur de Santiago, hijo primognito de un total de ocho venidos al mundo de la unin de Nicanor Parra, profesor de colegio, y Clara Sandoval, ama de casa, costurera. Nicanor. Nicanor Parra. Tena veinticinco aos cuando la Segunda Guerra, sesenta y seis cuando mataron a John Lennon, ochenta y siete cuando lo de los aviones y las Torres. Nicanor. Nicanor Parra. Naci en 1914, cumpli noventa y siete. Hay quienes creen que ya no est entre los vivos.

Las Cruces es un poblado de dos mil habitantes protegido del Ocano Pacfico por una baha que engarza a varios pueblos: Cartagena, El Tabo. La casa de Nicanor Parra est en una barranca elevada, mirando el mar. Tiene dos pisos, tres mansardas, los marcos de las ventanas y las puertas pintados de blanco, el Volkswagen Beetle en el que se mueve por la zona estacionado en el frente. En el antejardn, donde las flores y los arbustos crecen sin orden, hay una escalera que desciende hacia la puerta en la que un graffiti, pintado por los punkies de Las Cruces para que nadie ose tocarle la vivienda, dice: "Antipoesa". En el pasillo que conduce a la sala hay un mueble con fotos familiares y, anotados con fibrn en la pared con su caligrafa de maestro, los nombres y los nmeros telefnicos de algunos de sus hijos: Barraco, Colombina.
Adelante, adelante.


El pelo de Nicanor Parra es de un blanco sulfrico. Lleva la barba crecida, patillas largas. No tiene arrugas, slo surcos en una cara que parece hecha con cosas de la tierra (rocas, ramas). Las manos bronceadas, sin manchas ni pliegues, como dos races pulidas por el agua. Los ojos, si frunce el ceo, son una fuerza del dao. Cuando se re y afina la voz como si fuera una muchacha encantada con las cosas del mundo los abre con un asombro cmico, impostado.
Amn, amn, amn dice, haciendo la seal de la cruz con una botella de vino.


Sobre una mesa baja est el segundo tomo de sus obras completas (Obras completas & algo +) publicado cinco aos despus del primero por Galaxia Gutenberg, una edicin a cargo del britnico Niall Binns y del crtico espaol Ignacio Echevarra, con un prefacio del crtico estadounidense Harold Bloom que dice: "[...] creo firmemente que, si el poeta ms poderoso que hasta ahora ha dado el Nuevo Mundo sigue siendo Walt Whitman, Parra se le une como un poeta esencial de las Tierras del Crepsculo". Hay tambin un ejemplar de la revista local de Las Cruces, cuya portada es una foto de Nicanor junto a su hermana Violeta, la folclorista ms prestigiosa de Chile, que se suicid en 1967 y a quien se senta minuciosamente unido. La sala tiene, adems de la puerta corrediza que da al balcn, un enorme ventanal cuyo alfizar est jalonado de botellas vacas en las que hay, a modo de adorno, ramas secas. Sobre el brazo de un sof, un cheque en dlares por un monto bajo, y, sobre otro, el ejemplar del da del peridico chileno La Tercera, abierto por la pgina en la que se public una resea elogiosa de su libro. Parra se sienta en su butaca, de espaldas al mar y frente a una mesa baja de mrmol.
Hay que escribir sobre las obras completas del prjimo, ah?


A fines de los ochenta, poco antes de mudarse a esta casa, cuando an viva en Santiago, dej de dar entrevistas y, aunque siempre ha habido excepciones, las preguntas directas lo disgustan de formas impensadas, de modo que una conversacin con l est sometida a una deriva incierta, con tpicos que repite y a los que arriba con cualquier excusa: sus nietos, el Cdigo de Man (un libro del siglo III antes de Cristo), el Tao Te King, Neruda. Puede engarzar esos temas a ttulo de las cosas ms diversas: derivar en el Cdigo de Man a raz de su viaje a la India; en sus nietos a raz de Shakespeare o de la geografa.
Hombres del sur. Cmo se deca hombres del sur? A ver, a ver, cmo se dice hombres del sur.


Echa la cabeza hacia atrs, cierra los ojos, repite un mantra perentorio:
A ver, a ver... Cmo se llaman los pueblos del sur originarios de Chile? Antes se llamaban onas, alacalufes y yaganes...
Selk'nam?
Eso, eso. Selk'nam. Hay una frase. "La tierra del fuego se apaga". Autor: Francisco Coloane. Se ubica con Coloane, sabe quin es?
Un escritor chileno?
Una gran frase. Pero l era un personaje bastante antiptico, ah? Insoportable. Mal escritor, adems.
Conoce Tierra del Fuego?
He pasado por ah. Con un nieto mo, el Cristbal, el Tololo. Tiene dieciocho, diecinueve aos. Es el autor de frases muy fenomenales. Lo primero que dijo fue "dadn". Y despus "dic". Y finalmente "biju". Aos despus le dije: "Venga ac, usted me va a contar qu quiso decir con dadn'". "Te voy a decir", me dice. En ese tiempo yo estaba traduciendo El rey Lear y me paseaba de un lado a otro, y l estaba en su cuna, y yo recitaba El rey Lear: "I thought the king had more affected the Duke of Albany than Cornwall". Y pensaba. "Cmo traduzco?". Y l ah pesc el "dic". Shakespeare. Y le digo: "Y el 'dadn'?". Y me dijo: "To be or not to be: that is the question". That is: "dadn". "Y biju?", le pregunt. Y me dice: "Ah, eso ni idea". Una vez la directora del colegio cit a una reunin urgente a su mam. Por qu? Porque pasaba lista y el Cristbal no contestaba. Entonces le dijo: "Oiga, compadre, por qu no contesta cuando paso lista?". "No puedo porque yo ya no me llamo Cristbal. Ahora me llamo Hamlet". Pero un da l estaba aqu, y le digo: "Hamlet". Y nada. Y entonces le digo: "Hamlet, hace rato que lo estoy llamando y usted no contesta". Y me dice: "Yo ya no me llamo Hamlet. Ahora me llamo Laertes". Desde esa poca yo renunci a la literatura y me dedico a anotar las frases de los nios.


La frase puede parecer un chiste, pero no: Parra anota cosas que dicen sus nietos; o Rosita Avendao, que cocina y limpia en su casa desde hace aos; o la gente que pasa por ah, y todo termina en la engaosa sencillez de sus poemas: "Despus me quisieron mandar al colegio / Donde estaban los nios enfermos / Pero yo no les aguant / Porque no soy ninguna nia enferma / Me cuesta decir las palabras / Pero no soy ninguna nia enferma", escribi en "Rosita Avendao", publicado por primera vez en el nmero especial que, en 2004, le dedic la revista chilena The Clinic.

Me interesan las frases del Tololo. O sea, por abajo, por abajo. Nada de Sper Yo. Ni siquiera Yo. Ni siquiera Sper. Ni siquiera... cmo se llama el de ms abajo?
El Ello?
Eso. Ni siquiera el Ello. Pero atencin, no hay que llegar al punto R. Hay pases enteros que estn en el punto R. Reptil. Cocodrilo. Ha estado en la India? Hasta los nios miran como cocodrilo. No hay mirada occidental all. Estuve una semana, diez das. Yo no conoca el Cdigo de Man. Si hubiera conocido el Cdigo de Man, me quedo. Porque ms all del Cdigo de Man no hay nada. El ltimo verso del Cdigo de Man es el siguiente: "Por qu?, se pregunta uno. Porque humillacin ms grande que existir no hay". Humillacin ms grande que existir no hay.


Mira hacia el techo y cuenta las slabas con los dedos, llevando el ritmo con los pies: "hu-mi-lla-cin-ms...".
Alejandrino. Atencin. Dice el Cdigo de Man: las edades del hombre no son ni dos ni tres, sino cuatro. Primero, nefito. Segundo, galn. Tercero, anacoreta. Anacoreta. Qu quiere decir eso? Que cuando nace el primer nieto, el hombre se retira del mundo. Renunciar al mundo es, primero, renunciar a la mujer. Nunca ms mujer. Nunca ms familia. Nunca ms bienes materiales. Nunca ms bsqueda de la fama.


Y la cuarta edad?
Ah, la cuarta edad. Asceta o mariposa resplandeciente. Quien haya pasado por todas esas etapas ser premiado cuando muera. Y para el que queda a medio camino, castigo. Resucitar como cucaracha o ratn de acequia. En cambio el otro, el asceta, no resucita. Porque no hay humillacin ms grande que existir. El mejor premio es borrarlo a uno del mapa. Y entonces qu hace uno despus de eso? Uno se va de la India y se viene a Las Cruces.


No hay detalles, hay datos. Tuvo una infancia con privaciones y mudanzas de San Fabin a Lautaro, de ah a Chilln, de ah a Santiago y de regreso a Chilln de la que recuerda la falta de dinero y las peleas entre sus padres. Siempre escribi poemas y, a los diecisis o diecisiete, parti a Santiago, solo. Gracias a una beca en la Liga de Estudiantes Pobres termin los estudios en el Internado Nacional Barros Arana. El mayor de una saga de hermanos de oficios varios desde Violeta y Roberto, msicos prceres, hasta Tony Canarito, payaso que andaba por las calles ganando la moneda, acogi en su casa y ayud a los que, de ellos, quisieron mudarse a Santiago inaugurando un rol que desempeara para siempre: ttem familiar. Como tena notas muy altas en materias humansticas y no en ciencias exactas, su natural competitivo (cuentan que, durante un festival Chile Poesa, libr y gan una despiadada guerra de pasos de tortuga con Gonzalo Rojas por ver quin llegaba ltimo al estrado para llevarse todos los aplausos) lo empuj a estudiar Matemticas y Fsica en la Universidad de Chile "para demostrarles a todos esos desgraciados que no saban nada de matemticas". En 1938, mientras se ganaba la vida como profesor, public Cancionero sin nombre, su primer libro. En 1943 viaj a Estados Unidos para estudiar Mecnica Avanzada en la Universidad de Brown; en 1949, a Inglaterra para estudiar Cosmologa; desde 1951 ense Matemticas y Fsica en la Universidad de Chile y, en 1954, public un libro que cambiara todo todo: la poesa en castellano para siempre.

Nicanor Parra vive dentro de un mtodo. Duerme muchas horas; come siempre lo mismo (sopas, cazuela, arrollado); escribe con una lapicera comn de punta gruesa en cuadernos comunes de tapas negras; toma toneladas de cido ascrbico siguiendo la teora del Premio Nobel Linus Pauling que, en los aos cincuenta, propici la cura de todos los males con la ingesta masiva de vitamina C. Tiene asma, jams bebi en exceso, no fuma, no consume drogas y es, desde los aos sesenta, ecologista. Los fines de semana lo visitan sus hijos, sus nietos y amigos jvenes con los que suele almorzar en restaurantes de la zona.
A ver a ver, cmo era. "Bajando de Machu Picchu / Perlas challay / Me enamor de una chola / Chiguas challay / Ms linda que una vicua / Perlas challay / Pero ella no me hizo casa / Palomitay".


El poema se llama "Amor no correspondido". Es suyo, de los aos ochenta, y lo recita entero, sin errar.
Qu memoria.
En Chilln, yo tendra trece aos, catorce mximo. Estaba en un sitio con mis compaeros de curso. Ellos no saban que yo estaba ah. Y uno le dijo al otro: "Inteligente Parra, ah?". Y el otro le dice: "Memorin, querrs decir, huevn". Era una ofensa que le dijeran memorin a uno.


Tena poco menos de cuarenta cuando empez a escribir poemas utilizando un lenguaje simple pero no rampln, en el que no haba ninfas, ni princesas ni tritones, y, en 1954, los public en un libro llamado Poemas y antipoemas, en el que, con un lenguaje de apariencia simple pero con un tratamiento muy sofisticado, revolucion la poesa hispanoamericana: "Ni muy listo ni tonto de remate / fui lo que fui: una mezcla / de vinagre y de aceite de comer / Un embutido de ngel y bestia!". El libro llevaba prlogo de Neruda, con quien Parra tendra una relacin cargada de contradicciones, entre otras cosas porque su obra empez a leerse como una reaccin a cualquier forma de poesa ampulosa. Fue recibida con elogios altos: "Divagaciones extraas, casi en prosa, mantenidas a fuerza de ritmo [...] y con una especie de embrujo [...] Son clarsimas, parecen elementales: eso las vuelve ms misteriosas", deca Alone, el crtico ms prestigioso de Chile por entonces. Sigui, a eso, una poca prdiga: public La cueca larga, en 1958; Versos de saln, en 1962 ("Durante medio siglo / la poesa fue / el paraso del tonto solemne. / Hasta que vine yo / y me instal con mi montaa rusa. / Suban, si les parece. / Claro que yo no respondo si bajan / echando sangre por boca y narices"); Manifiesto, en 1963; Canciones rusas, en 1967. En 1969 gan el Premio Nacional de Literatura y public su obra completa en Obra gruesa. Tena cincuenta y cinco aos, era defensor de la Revolucin cubana y miembro del jurado del premio de Casa de las Amricas cuando, en 1970, asisti a un encuentro de escritores convocado por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos en Washington y, junto a otros invitados, hizo una visita a la Casa Blanca donde los recibi, inesperadamente, la mujer de Nixon a tomar el t. La taza de t con la esposa de Nixon en plena guerra de Vietnam fue, para Parra, la aniquilacin: Casa de las Amricas lo inhabilit para actuar como jurado y le llovieron insultos de los que se defendi con un comunicado que deca: "Apelo a la justicia revolucionaria. Solicito la rehabilitacin urgente. Viva la lucha antiimperialista de los pueblos oprimidos, viva la Revolucin cubana". Cuando volvi a Chile, el presidente de la sociedad de escritores lo llam "eglatra" y "hippie sexagenario", sus alumnos boicotearon las clases en la facultad, y l se plant en el patio con un cartel que deca "Doy explicaciones", pero jams las dio: jams se las pidieron. Si su posicin poltica cay en sospecha, su obra no tard en pasar al mismo plano: en 1972 public, bajo el ttulo de Artefactos, una serie de postales en las que haba frases acompaadas por dibujos: "Cuba s, yanquis tambin", "La derecha y la izquierda unidas jams sern vencidas", "A quemar zarzas, a ver si se nos aparece Dios", "Casa Blanca Casa de las Amricas Casa de orates". Los ms amables dijeron que eso no era poesa. Los menos, que era la mejor propaganda que los fascistas podan conseguir. En 1977, durante la dictadura de Pinochet, Parra public Sermones y prdicas del Cristo del Elqui ("Apuesto mi cabeza a que nadie se re como yo cuando los filisteos lo torturan [...] El general Ibaez me perdone, en Chile no se respetan los derechos humanos"), y Chistes para desorientar a la polica ("De aparecer apareci / pero en la lista de los desaparecidos") pero, como sobre otros poetas que se quedaron en el pas sin exiliarse, pes sobre l cierta sospecha de no oponerse al rgimen con demasiado mpetu.

En ese momento quedarse significaba avalar al gobierno dice Sergio Parra, poeta, editor y dueo de la librera Metales Pesados, de Santiago, que lo conoce desde hace aos y que, aunque comparte apellido, no es pariente. Eso no fue bien visto. Pero l nunca fue polticamente correcto. No lo fue en el tiempo de Castro, no lo fue en el tiempo de Allende, y tampoco despus.

"Lo primero, ya se ve, es la negacin de la autoridad", escribe Niall Binns en el primer tomo de las Obras completas. "En trminos polticos, Parra fue siempre un dscolo: en contra de la derecha durante el gobierno de Jorge Alessandri (1958-1964); contra la Democracia Cristiana de Eduardo Frei Montalva (1964-1970); a favor pero muy pronto crtico de la Unidad Popular de Salvador Allende (1970-1973), y uno de los opositores ms destacados desde dentro de Chile a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990)".

En 1985, public Hojas de Parra ("No se extraen / si me ven simultneamente / en dos ciudades distintas / oyendo misa en una capilla del Kremlin / o comindome un hot-dog / en un aeropuerto de Nueva York / en ambos casos soy exactamente el mismo / aunque no lo parezca soy el mismo") y, poco despus, se fue a vivir a Las Cruces. Siguieron, a eso, veinte aos de silencio editorial slo interrumpido por reediciones y antologas. Dos dcadas ms tarde, en 2004, public, en Ediciones Universidad Diego Portales, la traduccin de Lear, rey & mendigo, de Shakespeare, y lo firm l, que, en la portada, aparece con el ceo fruncido y una mano adelantada en gesto de proteccin o de amenaza. La traduccin se celebr como la mejor jams hecha al castellano.

El cerco que ha tendido en torno a s comienza en su ciclpeo recelo y termina en la avidez de quienes llegan a buscar algo que l no quiere darles. Durante once aos, y hasta 2008, recibi en su casa a un hombre llamado Vctor Jimnez, que grab todos esos encuentros con una cmara oculta y estren este ao, basndose en ese material, una pelcula llamada Retrato de un antipoeta.

Una vez me aparecieron dos aqu. Una preciosura rubia y una morena. "Hola, don Nicanor, somos de Cartagena, y no tenemos plata para volver, as que, por favor, denos para el bus". T le das plata y ya ests frito. Hay cmaras ocultas. Hace semanas me golpearon la puerta. Se practica el porno asalto? Parece que s. Era una muchacha. La hice pasar y nada pas, porque el dueo de casa tiene cien aos, pero estbamos sentados ah afuera y entr el novio, que esperaba que estuviera sucediendo algo. Ella me dio un libro de poemas que se llamaba Valporno. Se fueron y le los poemas. Y dije: "Que vuelva, que vuelva!". Eran porno. Muy buenos. Pero vienen a hacerme trabajar gratis. Viene la televisin y dicen: "Le hacemos un poquito de cosquilla al viejo, y que trabaje gratis". Yo les hablo, pero que se pongan.

Hace un tiempo le propusieron participar en un aviso publicitario para una campaa que apoyaba el consumo de leche. Como saba que Shakira formaba parte del proyecto, escuch la propuesta y dijo que quera cobrar lo mismo que ella. En el aviso, donde se lo ve con barba crecida y el cuello de la camisa estrujado, Parra mira a cmara y, antes de beber, dice: "Cero problema. Yo tambin tomo leche". Despus hace la V de la victoria. Al parecer, cobr, por treinta segundos de publicidad, treinta mil dlares. Desde entonces, cada vez que lo invitan a dar una conferencia, dice que su tarifa es de mil dlares por segundo. Se sabe que a un editor lleg a pedirle un adelanto de cuatro millones de dlares, con el argumento de que eso era lo que haba cobrado Clinton por escribir su biografa, "pero yo soy ms importante, porque los polticos pasan, pero los poetas quedan". Su inters por el dinero podra ser una rmora de aquella juventud de privaciones, o una forma de hacerse inalcanzable, o una conciencia muy contempornea de cul es su valor. Dicen que, desde siempre, con su dinero compra casas tiene dos en Santiago, sta en Las Cruces, otra en Isla Negra pero nadie sabe qu hace con aquellas que no habita.

l tiene mucha conciencia de lo que vale, y tambin en eso es un antipoeta. Eso no es lo que se espera de un poeta.

Matas Rivas es poeta, director de Ediciones Universidad Diego Portales, y se acerc a Parra para proponerle publicar la traduccin de Lear, despus de aquellos veinte aos de silencio.

Con l no puedes pretender cerrar un negocio en un almuerzo. Tiene que entablar una relacin de confianza. Despus que publicamos El rey Lear entr en la universidad y eran miles de jvenes detrs de l. Volvi convertido en un rock star. Los publicistas andan detrs como desesperados. Es mucho ms cool para una marca de jeans tener a Nicanor Parra que al mejor modelo chileno. Porque es cool. Pero es cool de verdad. No es impostado. Es una luminaria: no es un ancianito. Est ms vivo y despierto que uno. Por eso los interlocutores de su edad, o un poco menores, se quedan espantados con los Artefactos. Nicanor est en la onda punk, o heavy metal, y los interlocutores ms viejos llegaron hasta su onda jazz. "Ms vale nuevo que bueno", dice l.

La frase no es una declamacin vaca: hace poco, Parra escribi un rap, "El rap de la Sagrada Familia", que cuenta la relacin entre un viejo y una estudiante (En una aldea maldita / Con nfulas de ciudat / Un viejo se enamor / De una menor de edat / [...] El viejo rejuvenece / De pura felicidat / Y para alargar el cuento / Se casa con la beldat / Jess de los afligidos / Hgase tu voluntat), y su produccin de Artefactos, que ahora acompaa con el dibujo de un corazn con ojos, no slo no ha dejado de crecer, sino que se le han agregado los Trabajos prcticos, objetos intervenidos como una botella de Coca-Cola con un cartel que dice "Mensaje en una botella"; una cruz donde, en vez de Cristo, hay un cartel que reza "Voy y vuelvo", o una foto de Bolao con una cita de Hamlet: "Good night sweet prince".

Me acuerdo que fuimos a su casa de La Reina, y tena en la pared dos portadas del diario La Segunda: una deca "Se suicid Laura Allende", la hermana de Allende; la otra deca: "Baleado el Papa" dice Roberto Merino, crtico y escritor chileno. Yo creo que l desarm la retrica de la poesa e impuso otro tipo de lenguajes. Echa luz sobre cosas que no existan antes de que se escribiera sobre ellas. Cierta metafsica corriente de la vida en la ciudad. No s, meter una fuente de soda en un poema. Hasta entonces ningn poeta hubiera metido una fuente de soda en un poema. Los poetas hablaban desde las alturas del monte Sina, pero Parra habla desde otro lugar. Igual, hay algo engaoso ah, porque no creo que sea poesa popular. El texto est puesto al servicio de algo muy sofisticado. Creo que la creencia de que es popular viene a partir de los Artefactos, que funcionan como eslogans ingeniosos. Si Parra fuera eso, nada ms, yo tendra que cambiar mi pensamiento. Pero cuando t lees sus poemas, ves que es un poeta que tiene enorme sensibilidad con las palabras.

El da est despejado, limpio como una bandeja. Parra habla con comodidad en ingls, en francs, sabe algo de ruso (tradujo, con ayuda, una antologa de poesa rusa). Ahora recita un texto tradicional en mapugundn, el idioma mapuche, haciendo una traduccin simultnea:
"Ahora dir", es la primera frase. "Creo que ya estoy viejo". Segunda frase. "Me parece que ya cruc los ochenta". Y el ltimo es divertido. Dice: "O digo todo o me quedo callado". El otro da lo estuve comparando con la primera estrofa de La Ilada. A ver, cmo empieza La Ilada?
"Canta, oh musa, la clera..."
Pero en griego, por favor, en griego. A ver, a ver.


Parra recita el comienzo de La Ilada, contando los hexmetros dactlicos golpeando el piso con los pies enfundados en zapatones de cazador de patos.
Yo pensaba hacer una traduccin de Hamlet al mapugundn.
Sin acento de Oxford.
El acento de Oxford sirve nada ms que para defenderse de los franceses.


Parra an conserva modales o gestos que pueden ser interpretados como infantiles dice el crtico chileno Juan Manuel Vial. Cuando se entusiasma con una idea o una ocurrencia, propia o ajena, comienza a zapatear de excitacin esto slo lo he observado cuando est sentado, lo que produce cierto estruendo sobre el suelo de madera de su casa, sobre todo al ser un zapatn el causante de la vibracin sonora. El adjetivo que Parra ocupa en esos momentos reveladores es "qu simptico". En su charla, se es el adjetivo supremo. Siempre est esperando que su interlocutor adivine lo que l est pensando, siempre te est testeando, soltando pequeas pistas, ya sea con pruebas de ingenio rpido o con inquisiciones soterradas que apuntan a la alta literatura. Sin embargo, nunca te hace sentir incmodo por eso; es, podra decirse, un ejercicio til para sus propios registros. Aun el ignorante mi caso que percibe la jugarreta, no se siente intimidado. Tiene una fascinacin por los versos isabelinos pcaros o por jueguitos de palabras en ingls, siempre de carcter ligeramente sexual. En cierta ocasin celebr el siguiente con un entusiasmado "qu simptico": "There was a young girl of Balboa, / who had lots of fun with a boa. / She thought she could get it / all in if she wet it / in oceans of spermatozoa". Parra cree que el tero es una cavidad de fondo insondable. Sus capacidades sexuales son mticas.

"Pienso, por un instante escribe Hernn Valds, en el libro Fantasmas literarios. Una convocacin (Aguilar, 2005) en los rumores sobre su vida privada, una primera mujer abandonada a una suerte miserable, cuntas srdidas historias de la vida de cada cual que callaremos o que transformaremos cnicamente en literatura".

No hay detalles. Hay datos. Se cas en 1940 con Anita Troncoso, fue padre de Catalina en 1943, de Panchita en 1945. Se cas en 1951 con la sueca Inga Palmen. Se enred con la sueca Sun Axelsson, que declar, aos despus, que l la maltrataba. Tuvo un hijo con Rosita Muoz que fue, adems, su empleada. Form pareja con Nury Tuca, con quien tuvo a Colombina y Juan de Dios. En 1978 conoci a Ana Mara Molinare. l tena sesenta y cuatro, ella treinta y dos. Estuvieron juntos no se sabe cunto pero, al parecer, ella se fue y l mordi el polvo. El Tao Te King (nunca dice cmo) lo salv. En esa poca escribi uno de sus poemas ms conocidos, un mantra majestuoso llamado "El hombre imaginario": "El hombre imaginario / vive en una mansin imaginaria / rodeada de rboles imaginarios / a la orilla de un ro imaginario / De los muros que son imaginarios / penden antiguos cuadros imaginarios / irreparables grietas imaginarias / que representan hechos imaginarios / ocurridos en mundo imaginario / en lugares y tiempos imaginarios". Tres aos despus, Ana Mara Molinare se suicid, arrojndose desde un octavo piso y eso dej, en Parra, una huella feroz. En Conversaciones con Nicanor Parra, de Lenidas Morales (Tajamar, 2006), l dijo: "Era yo quien debi haber hecho lo que ella hizo".

A mediados de los noventa conoci a Andrea Lodeiro, a quien llevaba varias dcadas al menos cinco, quiz seis con quien estuvo hasta 1998. Desde entonces, en el gesto exactamente opuesto al de otros escritores de su edad, permanece ms o menos solo. "Lo que yo necesito urgentemente / es una Mara Kodama / que se haga cargo de la biblioteca [...] con una viuda joven en el horizonte / el tiempo no transcurre [...] el atad se ve color de rosa / hasta los dolores de guata / provocados x los acadmicos de Estocolmo / desaparecen como x encanto", escribi en Poemas para combatir la calvicie.

Su reticencia a publicar es legendaria. Aun cuando con Ediciones Universidad Diego Portales hizo dos libros ms (Discursos de sobremesa (2006), una serie de discursos ledos en ocasin de haber recibido premios, y La vuelta del Cristo de Elqui (2007), el proceso puede ser corrosivo: demora aos en firmar el contrato, meses en llegar a una versin de sus textos con la que est conforme, ms meses en revisar pruebas. El proceso de las Obras completas no fue menos tortuoso.

En noviembre de 1999, Roberto Bolao y el crtico espaol Ignacio Echevarra fueron a visitarlo. Echevarra haba empezado a leer su obra por recomendacin de Bolao que, a su vez, se haba transformado en una suerte de activista en la reivindicacin de la obra de Parra: "El que sea valiente que siga a Parra", haba escrito en "Ocho segundos de Nicanor Parra", un texto que se public por primera vez en el catlogo de la exposicin "Artefactos Visuales" que se inaugur en la Fundacin Telefnica de Madrid, en abril de 2001. "Slo los jvenes son valientes, slo los jvenes tienen el espritu puro entre los puros. Pero Parra no escribe una poesa juvenil. Parra no escribe sobre la pureza. Sobre el dolor y la soledad s que escribe; sobre los desafos intiles y necesarios; sobre las palabras condenadas a disgregarse as como tambin la tribu est condenada a disgregarse. Parra escribe como si al da siguiente fuera a ser electrocutado [...] Primer requisito de una obra maestra: pasar inadvertida. [...] Un apunte poltico: Parra ha conseguido sobrevivir. No es gran cosa, pero algo es. No han podido con l ni la izquierda chilena de convicciones profundamente derechistas ni la derecha chilena neonazi y ahora desmemoriada. No han podido con l la izquierda latinoamericana neostalinista ni la derecha latinoamericana ahora globalizada y hasta hace poco cmplice silenciosa de la represin y el genocidio. No han podido con l ni los mediocres profesores latinoamericanos que pululan por los campus de las universidades norteamericanas ni los zombis que pasean por la aldea de Santiago. Ni siquiera los seguidores de Parra han podido con Parra".

Nos recibi y fuimos a comer a un restaurante dice Ignacio Echevarra desde Espaa. Ya en Barcelona, Roberto, medio en broma, me sugiri que hiciera las obras completas de Parra. Todo el mundo me dijo que era imposible, que era un proyecto que haba tenido muchos intentos fallidos. Se lo propuse y empez pidiendo muchsimo dinero, pero dijo que estaba dispuesto. Pero luego yo le enviaba un contrato, l lo tena seis meses, yo se lo reclamaba y me deca que lo haba perdido, o pona una mnima objecin y haba que mandarle otro. Tres aos pasaron hasta que un da, luego de la muerte de Bolao, viaj a Chile, lo visit y, para mi sorpresa, me dijo: "Sabes, Ignacio? Voy a firmar el contrato. A Roberto le hubiera gustado, verdad? Vamos a hacerlo por Roberto". Pero conforme he ido avanzando he ido sintiendo un escrpulo cada vez mayor por haber obligado a Parra a hacer algo que l no quera hacer. l concibe la antipoesa como algo que se escribe en un muro, en una servilleta. Y creo que la idea de las obras completas le repugna. Otra cosa es que le ganara eso que todos tenemos, y que Parra tiene ms que ninguno, que es la vanidad, en este caso de ser editado en la misma coleccin en la que estn Franz Kafka o Neruda. Al principio del primer tomo le consult muchas cosas, y cada consulta demoraba meses, y l slo pona problemas. Despus ya no le consult nada ms y creo que l agradeci que esto sucediera a sus espaldas. Me dijo: "Mira, si yo me meto en esto, nunca lo har".

En el bao, colgada de un clavo sobre el inodoro, hay una bandeja de cartn, de las que se utilizan en las confiteras, que dice, con letra de Parra: "No tire el papel en la taza del water". En la sala, Parra toma t mientas recita en griego los primeros versos de La Ilada y lleva el ritmo de los hexmetros dactlicos golpeando el piso con los pies enfundados en zapatones de cazador de patos. Si alguna vez us prolijos trajes y corbatas, en sus aos altos empez a cultivar una imagen desmaada, comprando la ropa en un mercado de segunda mano de San Antonio, un puerto rufin por el que se mueve cmodo, como en todas partes. Cuando, tiempo atrs, desaparecieron algunos de los cuadernos en los que escribe y supo que unos dealers locales los haban recibido en forma de pago, march a buscarlos con un par de amigos y le fueron devueltos con disculpas. Cuando el t se enfra, echa la cabeza hacia atrs y se coloca la bolsa de t sobre el ojo derecho.

Tengo algo en el ojo. Pero me estoy mejorando. Con esto se cura, remedios caseros. La vez pasada me fui corriendo de la clnica, en Santiago. El mdico, el urlogo, me dijo: "Prepares, compadre, porque maana es la intervencin quirrgica". Y le dije: "De qu se trata". Y me dijo: "Es una simple citologa". Y entonces le dije: "Prefiero morirme. Deme de alta inmediatamente, de lo contrario salto por esa ventana". Y yo iba a saltar.

Vuelve a sumergir la bolsa de t en la taza y, otra vez, se la coloca sobre el ojo.
La mam de la Violeta Parra tuvo diez hijos, y jams supimos de mdicos. Y gracias a eso morimos a los cien aos. Claro que la Violeta, a cierta altura, cometi el error de ir al mdico.


Hay que decir que Violeta Parra se suicid.

Nicanor es un gato de campo dice Sergio Parra. Tiene esa cosa campesina, de medir al otro, de que hay que ganarse la confianza. Me acuerdo que una vez estbamos en su casa y l se fue a buscar sus cuadernos. Me dijo: "Te voy a leer unos textos". Y de pronto se dio vuelta y me dijo: "Pero sin moverse, ah". Pero siempre fue muy generoso. Me aconsejaba. Me deca que aunque tuviera un solo pantaln, tuviera dos o tres camisas, para ir siempre prolijo. Que tuviera ahorros, porque el dinero te da libertad, te da independencia. Tiene terror a la precariedad. l te pone en la mesa unos cuadernos suyos y te pregunta: "Cunto costara esto, ah?".

Yo lo vi dos veces a Rulfo. Las dos veces fue un desastre. Una vez en Chichn Itz. Era un viaje de escritores. Me dicen: "Ese que est nadando ah en la piscina, es Rulfo". Y yo dije: "Qu se puede hacer". Eso fue todo. Despus nos volvimos a ver en Chile, en Via del Mar, a propsito de un congreso, en el ao 1969. Se me acerca un seor y me dice: "Amigo Parra, me parece maravilloso el poema que usted ha publicado en el peridico sobre la Plaza de Tlatelolco". Y yo le dije: "Le agradezco las felicitaciones, pero yo no soy autor de ese poema, el autor es sobrino mo y se llama ngel Parra". Mire, acabo de descubrir en mi biblioteca un libro que se llama El libro del desasosiego.
De Pessoa.
Eso. Ya no corre. Ese tipo de chiste, de los heternimos. Ya, compadre, ya. Hay gente que se lo toma en serio. Pero me lo explico. Me lo explico, eh. Sobre todo por lo menos por un poema que es insuperable. Dice: "Todas las cartas de amor son ridculas. Si no fueren ridculas no seran cartas de amor". Y sigue diciendo: "Yo tambin en mi tiempo escrib cartas de amor, como las otras, ridculas". Pero con el tiempo, dice, se ve que lo ridculo no eran las cartas de amor sino los que pensaban que las cartas de amor eran ridculas. Y despus dice: "Ah, quin pudiera volver a ese tiempo en que escriba cartas de amor ridculas. Pero pensndolo bien, dice, las carta de amor, como las palabras esdrjulas, son necesariamente ridculas". Mire usted las volteretas que se da. Saltos mortales para adelante y para atrs. Como esas poetisas argentinas...
Cules?
Hay varias. Varias. La Mara Elena... la Mara Elena...
Walsh?
Claaaro. A ver, hay otras.
Alejandra Pizarnik?
Ah, la Pizarnik. Fantstica. Y cul de ellas es la autora de "La vaca estudiosa"?


Mara Elena Walsh es una autora argentina, fallecida en 2010, que se dedic, aunque no nicamente, a componer canciones y escribir para nios, rama en la que tuvo el ms alto de los prestigios pero, en cualquier caso, es duea de una obra muy distinta a la de Alejandra Pizarnik, una poeta oscura que se suicid en 1972. "La vaca estudiosa" es una cancin de Mara Elena Walsh, que cuenta la historia de una vaca que quera estudiar y dice: "Haba una vez una vaca en la Quebrada de Humahuaca. Como era muy vieja, muy vieja, estaba sorda de una oreja".

Usted la sabe? pregunta Parra.
S. Pero slo la recuerdo si puedo cantarla.
A ver.


Parra escucha, inclinado en su silla y, al final, dice con entusiasmo:
Ah, qu maravilla. Y fjese que dice que para matar el aburrimiento la vaca se matricula en una escuela de primeras letras. Y a los nios les llama la atencin, entonces ella dice: "No, yo me comprometo a ser una vaca estudiosa". No, la Mara Elena. Estamos cien por ciento con ella.


Tiene esa cosa ladina, Nicanor, de descalificar pero sin estridencias, susurrando dice el escritor chileno Alejandro Zambra, que trabaj con Nicanor Parra en el proceso de El rey Lear. No te va a hablar mal de Neruda, por ejemplo, pero te va a contar algo que te va a hacer solidarizar con l, y no con Neruda.

En su libro No leer (Ediciones Universidad Diego Portales, 2010), Zambra recuerda que se dispona a empezar una clase sobre la obra de Parra en la universidad "cuando el propio poeta, con la actitud de un alumno que llega atrasado, golpe la puerta".

Conmigo siempre fue muy generoso. Nicanor haba averiguado el da y la hora de la clase y apareci por las suyas. Tena noventa y cinco aos. Imagnate. Cuando trabajbamos en El rey Lear, las sesiones consistan en jornadas de cuatro o cinco horas de trabajo. En realidad, Nicanor ya haba hecho la traduccin para una representacin de la obra que se hizo en los noventa, pero el texto tena muchas enmiendas y haba que llegar a un texto definitivo. Y l duda, duda mucho. Y cada cuarenta minutos, Nicanor deca: "A esto le falta muuucho", y yo temblaba, porque pensaba que no iba a salir nunca el libro.

Tiene linda vista en su casa.
Fea no es. sa es la respuesta de un huaso. Por lo general, alguien dice algo bueno para calibrar al dueo de casa, a ver qu va a contestar. Y lo que suele decir el dueo de casa es "S, es muy linda pero la vista desde el piso de arriba es muy superior". Un huaso dice: "Fea no es". Le cont la historia de la huia? La huia es un gato salvaje, de monte.
No.
Le muestro.


Parra abre la puerta que da al balcn y hace un gesto amplio hacia las plantas del jardn trasero.
Mi jardinera es muy simple. Consiste en no tocar nada. Se llena todo de ramas, de plantas. Los ingleses dejan todo as. En cambio los espaoles vienen y dicen "Ac vamos a hacer un jardn". Y sacan todas las maravillas de la naturaleza y hacen unos caminitos. Mire, ac apareci la huia. Era arisca, hostil, desconfiada, no se acercaba. Pero un da decidi que yo era su amigo. Y se acerc demasiado y la pude tocar. Al otro da estaba ah, muerta. A esa huia de campo le molest que yo la tocara. La molest. Se sinti... desvirgada. Se sinti desvirgada. Entonces le hicimos los funerales. Est enterrada ah.


Seala un trozo de tierra. Como quien advierte acerca de los peligros de salir al mundo. De acercarse. De confiar.

Nicanor. Nicanor Parra. Traducido al ingls por William Carlos Williams, amigo de Allen Ginsberg, candidato, varias veces, al Premio Nobel, ganador, en 1991, del Juan Rulfo, que agradeci con un discurso que deca: "Qu me propongo hacer con tanta plata? / Lo primero de todo la salud / En segundo lugar / Reconstruir la Torre de Marfil / que se vino abajo con el terremoto / Ponerme al da con impuestos internos / Y una silla de ruedas x si las moscas...". Nicanor. Nicanor Parra. Que se baj del avin que lo llevaba a Madrid a recibir el premio Reina Sofa en 2001. Que escribi: "Y t me lo preguntas? Antipoesa eres t". Que dijo que su prximo seudnimo sera Neftal Reyes. Que le respondi, a una novia que le pregunt algo intrascendente: "No se le pregunta la hora al Papa". Que escribi: "Mamita, accedera a darme un ltimo beso? Ven para ac. Pero yo quera con lengua". Que atropell a un perro y qued demudado durante das. Nicanor. Nicanor Parra. Declarado muerto por el presidente Sebastin Piera cuando, en la celebracin del Da del Libro de abril de 2011, lo mencion entre los grandes poetas "que ya nos dejaron". Nicanor. Nicanor Parra. Cuando, en 2011, gan el Premio Cervantes, alguien lo escuch sacar la cuenta de los escritores que, habindolo ganado, seguan vivos. "Cuarenta", dijo. Y concluy: "Es fcil". Nicanor. Nicanor Parra. Una fuerza inhumana en un mundo hecho por hombres.

Son las dos o las tres de la tarde y Nicanor Parra camina hasta el equipo de msica de la sala, pone un CD de Carlos Gardel y canta, sin dificultad, tangos en lunfardo, el slang porteo:
"Sola, fan, descangayada, la vi esta madrugada salir de un cabaret; flaca, dos cuartas de cogote y una percha en el escote bajo la nuez". Usted sabe qu quiere decir otario? Mi Buenos Aires querido. Te acuerdas? Hace un tiempo empec a escuchar a Gardel. Ahora lo escucho todo el tiempo.


Despus dice:
Vamos a almorzar.


Se pone una chaqueta verde, un sombrero de paja tpico del campo chileno y se aferra a un bastn de madera que es pura decoracin: no lo usa. Antes de salir seala una foto y dice:
sa es la Lina Paia. Mi nieta. Siempre se las arreglaba para dejar callado al abuelo. Entonces dije: "Tengo que inventar algo para dejarla yo callada a ella una vez". Y le dije lo siguiente: "Se acuerda usted, m'hijita linda, del momento en que estaba naciendo?". Ella me dice: "S, porque tengo buena memoria". Y entonces me dije: "Insistamos". Y le dije: "A ver, cunteme". Y me mir y me dijo: "No te lo digo". No te lo digo!
Cuntos hijos tiene?
Seis. Se supone. Madre hay una sola.


En el auto, camino al restaurante, mira por la ventanilla y dice, divertido:
He estado no s cuntas veces en Buenos Aires y siempre salgo mal. Una sola vez sal bien. Fui a una librera y saqu un alto de libros as. Les dije cunto debo. Y me dijeron: "Nada, cmo le vamos a cobrar a Nicanor Parra?". A Borges le preguntaron qu pasaba con la poesa chilena y dijo: "Poesa chilena? Qu es eso?". Y le dijeron que ah estaba un Premio Nobel que era Pablo Neruda. Y Borges dijo: "Ya lo dijo Juan Ramn Jimnez, un gran mal poeta". Y le preguntaron por Nicanor Parra. Y dijo: "No puede haber un poeta con un nombre tan horrible".


El restaurante es un sitio familiar, con un men que ofrece empanadas, paltas a la reina, locos, choros, y que Parra escudria brevemente sin necesidad de usar la lupa que lleva en el bolsillo (no usa gafas).
Quiero una empanada de camarn, eso es todo le dice a la mesera.
Vienen dos en la porcin.
Parra hace un silencio.
Entonces nada.
Nada?
Otro silencio.
Tiene razn. Dos empanadas.
Dos de camarn y queso anota la mesera.
No, de camarn, noms.
Es que son de camarn y queso.
De camarn.
Bueno, de camarn. Algo ms?
Nada ms que eso. Ya me enoj, ya.


Cuando la mesera se va, Parra dice:
Impone todo ella, ah?


La conversacin deriva hacia escritores chilenos de los aos idos, a una visita que la fotgrafa argentina Sara Facio le hizo en los aos cincuenta.
Ah, la Sarita, la Sarita. En esa poca me dejaba fotografiar. Ahora no.
Por qu?
En Chilln haba una conversacin entre dos nios. Uno le deca algo a otro, y el otro deca: "Porque no". Y entonces le preguntaba: "Por qu no?". Y el otro le deca: "Porque porque no". Pero con lo de la Sarita hubo un punto de inflexin con Neruda. Una revista puso en la portada una foto de ella que deca: "El poeta de Isla Negra: Nicanor Parra", y al fondo, ms chico: "Se dirige a la casa de Neruda". sta era la leyenda. Y Neruda vio eso y dijo: "sta es la cabeza de una maniobra internacional anti-Neruda, pero yo voy a descargar todo mi poder, que es muy grande, en la cabeza de Nicanor Parra". Y dicho y hecho. Descarg todo el poder del PC internacional. Y quin me cont este chisme? Jorge Tellier. Se ubica con Tellier?


La mesera trae las dos empanadas y una cerveza, pero Parra la pidi natural y la cerveza est ostensiblemente fra.
Ya ve. Ella trae lo que quiere dice, aunque no protesta.
Se acuerda de ese verso de Neruda: "Dar muerte a una monja con un golpe de oreja"?
Braulio Arenas, se ubica con Arenas?, es un poeta que una vez me dijo: "Nicanor, t eres el mejor poeta mexicano". Mexicano! Era el peor insulto que le podan decir a uno. Pero Braulio me ense que cada diez versos hay que tirar uno oscuro, hay que poner uno que no entienda nadie, ni uno mismo. Y ah se arregla la cosa. Y eso que en esa poca Neruda todava no haba descubierto el kitsch.


Son las cinco y media de la tarde cuando se pone de pie, se calza la chaqueta y el sombrero, toma el bastn y, antes de salir, busca con la mirada a la camarera hasta que la descubre almorzando con sus compaeros en una mesa del fondo. Con el tono de quien dice adis y buenas tardes, con voz educadsima, Parra levanta un brazo y dice:
Heil Hitler.
Y los ocupantes de la mesa, sin pensar, responden:
Heil Hitler.
Despus, camina tranquilo hacia la puerta. En la vereda pregunta:
Contestaron?
S.
Ve? Lo importante es el tono en que usted lo dice.


Ya en el auto, de regreso a su casa, mira el paisaje, seala una colina.
Es bien interesante ese sitio. Hay un cementerio de automviles, un desarmadero. Me gusta ir ah.
Est contento con las Obras completas?
Estoy sorprendido. Yo leo esos poemas y no me siento el autor. Pienso que nunca fui el autor de nada porque siempre he pescado cosas que andaban en el aire. Se deca eso: cosas que andaban en el aire.


El asfalto se desliza terso, entre los pinos y el mar, bajo una luz suave.
Bonito, ah?
Como para quedarse a vivir.
O sea, a morir.


Algo en la tarde recuerda la respiracin plcida de un animal dormido.
Fjese todo lo que han hecho y no han podido resolver ese asunto.
Qu asunto?
El de la muerte. Han resuelto otras cosas. Pero por qu no se concentran en eso? //


Este texto fue publicado bajo el ttulo "El aire del poeta", en el suplemento cultural Babelia, del diario El Pas, de Espaa, el 3 de diciembre de 2011.

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