A punto de cerrar los 15 años del Festival Internacional de Cine Guanajuato 2012, destacamos un hecho fundamental de esta edición: el homenaje al cineasta coreano Park Chan-Wook, mejor conocido como "El Sr. Venganza". Escritor, director y productor, Park se convirtió en una figura de culto a partir de su Trilogía de la Venganza, que le dio fama internacional y renovó al cine coreano contemporáneo.
La noche del sábado, en el precioso Teatro Juárez, el estival celebró a Park Chan-Wook, quien a pesar de la violencia y sufrimiento que plasma en sus películas, resulta ser un señorcito dulce, agradecido y gentil. Una de las imágenes que mejor exhiben su sensibilidad artística es la que pudimos ver en las pantallas de transmisión de la alfombra roja, cuando acompañado por Sara Hoch, directora del GIFF, ingresó al recinto y se mostró maravillado con el decorado del escenario artístico más importante de la ciudad.
Al interior de la sala lo esperaba una combinación de celebridades, artistas, espectadores ansiosos y prensa nerviosa. Un aplauso atronador recibió al cineasta y celebró cada palabra suya, traducida por el señor Li, de quien Park Chan-Wook temía separarse, pues no habla una palabra de español. La ceremonia fue, como todas, emotiva y alegre. La mayoría del "talento" (celebridades y artistas) abandonaron la sala antes de ser proyectada la película. Se quedaron los seguidores más fieles y los no iniciados más curiosos. La cinta elegida por Park Chan-Wook para abrir su fiesta fue Srita. Venganza (2005), "la favorita de mi esposa", explicó.
El homenaje continuó con proyecciones especiales de la filmografía de Chan-Wook durante el resto del festival y una conferencia magistral el domingo a mediodía. A pesar de lo lenta que resultó esta conferencia (moderador-traductor-Park-traductor-moderador, en un ciclo aparentemente interminable), fue un gusto y un lujo aprender acerca de su proceso creativo y forma de trabajo.
Lo más interesante que dijo en esta conferencia fue:
"Mi primer acercamiento al cine fueron las películas del viejo Hollywood que pasaban en televisión los fines de semana por la noche. Me quedaba en casa a verlas con mis padres. Recuerdo ver así las películas de Hitchcock".
"Cuando fui joven no era rebelde, obedecía mucho a mis padres. Por eso al ser adulto mis películas son tan violentas. Tal vez si hubiera sido más rebelde entonces, conocería otro tipo de violencia".
"En la universidad creamos un cineclub, pero las películas que conseguíamos no tenían subtítulos. Así vi a los europeos y no entendía lo que decían, pero con la imaginación recreábamos la historia".
[Sobre el remake de Oldboy, de Spike Lee] "Recibí el script de Spike Lee y también me consultó, pero yo no quería opinar porque son dos películas diferentes. El original es un manga y cuando hice mi versión fui a Japón a conocer al autor y tuve miedo, porque también hice cambios a su historia. Pero él entendió que eran dos obras diferentes y muchos japoneses reencontraron su manga por la película que hice... quizá pase así también ahora y redescubran mi Oldboy cuando vean el de Spike Lee"
[Sobre su Trilogía de la Venganza] "Yo quería mostrar el temor que se siente antes de ser víctima de la violencia, así como la angustia y dolor que llegan con ella. Pero también quise mostrar el sentimiento de culpa o pecado de quien genera la violencia. La venganza que relato no es razonable, sino producto de la angustia y el dolor. Yo aprendí de esta oscuridad humana en los años de la dictadura en Corea del Sur, pero lo que me interesa expresar no son cosas políticas, sino sentimientos humanos".
Park Chan-Wook estrenará en marzo del próximo año la cinta Stoker, su debut en el cine angloparlante.