Jueves 24 de julio de 2014 
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Marzo 2008
Entre los intereses y las convicciones
Carmen Aristegui era la mujer periodista con el rating ms alto de la radio mexicana, hasta que W Radio decidi no renovar su contrato. Ella denunci un atentado contra la libertad de expresin y su salida se convirti en un fenmeno llamado el "caso Aristegui". sta es la historia de la periodista que se volvi noticia.
Por Galia Garca Palafox / Fotos: Ricardo Trabulsi
Carmen Aristegui, la periodista que se convirti en noticia.
Carmen Aristegui firma autgrafos, se toma fotos con estudiantes y mujeres de mediana edad, responde preguntas, recibe tarjetas de presentacin y vuelve a posar abrazada de algn joven universitario que quiere una fotografa con su herona, la periodista a la que los grupos PRISA y Televisa no le renovaron el contrato de su programa de radio, desatando una controversia acerca de la censura y la libertad de expresin.

La escena es habitual por esos das. Aristegui provoca pasiones. Lo inusual ese da es el escenario en el que le piden firmas y fotografas: el auditorio de El Colegio de Mxico, una de las instituciones de ms altos vuelos intelectuales, a la que minutos antes Aristegui haba agradecido por "bajar al mundo de los mortales" con la organizacin de un foro para discutir la situacin de los medios electrnicos en Mxico y la necesidad de una nueva ley de radio y televisin, de la que Aristegui se ha convertido en una de las abanderadas y que propone acabar con la concentracin de los medios en unas cuantas manos. Alrededor de ella se aglutinan polticos, periodistas, analistas, intelectuales y estudiantes a quienes se les han olvidado sus poses intelectuales y tambin quieren tomarse la foto del recuerdo.

Haban pasado un mes y tres das desde la maana en que Aristegui, la mujer periodista de radio con el rating ms alto en el dial mexicano hubiera anunciado su salida de W Radio, la radiodifusora propiedad de Televisa, de Mxico, en sociedad con PRISA, de Espaa. La razn: incompatibilidad editorial, dijo en la ltima transmisin de su programa Hoy por Hoy, sin ms explicaciones.

Unas horas despus de su despedida el 3 de enero, la televisin, las otras estaciones de radio, los blogs y las pginas en internet, y al da siguiente los peridicos, se llenaban de columnas 280 en total que hablaban de su salida. La mayora denunciaban un atentado contra la libertad de expresin y convertan a la comunicadora en el objeto de la censura de Televisa, el gigante de la comunicacin mexicana; de PRISA, la empresa extranjera que pudo invertir en un medio de comunicacin mexicano gracias a una legislacin "especial" que le permite participar en un negocio legalmente reservado a mexicanos; de la Presidencia de la Repblica, inconforme con las coberturas de Aristegui; y en el mejor de los casos vctima de una legislacin de medios electrnicos antigua que deja todo el control en manos de los concesionarios.

Otras columnas de opinin, las menos, alegaban que no era ms que el finiquito de una relacin contractual entre Aristegui y W Radio, como pasa en cualquier empresa. En cuestin de das su salida de W Radio tena nombre: "el caso Aristegui", las organizaciones civiles convocaron marchas y foros de discusin sobre la ausencia de Aristegui de la frecuencia de la radio, era tema de conversacin en cenas y reuniones no slo de las lites intelectuales, sino de las soccer moms que llenaban las mesas de debate y proponan campaas para boicotear a W Radio. "Nos la quitaron", dijo una mujer de unos 50 aos en uno de los foros, como si le hubieran robado un hijo. Mientras tanto Carmen, como la llaman sus radioescuchas, haba dado slo una entrevista al semanario Proceso, donde confirmaba en voz propia que la haban censurado, y enviado a Espaa para ser jurado del Premio Rey de Espaa. Su ausencia era ms fuerte que su presencia. Los foros seguan y los promotores de una nueva legislacin de radio y televisin aprovechaban el asunto para darle vuelo a su propuesta, y un grupo de intelectuales y analistas polticos cercanos a ella y a la izquierda proponan crear una asociacin civil con inversin ciudadana que empleara a Aristegui para que pudiera trabajar e informar sin los controles de los grandes corporativos. La misma mujer que lamentaba la prdida propona buscarle otro espacio en alguna estacin de radio, porque "Mxico la necesita".

Me reun con Carmen cuarenta das despus de su salida de W Radio en un caf Starbucks del sur de la Ciudad de Mxico. Su presencia causa miradas y sonrisas en las mesas del caf. La chica que le toma la orden de su capuccino no pide su nombre: sonre y escribe "Carmen" en el vaso. Varios la saludan y poco despus de sentarnos, una mujer joven muy bien vestida que pasa del otro lado del cristal le hace una seal de triunfo con el brazo, como si se tratara de un jugador de la Seleccin Mexicana.

Carmen sigue enojada, no lo disimula. Me cuenta que est cansada de los chismes que dice ha armado la direccin de W Radio. "Han hecho un lobby bastante miserable para distorsionar la historia de estos temas, han trabajado muchsimo en estos das hablndole a directores de peridicos, a periodistas, supongo que Daniel Moreno (director informativo de la estacin) estar muy agotado", dice con esa voz grave que la mayora de los mexicanos podra distinguir despus de casi dos dcadas de escucharla.

La historia de Carmen dice que la radiodifusora trat de ponerle controles a travs de una direccin editorial que le quitaba facultades y que eso sera slo el primer paso para limitar y censurar su trabajo, porque la empresa estaba muy enojada con su cobertura de temas como la persecucin a la periodista Lydia Cacho, que dio a conocer una red de pederastia en el sur de Mxico implicando al gobernador del estado de Puebla, o la pederastia en la Iglesia catlica misma, o la insistencia en difundir el caso de una anciana indgena presuntamente violada y asesinada por militares, justamente cuando el Gobierno haba comenzado a usar al Ejrcito para combatir al narcotrfico. Pero especialmente por sus transmisiones sobre la Ley de Medios (conocida como "Ley Televisa") y ms tarde por la cobertura de la reforma electoral.

Entre otras cosas, la "Ley Televisa" asegurara a las dos principales cadenas de televisin en Mxico, Televisa y TV Azteca, la perpetuidad de la concesin sobre la banda ancha, una frecuencia que les permitira hacer converger internet con televisin, asegurndoles un cmodo futuro en la era digital de las comunicaciones.

La ley fue aprobada por los tres partidos en la Cmara de Diputados sin ningn debate y, aunque con algunos votos en contra, tambin pas en el Senado. Eran tiempos electorales, cuando los partidos de todas las corrientes polticas dependen crucialmente del trato que les dan los noticieros. Cuando la ley ya haba sido promulgada, un grupo de senadores interpuso un recurso ante la Suprema Corte de Justicia, que declar inconstitucional una gran parte de ella y recomend a los legisladores crear una ley de medios ms incluyente.

El otro punto sensible para los dueos de los medios de comunicacin fue la reforma a la ley electoral. En Mxico, el setenta por ciento del financiamiento de los partidos va para pagar anuncios en radio y televisin. En la prctica, eso le da a los medios un enorme poder de negociacin, pues la inversin de los partidos en los medios influye en la manera en que son cubiertas las campaas. La nueva ley prohiba a los partidos negociar directamente con los medios la contratacin de espacios publicitarios. Aristegui se declar en favor de las reformas cuando la mayora de los periodistas se alinearon con las radiodifusoras y las televisoras en contra de la iniciativa.

"Mi cabeza estaba pedida hace tiempo dice, yo creo que (su ausencia en una protesta de periodistas ante la reforma electoral) fue la puntilla".

Una historia del periodista Federico Arreola cuenta cmo en una cena en el ao 2006 de los directivos del Grupo PRISA, socios de W Radio, con el entonces candidato presidencial Andrs Manuel Lpez Obrador, ya se hablaba del tema. Juan Luis Cebrin, fundador del diario El Pas, propiedad del grupo espaol, relat a los asistentes que Televisa haba pedido el despido de Aristegui, pero que el socio espaol la protegi por ser su programa el de mayor audiencia y porque PRISA era respetuosa de la libertad de expresin.

Daniel Moreno, director de informacin de W Radio, niega que alguien hubiera pedido la cabeza de Aristegui. "Que lo prueben", dice y no habla ms. No quiere ms pleitos. Est dedicado a buscar el reemplazo de Aristegui. La nica razn de su salida, asegura, es que no lograron llegar a un acuerdo sobre la forma de trabajo y ella no quiso acoplarse al nuevo esquema de W Radio, que le apuesta al buen periodismo, con una redaccin central potente que permita una mejor comercializacin en todo el pas, de una empresa que cinco aos despus de su arranque sigue en nmeros rojos. "Queremos directores de orquesta, no solistas", dice Moreno.

El ex senador panista, Javier Corral, cercano a Carmen Aristegui, la describe como "una periodista de causas, de izquierda, que quiere ser un poco justiciera, quiere verlos en la crcel".

De tanto or hablar de su filiacin de izquierda, Aristegui dice que se lo ha tenido que creer.

Hija de madre mexicana y de un espaol que lleg a Mxico cuando nio tras la Guerra Civil espaola, Carmen aclara: su familia no era parte del exilio de intelectuales que fund escuelas y universidades, sino del exilio obrero. Su abuelo lleg a Mxico a montar un taller de herrera que mantuvo a la familia mucho tiempo. Carmen fue la quinta de siete hijos de una familia de clase media de la Ciudad de Mxico. Estudi en la primaria pblica de la esquina de su casa y el bachillerato en el Colegio de Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (UNAM), donde conoci un mundo distinto al que haba estado expuesta, una esfera ms intelectual. Descubri la literatura, el cine, conoci la trova cubana y se enamor de la msica de Serrat. Lleg a la UNAM con la intencin de estudiar Sociologa, pero al poco tiempo cambi el rumbo hacia la escuela de comunicacin. Eran mediados de los aos ochenta, el Mxico gobernado por el PRI sufra una inflacin de cien por ciento, un peso devaluado frente al dlar, empezaba la desregulacin y apertura econmica y la venta de paraestatales.

El terremoto de 1985 cimbr la ciudad y marc a la futura periodista, que vio a una autoridad anquilosada que no pudo responder al desastre y que provoc una movilizacin social de gente "que queramos tomar el liderazgo en nuestras propias manos".

Al ao siguiente, los encabezados de los peridicos se los llevaba el movimiento estudiantil en la UNAM y una huelga de diecisiete das liderada por quienes una dcada despus seran dirigentes del Partido de la Revolucin Democrtica, de la izquierda mexicana. Era el primer movimiento estudiantil masivo que se atreva a dar la cara desde que el Gobierno mexicano hubiera ordenado la matanza de estudiantes en 1968. Unos aos ms joven que los lderes, Aristegui los segua de cerca, asista a asambleas de la Facultad de Ciencias Polticas, participaba en las discusiones, aunque sin involucrarse como activista. Todava en la universidad, vivi de cerca las elecciones presidenciales trabajando en la campaa del futuro presidente prista Carlos Salinas de Gortari. Entendi cmo funciona la poltica. Vio desde adentro cmo el PRI manejaba la propaganda en las primeras elecciones donde tena un verdadero contrincante, el emblemtico Cuauhtmoc Crdenas.

En esos aos slo saba que quera ser periodista. Buscaba un espacio sin tener claro cul y ste se abri en la televisin pblica, en un programa financiero, donde conoci a Javier Solrzano, que se convirti en su maestro y hasta hace poco en su pareja profesional con quien brinc de un programa de radio a otro, de un proyecto televisivo a otro, de un pleito a otro.

W Radio no es el primer lugar de donde Aristegui sale mal. Empezaba el sexenio de Vicente Fox en 2000 y Carmen ya era grande, conduca el noticiero del medioda en Radio Imagen, donde se hizo fama de periodista combativa. Entrevist al subcomandante Marcos en la Selva Lacandona y cubri el asesinato del candidato prista Luis Donaldo Colosio. Tuvo un hijo. Es madre soltera. A principios de los aos noventa dej el periodismo financiero en radio y televisin pblicas para irse con Solrzano a la estacin Stereorey y, ms tarde, a Multivisin y a su entonces socio Grupo Imagen. Unos meses despus de llegar a Stereorey ya tena su propio programa. Carmen y Javier, Aristegui-Solrzano, eran una frmula. Ella ms belicosa, l ms moderado. Ella la que gritaba, l el que amortiguaba los golpes. Ella la alumna que cada vez se acercaba ms al maestro con el que comparta cada cobertura ya fueran el zapatismo o las elecciones que acabaran con el rgimen prista de setenta aos.

Carmen y Javier, l doce aos mayor que ella, haban llegado a la radiodifusora MVS en los aos noventa a hacer equipo con Pedro Ferriz de Con, un conductor asociado al salinismo y ms tarde al foxismo que en esa poca tena un alto rating de audiencia. Durante aos casi desde 1988 a 2000 hicieron contrapeso al oficialismo del noticiero matutino. Al ritmo que el prestigio de Ferriz de Con descenda, el de Aristegui iba en ascenso, lo mismo que las tensiones entre ambos. Las reuniones editoriales suban de tono cada vez ms, recuerda Jose lvarez, gerente de la estacin. De un lado Carmen y Javier y del otro Ferriz. El debate era siempre el tema poltico del momento: las posiciones de Ferriz y de Aristegui representaban extremos opuestos cada vez ms radicalizados. Carmen no era fcil. Confrontaba a sus colegas y a sus fuentes.

En una ocasin, conductores y productores de Grupo Imagen hicieron una visita al presidente Ernesto Zedillo en Los Pinos. Todava no se acomodaban en sus asientos cuando Aristegui lanz el anzuelo con una pregunta poltica del tema del momento.

"Carmen, t no puedes salir de la poltica un segundo", le dijo el ltimo presidente prista.

Su trabajo y el de Solrzano llamaron la atencin de los directivos de Televisa, que negociaron con ellos un programa de investigacin periodstica llamado Crculo Rojo, entonces novedoso, al estilo del estadounidense 20/20, en el que presentaban temas polmicos. Esto, en una televisora que durante aos haba sido como una especie de oficina de comunicacin de los regmenes pristas. Contrario a lo que se hubiera esperado, los problemas no los tuvieron con Televisa, sino con la estacin de radio.

En un vuelo de Nueva York a Ciudad de Mxico, Carmen y Javier traen oro periodstico en sus manos. Las grabaciones de los hombres que acusaban al padre Marcial Maciel, fundador de la Legin de Cristo, de haber abusado sexualmente de ellos cuando eran adolescentes y se preparaban para ser legionarios. Maciel, fallecido en enero de 2008, era muy cercano a las lites empresariales. Carmen no quera avisar a Televisa del contenido del programa. Estaba segura de que no permitiran su transmisin. Javier deca que haba que hacerlo que no comunicarlo a la direccin era jugar al guerrillero, y si despus de avisar los censuraban, entonces expondran a la televisora al aire y renunciaran. Antes de que el avin aterrizara, Solrzano la convenci, cuenta un miembro del equipo que viajaba con ellos.

Se prepararon para lo que viniera. Tenan listo un segundo programa con un tema distinto. Si Televisa censuraba el del padre Maciel presentaran el otro programa y durante la transmisin denunciaran la censura.

Minutos antes de que iniciara la transmisin Solrzano baj de las oficinas directivas, con el presidente de Televisa, Emilio Azcrraga, y su director adjunto, Bernardo Gmez. Los tres venan sonrientes. Carmen y el productor Ivo Gaytn esperaban abajo. Las sonrisas de los directores de Televisa eran claras. La pederastia de Maciel iba al aire. En horario estelar, el pas completo se enter de las acusaciones contra uno de los hombres ms influyentes de la Iglesia catlica en Mxico. Carmen y Javier le dieron vuelo a la nota en su programa de radio provocando el enojo de Pedro Ferriz de Con y su socio, el empresario regiomontano Alfonso Romo, ambos cercanos a los legionarios.

La relacin con la radio colgaba de un hilo y a eso se agregaban problemas econmicos por la venta del grupo, del que Aristegui y Solrzano eran socios minoritarios.

Un medioda de 2002 Aristegui se diriga a la cabina para la transmisin de su programa. Ferriz, que haba sido nombrado director de la estacin esa maana, la alcanz en el pasillo, la tom del brazo y le dijo: "T no entras a cabina". La acusaba de haber roto el cdigo de tica al hablar al aire de sus diferencias editoriales. Ferriz tuvo que salir de la radiodifusora escondido en la cajuela de su auto para evitar a los reporteros que esperaban afuera sus declaraciones.

Aristegui y Solrzano entregaron sus acciones a cambio de su libertad laboral y se fueron.

El primer acercamiento de PRISA a Aristegui sucedi en los aos noventa. La empresa espaola buscaba crecer su presencia en Mxico y la compra o asociacin con Grupo Imagen fue una opcin que no prosper. Pero en 2001 PRISA logr un acuerdo con Televisa Radio y se convirtieron en socios con igual nmero de acciones en W Radio, la histrica W, la estacin que fue la primera piedra que puso el abuelo de Emilio Azcrraga para construir su consorcio de medios.

El plan inicial de los espaoles era crear un nuevo concepto de radio informativa en Mxico que no estuviera basado en estrellas radiofnicas. Contrataran una sola estrella para asegurar un pblico al arranque. Al final optaron por la otra opcin y contrataron a Aristegui, a Solrzano y a Carlos Loret de Mola, un periodista de Televisa de entonces slo 25 aos. La negociacin era de hoja en blanco. Total control de estas figuras sobre sus noticiarios, direccin compartida de una redaccin central y sus propios equipos de reporteros y colaboradores.

W Radio acab funcionando como la mayora de las estaciones de radio en Mxico que son empresas familiares, con pocos reporteros mal pagados que cubren una conferencia de prensa tras otra, envan la misma nota a todos los noticieros de la radiodifusora para la transmisin del conductor en turno que la comenta segn su postura. La radio no compite con la televisin o la prensa escrita en cobertura, exclusividad o investigacin. Fuera de las transmisiones directas el resto son comentarios de conductores y entrevistas a fuentes y analistas. La radio mexicana la hacen las estrellas de la conduccin con sueldos mensuales de varias decenas de miles de dlares y que casi nunca tienen la camiseta de la estacin puesta. Si la estrella se va de una estacin a otra, el pblico tambin.

Aunque la idea de PRISA era acabar con ese star system, Aristegui y Solrzano eran una oferta difcil de rechazar. El tripartidismo en Mxico estaba en su auge con un presidente panista, un PRI an muy fuerte y un jefe de Gobierno del Distrito Federal de la izquierda con grandes posibilidades de llegar a la presidencia en 2006. Dos conductores de izquierda con un pblico seguro y otro, Ezra Shabot, ms de la derecha, aseguraban a la W una programacin con todos los matices polticos. Al mismo tiempo que la radiodifusora jugaba polticamente en todas las canchas, estaba bien con Dios y con el diablo, cualquiera que fuera cada uno de los partidos.

Carmen Aristegui lleg a la W con un acuerdo de cero controles informativos. El programa Hoy por Hoy de la maana era suyo y de nadie ms. Decida los temas y dedicaba horas a discutirlos.

El escndalo de Lydia Cacho le dio el primer asunto del que se convirti en abierta abanderada. Cacho, una periodista de Cancn, haba publicado un libro sobre pederastia en el que denunciaba al empresario poblano Kamel Nacif, el Rey de la Mezclilla. Una denuncia penal por difamacin de Nacif provoc el arresto de la escritora en Cancn, y su secuestro y traslado hasta Puebla, en el centro del pas.

Aristegui estaba en el aeropuerto a punto de tomar un avin al extranjero cuando empez a recibir llamadas telefnicas. Lydia Cacho haba sido arrestada. Alcanz a comprar su libro antes de abordar. Mientras ella lea Los demonios del Edn, Cacho viajaba encapuchada y amenazada por agentes policiacos.

Dos meses despus Aristegui dio a conocer las grabaciones de una llamada telefnica entre Nacif y el gobernador de Puebla, Mario Marn, en el que le agradece el favor por la detencin de Cacho, le llama "mi gber precioso" y le ofrece dos botellas de coac como agradecimiento. Era una conversacin vulgar no slo por el lenguaje, sino tambin por la manera en que pona al desnudo la complicidad entre el poder de un gobernador y el dinero de un empresario. Cacho, que haba sido puesta en libertad bajo fianza, present una denuncia penal por su arresto, secuestro y traslado.

Meses despus, Mxico vivi una de las elecciones ms competidas en su historia. Las encuestas sealaban que el candidato vencedor sera Andrs Manuel Lpez Obrador, pero un par de traspis polticos del candidato de la izquierda y una campaa empresarial para desprestigiarlo, hacindolo aparecer como un peligro para Mxico, hicieron disminuir su estrella semanas antes de las elecciones. Al final, el candidato del partido de centro derecha, Accin Nacional, gan en un final de fotografa, por apenas 0.6% de los votos.

Andrs Manuel Lpez Obrador invoc los fantasmas del fraude electoral y sus seguidores acamparon en la plaza mayor de Ciudad de Mxico en protesta. Los medios se haban polarizado igualmente. Lpez Obrador hablaba con pocos periodistas. Carmen era una de ellas.

Al ao siguiente, Ernestina Ascencio, una anciana indgena de la Sierra de Zongolica, en Veracruz, fue violada y asesinada por un grupo de militares segn las primeras versiones. El tema era muy sensible porque semanas antes el presidente Felipe Caldern haba empezado el ao vestido de uniforme militar, rindiendo homenaje al Ejrcito por su lucha contra el narcotrfico. Aristegui dedic horas al aire para entrevistar a muchas personas que tuvieron algo que ver con el caso de Ernestina Ascencio. En su columna en el peridico Reforma se refiri a ella como una persona "que reuna los rasgos de mayor vulnerabilidad posible en la sociedad mexicana: mujer, indgena y anciana".

Una segunda autopsia ordenada por la Comisin Nacional de Derechos Humanos desechaba la versin de la violacin tumultuaria. Ascencio, deca la investigacin, haba muerto de una anemia aguda debido a un sangrado en el tubo digestivo provocado por una lcera. La primera autopsia haba estado mal hecha y no haba revisado los rganos internos.

Aristegui ha sido crtica de la CNDH, a la que califica de conservadora. "Ladra, pero no muerde", escribi alguna vez en su columna, atribuyndole la frase a los crticos de la institucin.

Por eso, cuando la CNDH le present las evidencias, ella no cedi y sigui. Cuestionaba por qu entonces el Ejrcito haba anunciado que comparara el lquido seminal de los soldados de la zona con el encontrado en Ascencio; por qu en las fotos haba sangre alrededor de su cabeza. Debata con la informacin del primer examen mdico y con el informe de una neurociruga de la funeraria, los mismos que la CNDH deca que haban estado mal hechos.

Daniel Moreno lleg como nuevo director de noticias de W Radio en 2007. Su arribo era parte de los cambios en la direccin de toda la estacin. Moreno, un periodista recin salido del diario Exclsior, que haba recorrido varios peridicos, pero con poca experiencia en radio, lleg a hacer cambios operativos. Aristegui y Carlos Loret de Mola se inconformaron. Solrzano se haba ido antes.

"Me entero ni siquiera me avisaron de frente que las cosas iban a cambiar', que contrataran a Daniel Moreno (), l tendra la ltima palabra en las decisiones generales (reporteros, coberturas, programas especiales), y Carmen, Ezra Shabot y este reportero nos mantenamos con independencia sobre nuestros espacios. A m no me gust. Desde ese momento hice saber a PRISA y a Televisa mi intencin de renunciar", dice Loret de Mola en un correo electrnico. "Lo vea venir".

Aristegui se qued porque a diferencia de Loret de Mola, que conduce un programa matutino en Canal 2, a ella su programa de entrevistas en CNN no le daba tal proyeccin. Sigui como hasta entonces y con control de sus cuatro horas de noticiero.

Javier Solrzano haba dejado el noticiero en 2005 por problemas con los directivos. Se deca que su noticiario en el horario de la tarde no venda publicidad.

Me encontr con Solrzano en su oficina de la estacin de AM donde hoy transmite, en una antigua casona del barrio de Polanco. Hay poco movimiento y un equipo pequeo. Lpez Obrador, que por esos das recorre todos los medios de comunicacin, no responde a su peticin de entrevista. Me cuenta que nunca hubo una pelea mayscula ni una llamada de atencin por escrito de W, slo pequeos comentarios que lo cansaron. "Dije, si no les gusta, me voy". Con l sali Ivo Gaytn, el productor que haba estado con l y con Aristegui casi diez aos.

Carmen se haba quedado sola sin Solrzano, sin Loret y con los nuevos directivos.

La salida de Loret de Mola coincidi con el debate en el Congreso sobre la reforma electoral. La propuesta reduca los mrgenes de gastos de campaa de los partidos polticos y prohiba la publicidad en medios electrnicos, es decir, ingresos para las televisoras y radiodifusoras. En cambio, los obligaba a dar tiempos gratuitos a los partidos polticos. Medios y legisladores se entablaron en una batalla de spots publicitarios. Los televidentes vean un anuncio contratado por el Senado a favor de la reforma, seguido de otro de la propia televisora cuestionando los sueldos de los legisladores. Los noticiarios, y hasta los programas de chismes del espectculo, cuestionaban la reforma aferrndose a un artculo que fue eliminado de la reforma en el que se prohiba a los periodistas emitir opiniones polticas.

En un acto histrico, periodistas de todas las estaciones de radio y televisin, entre ellos Loret de Mola, acudieron a una audiencia en el Senado. Reporteros, comentaristas y presentadores de todos los noticieros incluidos los de espectculos, de las dos televisoras y de todas las radiodifusoras fueron juntos a exigir que la reforma no fuera aprobada. Conductores de noticieros estelares hablaron en contra de la nueva ley, que decan coartaba su libertad de expresin y hara quebrar estaciones de radio. Presionaban para que la reforma electoral no se aprobara. Otros dijeron haber ido a observar en calidad de periodistas. Aristegui no fue. Y no slo no fue, atac a los que lo hicieron.

"Me preocupa el tufillo golpista que percibo en algunos de mis colegas. No comparto en modo alguno la idea de que esta reforma constitucional ponga en riesgo ni mi libertad ni la de ningn ciudadano de este pas, para expresar opiniones de ningn tipo", escribi en el diario Reforma.

sa es la puntilla que Carmen dice provoc la no renovacin de su contrato con W. En los pasillos de la radiodifusora se rumoraba el disgusto de los altos mandos. Javier Corral, el entonces senador panista, la llam para felicitarla.

Llegaste al lmite le dijo.
T crees?
No te lo van a dejar pasar.


Semanas antes de la salida de Aristegui, mientras negociaban su nuevo contrato, W Radio le present un documento con reclamos. Ella lo llama "un documentillo donde Daniel Moreno, aunque lo present Javier Mrida (director de W), pona una serie de consideraciones operativas inexactas, de mala fe, que tenan que ver con puntualidad, que si no hicimos una transmisin en Guadalajara. Francamente una sarta de estupideces. De ah se agarraron... Yo dije, sean serios", dice Aristegui.

Una de las personas cercanas a Aristegui con las que habl me cuenta que hay momentos en los que Carmen no ve ms all. Pregunta y se responde ella misma.

"Se abstrae de todo y ya no conoce", dice Ivo Gaytn, su antiguo productor en los programas MVS y W. "A veces tena que guiarla, me segua en su coche (a su casa) de lugares que habamos ido tres o cuatro veces porque se pierde".

De la misma manera pierde la nocin del tiempo en las transmisiones de radio. Sigue de largo en las entrevistas, ignora los cortes de los anunciantes, el minuto exacto en que debe terminar de transmitir.

"Se colgaba en sus entrevistas, (era) poco respetuosa de los tiempos. Tengo que decirlo", dice Gaytn y hace una pausa como si le costara trabajo hablar de las fallas de Aristegui. "Se le iba de las manos el tiempo y se colgaba. Ella vive en ese mundo de lo absurdo".

Los comentarios sobre sus problemas con los horarios y los comerciales eran cada vez ms recurrentes en la estacin. "Por lo que me han contado (al final de su paso por W) tenan que unir dos cortes, imagnate estar escuchando doce minutos de anuncios", dice su antiguo productor.

La relacin entre PRISA y Televisa socios en Mxico y competencia en Espaa no era sencilla, pero esas cosas no se discuten en reuniones de consejo, se hablan al odo en partidos de golf, dice Rubn lvarez, el primer director informativo de la nueva W Radio, que sali poco despus de la llegada de Aristegui y que hizo aquella propuesta de acabar con el estrellato radiofnico, que no prosper.

Y por qu hacerlo ahora despus de cinco aos?
No lo s. Para qu cambiarlo si as funciona?


En un documento de la nueva apuesta de la W que se relanza este mes se asegura que comercialmente el modelo no funcionaba. Que el perfil de los nuevos conductores especialmente el de la maana tendr que ser de centro izquierda, ser respetuoso de los cortes de anunciantes y patrocinadores, experimentar con todos los gneros periodsticos y jugar en equipo con la nueva redaccin, que creci de ocho a 25 reporteros.

Cuando me reno con Carmen, lo primero que me cuenta es la presentacin del nuevo libro de Lydia Cacho que ella misma prolog. El proceso judicial de Cacho contra sus secuestradores ha reiniciado porque cambiaron al responsable de la investigacin ministerial.

Est tremendo! me dice, cuidadosa de atribuir cada una de las aseveraciones a Cacho, pero que est con ella es obvio. Su percepcin (de Lydia Cacho) es que quieren alargar el proceso para impedir que se cierre y vaya a las instancias internacionales.

Alguna vez has sentido que te equivocaste con un tema? le pregunto.
De relevancia no.


Y Ernestina Ascencio?
No, no sent que me equivoqu aunque hubo una batalla muy dura en trminos mediticos. Hubo varias columnas y publicaciones que desacreditaban, o intentaban, el trabajo que estbamos haciendo. Yo estoy tranquila con mi conciencia.


Y empieza a argumentar.
No fueron elucubraciones, ni invenciones. Presentamos todo tipo de investigaciones, peritajes, documentos formales y lo que arroj fue un verdadero laberinto de la justicia.


Te invitaron (a las protestas en el Senado a las que fueron todos los periodistas)? le pregunt en aquella pltica en Starbucks.
W Radio me dijo que la Cmara de Radio y Televisin estaba pues invitando es una palabra muy elegante de tu parte, estaba informando que deban ir a la reunin comunicadores y concesionarios, y se dio lo que todos vimos. Un hecho inslito.


Pas algo (adentro de W) despus de eso?
No haca falta un reclamo.


Aquel foro de El Colegio de Mxico es la primera aparicin pblica de Aristegui despus de su despedida de W. Miguel ngel Granados Chapa, el prestigioso columnista del peridico Reforma, participa junto a ella en la mesa de debate; Lorenzo Meyer, profesor del mismo Colegio que colaboraba en el programa de Aristegui, modera la discusin. En otra mesa participan Denise Dresser, analista que tambin participaba en Hoy por Hoy, y Javier Corral, el ex senador panista que dirige la Asociacin Mexicana por el Derecho a la Informacin.

Todos ellos abanderan la propuesta de una nueva legislacin de radio y televisin que acabe con la concentracin del 78% de las estaciones de radio en manos de once personas y el 80% de la televisin abierta en las de dos familias; que se den nuevas concesiones; se regule el derecho de las audiencias, la clusula de conciencia de los comunicadores y la participacin ciudadana en los medios pblicos.

Unos meses atrs, la Suprema Corte de Justicia haba declarado inconstitucional la ley conocida como "Ley Televisa" por inhibir la competencia y promover un duopolio Televisa y TV Azteca de los medios.

El da que Carmen sali del aire, el grupo de Granados Chapa empez a trabajar en el "caso Aristegui" .

Emilienne De Len, directora de Semillas, una organizacin de ayuda a mujeres, recibi una llamada de Dresser. "Qu vamos a hacer? No es posible", le dijo.

Inmediatamente convocaron a varias organizaciones una de ellas de nombre Catlicas por el Derecho a Decidir a una reunin y acordaron empezar los foros y seminarios. "No por Carmen Aristegui aclara De Len, sino de lo que est privando en los medios. Los intereses de los dueos no estn generando espacios de pensamiento ni informacin".

Carmen haba participado antes en eventos de Semillas y Dresser tiene una relacin muy cercana con el grupo.

A finales de enero, Semillas convoc al pblico interesado a una mesa donde Meyer, Dresser y Jos Antonio Crespo, otro de los participantes de la mesa de anlisis del programa Hoy por Hoy, hablaron de la necesidad de defender la voz de Aristegui. La reunin sucedi en una tienda de cosmticos en el barrio de Polanco que cuenta con un auditorio. Sorprenda ver que la mayora de la audiencia fueran mujeres de clase media alta, realmente ofendidas por todo el asunto.

"Lo que le ha ocurrido a Carmen Aristegui la trasciende; su futuro ser una prueba para la democracia mexicana y su caso un sntoma de aquello que la aprisiona. El espectro radioelctrico es un bien pblico. No pertenece a los concesionarios sino a los habitantes del pas", deca ah Dresser, promotora de la nueva Ley de Medios.

Semanas despus le pregunt a Aristegui si su apoyo a esta nueva legislacin no la pona del otro lado de la mesa, si no compromete su credibilidad. Respondi que no tena intereses en el tema, que tena inters "por el tema mismo y porque hay una carga adicional respecto al futuro de ese mbito de accin de todos nosotros como periodistas". No puede esconder su pasin por el tema.

Ha ido demasiado lejos? pregunto a cada una de la decena de personas con las que habl para esta historia, incluida ella. Carmen y los ms allegados a ella dicen que no, que ha llevado el caso hasta donde ha debido. Otros se abstienen de responder. Otros ms responden que s con la cabeza. No se atreven a decirlo en voz alta.

Le va a seguir? pregunto a alguien que pidi no ser citado.
Espero que no. Le va a hacer dao.


En otro de los foros del caso Aristegui, el columnista Granados Chapa haca una propuesta: crear una sociedad annima "donde los dueos seamos miles de personas, llamar al pblico en general para que todos seamos parte" y "emplear" a Aristegui. El periodista comparaba el fenmeno Aristegui y su propuesta con la creacin de Proceso, el semanario que naci a partir de un golpe del Gobierno al peridico Exclsior en 1976 . "Los ofendidos oyentes de Carmen Aristegui", llamaba Granados Chapa a los accionistas potenciales de la SA.

Pero Proceso o los peridicos Unomsuno o La Jornada son un caso diferente. La prensa escrita no necesita una concesin para operar. La propuesta de Granados Chapa, amigo de Aristegui, requiere de una frecuencia otorgada por el Gobierno.

Al presentar su propuesta, Granados Chapa buscaba solucin al inconveniente de la necesidad de una frecuencia: solicitar una concesin o demandar que el Gobierno abra una convocatoria para otorgar nuevas concesiones algo casi imposible de que ocurra; o esperar a que entre en vigor la nueva legislacin algo que puede o no ocurrir. En el peor de los casos, mientras la SA consiguiera un espacio en la radio, Carmen podra hacer radio por internet.

Aristegui es ms realista. No descarta la posibilidad. Dice que le gusta "la idea de Miguel ngel. Tiene una cosa entraable". Pero sabe que no es el camino ms rpido. Est en plticas con un par de grupos radiofnicos. La reforma energtica y judicial estn cerca de empezar a debatirse y no se lo quiere perder. Lo mismo que el debate de la legislacin de medios.

En esa misma conversacin me haba contado cmo en las maanas, mientras lee los peridicos, no puede evitar pensar cmo hubiera tratado ella tal o cul tema. Por esos das los titulares se los llevaban los sueldos del sindicato de maestros y la violencia provocada por el narcotrfico que se extiende en todo el pas. Dos das despus, mientras el fotgrafo Ricardo Trabulsi tomaba las fotos de Aristegui para este artculo, una bomba estallaba al lado de la Secretara de Seguridad. "No creas, estoy a un filito de extraar el aire seriamente", me haba dicho antes.

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