
Kartell, compañía italiana de diseño industrial en plástico que tiene una tienda en la avenida Masaryk del DF, presenta un proyecto en México en el que treinta piezas emblemáticas de la marca fueron intervenidas por artistas y diseñadores nacionales, o que tienen una fuerte relación con el país. El objetivo es subastarlas el próximo 11/11/11 con fines altruistas, así que hay que empezar a ahorrar, porque, quien se las lleve, tendrá una pieza única e irrepetible.
Algunos ejemplos de mis piezas favoritas son:


La silla Super Impposible intervenida por Ezequiel Farca con una imagen de un charro mexicano en vinil.


La silla Lizz intervenida por Emilio Valdes con el trazo de un hombre lobo en una cara del respaldo, y la de una persona durmiendo en la otra.

La lámpara Tobbe intervenida por Jens Kull con un neón en el centro.


Y el sofá Bubble Club intervenido por Héctor Esrawe, con tiburones blancos.
Es un proyecto muy divertido, digno de coleccionar.
Por Luz Arredondo.