Marcial Maciel S.A. de C.V.
Constructor de un imperio religioso, educativo y económico, Marcial Maciel Degollado recibió trato de santo en vida: sus seguidores lo llamaban “Nuestro Padre”, los empresarios mexicanos se rindieron ante su encanto —presidió la boda de Carlos Slim— y la jerarquía católica lo defendió hasta la abyección. El 30 de enero se cumplieron tres años de su muerte. Gracias a la valentía de un puñado de seminaristas que se atrevieron a denunciar al preferido de Juan Pablo II, desde 1997 la opinión pública supo de los abusos de Maciel, pero una red de protección le garantizó impunidad hasta el fin de sus días.
En 2005 El Vaticano lo investigó por segunda vez en 50 años. El papa Benedicto XVI nombró al sacerdote maltés Charles Scicluna como fiscal del caso, quien recabó en México más de 30 testimonios de abuso sexual de Maciel. En ese contexto entrevisté al sacerdote Rafael Jácome, entonces portavoz de los legionarios. Eran épocas en que los legionarios creían que el control de daños era posible: que podían sostener que Maciel era víctima de la envidia y las confabulaciones y que bastaba acercarse un poco a él y a su obra para comprobar su santidad. Poco después sabríamos que abusó de sus propios hijos, que fue adicto a las drogas, que engañó a viudas millonarias para despojarles su fortuna, que compró a la curia vaticana con dinero en efectivo, que plagió sus libros, que vivió con múltiples identidades y que la Legión de Cristo funcionó, durante años, como su manto de encubrimiento y su finca de explotación personal.
Pero eso no se sabía en 2005. O quienes lo sabían de primera mano optaban por hablar de la santidad de Maciel, un instrumento de Dios a quien Dios favorecía con milagros y sanaciones. Por eso, a cinco años de que se efectuara esta charla y a tres años de la muerte de Maciel, comparto con los lectores esta entrevista inédita con el sacerdote Rafael Jácome L.C., un hombre que se preciaba de su cercanía con “Nuestro Padre”. Además de la defensa al fundador, valen la pena varias revelaciones: que la Legión se rige con un espíritu empresarial –algo totalmente antievangélico— y que la congregación simpatizó en el boicot a Canal 40, el primer canal en México en transmitir los testimonios de las víctimas de Maciel. Para la entrevista, ese día de fines de enero de 2005, Jácome me recibió en una casa de sacerdotes legionarios en Tecamachalco, cerca de la Universidad Anáhuac. La primera media hora me enseñó una presentación en diapositivas con las obras de la Legión: los colegios y las organizaciones de filantropía, como “Un kilo de ayuda”. Después tuvimos una conversación de la que transcribo lo más relevante.
¿Por qué se percibe a la Legión de Cristo como un movimiento importante dentro de la Iglesia católica?
¿El por qué del éxito? Un punto importante que me gustaría recalcar, a nivel humano, además del compromiso a nivel social, también tenemos una metodología que busca ser eficaz. Trabajamos con una mentalidad empresarial.
¿Cuáles son las aportaciones teológicas fundamentales de la Legión y cuáles sus modelos teológicos?
Los modelos teológicos o las aportaciones teológicas de la Legión son los de la Iglesia. Lo que nos ha enseñado siempre el fundador es que tenemos que enseñar, vivir y practicar lo que la Iglesia nos enseña. Nosotros no tenemos que inventar nada.
En la entrevista que le hace Jesús Colina, el padre Maciel (Mi vida es Cristo, Barcelona: Planeta, 2003) habla de los votos adicionales que hacen los Legionarios. Hay un cuarto voto adicional al de todas las órdenes, el de la caridad, en donde se prohíbe criticar a los superiores. Se ha dicho que ya no corresponde al siglo XX, que viola los derechos humanos.
Es un voto en donde se está tratando de salvaguardar la unidad de la Congregación como un bien superior, evitando todo lo que son riñas, lo que son críticas, grupos de poder, que se suelen dar en muchas congregaciones.
Tienen la prelatura territorial de Cancún Chetumal. Quiero mencionarle un dato: Quintana Roo según el censo de 2000 tiene el 65 por ciento de católicos, está un poco lejos del 88 por ciento nacional, ¿no es un fracaso de la Legión?
Si tomamos en cuenta que somos apenas 30 sacerdotes legionarios que estamos trabajando, más otros 8 o 10 entre diocesanos y de otras órdenes que están trabajando ahí, no nos damos abasto. Nos está ganando la explosión demográfica. Son las sectas las que están invadiendo. Las sectas han tenido una mayor visión para poder llegar las personas de sureste porque tienen pocas raíces y muchas necesidades y hay muchos vacíos pastorales. Para poder atender de una forma medianamente a la prelatura, tenemos que tener por lo menos ahí cien sacerdotes, y tenemos 30. ¿Por qué? Porque tenemos otras obras de otro lugar que no los podemos quitar. La idea es suplir eso a través de los evangelizadores para poder darles un mejor servicio.
¿Cuál es la idea de la relación con el Estado, en la Legión hay una idea de entrar al Estado de evangelizar directamente en el Estado?
Pensamos que si una persona tiene valores y fundamentos católicos o por lo menos cristianos, humanos, puede influir positivamente en sus decisiones, que no necesariamente es que queramos volver a un Estado confesional. Lo que queremos es que las personas que tomen decisiones las tomen no solamente bajo los parámetros económicos, sociales, sino sobre parámetros cristianos y de valores religiosos para que sus decisiones vayan en bien de la sociedad y no solamente en favor de los intereses económicos o partidistas.
¿Por qué en el Capítulo General se aceptó la renuncia del padre Maciel y no se le nombró superior general emérito?
La renuncia obedece a sus limitantes físicas. Creo que en un gesto de humildad. Sabe que la Legión de Cristo no es obra de él, eso lo tiene muy marcado, es obra de Dios. Él es un instrumento. Y él trata de hacer el mejor bien para que la Iglesia y la sociedad reciban el mayor bien posible de la evangelización. Seguirá la figura de fundador, el intérprete auténtico del espíritu de la congregación. La siguiente pregunta que me estás haciendo, ¿por qué entonces se dan estas críticas, de que dejó el cargo por las críticas, cargos políticos, denuncias, todo esto? Son construcciones artificiales. Hay personas que al ver el éxito de la congregación tiene un cierto dolor, una cierta envidia. Al árbol que da frutos le dan piedrazos. Ese es nuestro caso. Una congregación que va muy floreciente, no voy a decir nombres pero hay otras que van en decadencia.
¿Por qué no dice nombres?
No digo el nombre por respeto.
¿Aunque ustedes perciban que hay una agresión de esas congregaciones?
No sé si son congregaciones o (grupos) de intereses.
Un periódico norteamericano, el National Catholic Reporter, decía que hay un fiscal ad hoc (Charles Scicluna) en el Vaticano para ver las acusaciones contra el Padre Maciel ¿qué información tienen del nombramiento del fiscal?
Existe la libertad de presentar cualquier tipo de denuncia, de anomalía. El Vaticano las recibe, las analiza y en su momento se darán los veredictos. Te voy a poner un caso: en los años 56-59 el padre Maciel fue expulsado de la Congregación.
¿Quién lo expulsó?
Lo expulsó la Santa Sede, por instigaciones de otras personas que decían que el padre Maciel era un drogadicto. La Santa Sede al ver eso dijo 'queda expulsado de la congregación’ y lo mandaron a que se internara en una clínica. Se sometió a los exámenes y los médicos dijeron 'no hay nada, ni rastro mínimo de droga' pero ya estaba la sentencia. Pero en lo que se vio y el papeleo pasaron tres años para que lo pudieran restituir en la Congregación. Las acusaciones no son nuevas. Según la oportunidad van diciendo que andaba con una persona, después que no, que era un drogadicto, que no, que era un borracho, le han ido colgando etiquetas de todo tipo. Es un martirologio auténtico. Él lo dice 'para mí el haber sido fundador de la congregación me ha costado muchísimo físicamente'. Empezar a los 22 años una congregación en donde él no tenía nada en los bolsillos con 12 chamacos y estarles dando de comer, formarlos, darles clase, darles la orientación, buscar alimentos, el futuro, todo dependía de él: ir a buscar la comida, tocar puertas, formarse él, estudiar, ver a dónde iba la congregación: es algo impensable: humanamente decimos ‘está loco', sí, estaba loco, pero él tenía una misión, y él tenía la certeza de que Dios le pedía eso. Decía 'para mí la fundación es un desgaste impresionante, pero el dolor más grande que yo llevo en mi alma es de todas la acusaciones que me han ido dando a lo largo de la vida, que quedan ahí’.
Llama la atención que una televisora, Televisa, publicara un programa donde exponía los testimonios (de ex legionarios que señalaban a Maciel como responsable de abuso sexual). Los dueños y ejecutivos de esa televisora fueron alumnos de colegios legionarios, como José Bastón y el propio Emilio Azcárraga, ¿por qué habrían transmitido ese programa?
No sé cuáles fueron sus intereses. Ciertamente se dio el hecho, fue hace cuatro o cinco años. Fue el [Canal] 40 y luego pasaron a Televisa. Al darse cuenta esas personas que tú mencionas de que los hechos que se estaban transmitiendo no correspondían a una realidad, me consta que después recapacitaron y después incluso pidieron una disculpa porque se había enjuiciado, propiciado una opinión pública que no correspondía a la realidad de los hechos.
Se dice que ustedes con sus relaciones con los empresarios ahogaron el canal 40 a raíz de la publicación de los testimonios.
Es decir, cuando tú te das cuenta que lo que se está haciendo es una injusticia no te puedes quedar callado, porque una injusticia hace daño y no podemos dejar pasar que nos pisoteen nada más porque a una persona se le ocurrió decir que 'pasó esto'. Ante todo creo que lo que debe de reinar en este caso en los medios y lo que sucedió en el 40, es un acto de justicia. Hacer ver a los interesados de que lo que se estaba manejando no tenía ningún fundamento en la historia y en la realidad, sino que era un montaje que desafortunadamente se sigue dando. Los testigos falsos existen y es muy fácil conseguirlos. Basta que aceites el asunto y te montan la historia más hermosa o la más dramática del mundo.
Pero estos ex legionarios son ancianos, ¿qué podrían ganar con dar un testimonio que suena muy crudo, espeluznante en la televisión?
(Hace signo de pesos con la mano)
¿Usted cree que alguien les está pagando, los está sobornando?
Yo no sé si les pagan o no les pagan. Lo que sé, ¿qué motivos tienen de fondo para hablar después de equis años si no es para echar tierra, si no es para seguir con ese martirio espiritual, el martirologio del padre Maciel? Es parte de esa letanía de martirios que ha tenido y que de alguna forma se han ido transformando.
¿Podrían hacer públicas las constituciones legionarias?
El Papa [Juan Pablo II] ya lo leyó y estudió y lo estudió y dijo okey, lo aprueba. Es de conocimiento de la Santa Sede. ¿Por qué no se publican? Es un documento de la congregación, que no se podría entender, no se captaría en su conjunto las cosas que están ahí si no estamos en todo un contexto. Y como es un documento propio, interno del gobierno de la congregación, creo que son documentos que no tienen que ser de dominio público.
¿Cuando ustedes, los legionarios, vieron en televisión las acusaciones contra el padre Maciel, qué pensaron?
Los que conocemos al padre Maciel, yo que tengo el gusto de conocerlo personalmente hace 26 años, pensamos que es parte de su martirologio, que qué pena que personas así se prestan.
¿Los conoció?
A muchos no, a algunos sí todavía, porque son personas ya mayores, sesentones. Pensamos que tristemente hay intereses creados detrás de todo esto que evidentemente no coinciden con lo más mínimo con lo que ha sido la vida de Maciel. Yo lo conozco. Por pocas personas podría meter las manos en el fuego. Por el padre Maciel, como le llamamos con mucho cariño 'Nuestro Padre', metería las dos manos al fuego. Una persona que tú conoces de un trato personalizado de 26 años, que sabes cuáles son sus ideales, qué piensa, qué ha hecho, qué no ha hecho, su estilo de vida, y después escuchas lo otro dices '¿de quién están hablando?' No es posible que todo lo que ha hecho el padre Maciel tenga tanta repercusión, tanta bendición de parte de Dios, los resultados que se están dando. Él sigue tan tranquilo.
¿Cómo esta de salud?
Físicamente, vamos a decir… bien. Tiene 84 años, no es un joven de 25. Para una persona que ha tenido dos operaciones en el cerebro no es fácil que esté como esté, que tuvo un parkinson muy fuerte, muy pronunciado, del cual hoy no queda ni rastro. Los médicos americanos no saben cómo explicarlo médicamente. Le duró como tres o cuatro años y quedó totalmente erradicado. Médicamente no se puede explicar, el parkinson no es curable, lo vemos en el Papa (Juan Pablo II). ¿Por qué está así? Desde el punto de vista humano, podemos decir, por sus ganas de vivir, tiene una voluntad de acero. Ante las dificultades no se doblega, no es endeble, nunca claudica, es muy constante en sus determinaciones. Además desde el punto de vista de la fe, los que compartimos la fe cristiana, no tenemos ningún reparo en decir que ha habido una intervención de Dios, como tú quieras llamarle, un milagro, como quieras, pero el hecho está ahí.
¿Cómo va la causa [de beatificación] de Maura Degollado [madre de Marcial Maciel]?
Muy adelantada, gracias a Dios. Ya pasó el proceso diocesano en Tlalnepantla. Se está siguiendo el proceso en Roma. Por las noticias que he recibido, se está buscando el milagro para su beatificación.
¿Se buscará lo mismo con el padre Maciel?
En su momento se tomarán decisiones, no hay que adelantar vísperas. Esos procesos llevan muchos años. Con la madre Teresa de Calcuta el Papa tuvo que hacer una excepción. Pero normalmente cuando muere una persona a que empieza un proceso de canonización tiene que pasar un mínimo de 6 años.
Con Escrivá [el fundador del Opus Dei] fue rapidito.
No me meto en esos temas.
¿Qué más está a discusión en el Capítulo?
Se van revisando el avance que ha tenido la congregación, analizando los logros y con base en resultados —trabajamos con mentalidad empresarial— ver si son satisfactorios, analizar si se cumplieron las metas del anterior capítulo para después ver ahora qué programamos en los siguientes 12 años. La Iglesia no cambia, la Iglesia del siglo I, variando lo que es circunstancial, es la misma que la del siglo XX.
¿Cuál es la expectativa con el juicio al padre Maciel que empieza en el Vaticano?
La verdad sale a flote siempre. Dice el Evangelio que no hay nada oculto que no salga a la luz. Tarde o temprano tendrá que salir. No tenemos, nosotros, congregación, nada qué ocultar y sí mucho qué decir. No hay secretos, no hay misterios, no hay cosas de las cuales tengamos que avergonzarnos, o de las cuales el padre tendría que avergonzarse. Él vive con su conciencia tranquila, con su pulcritud de su sacerdocio de todo lo que lo han acusado. Si hay proceso, que yo lo desconozco, en su momento saldrá un veredicto y saldrá lo que tenga que salir.
Llamó la atención porque se nombra el fiscal días después de que ustedes son recibidos en Roma por el Papa y por el Cardenal Sodano y de repente se nombra este fiscal, ¿qué mensaje da la Iglesia?
El mensaje que da la Iglesia es que no encubre delincuentes.
¿Maciel es abusador de menores?
Creo que ya lo respondí a lo largo de la conferencia.
¿Estarían dispuestos a un encuentro con los acusadores?
Creo que la polémica y sobre todo cuando es artificial no tiene sentido. Sería tanto así como darles credibilidad. Cuando tú te enfrentas con alguien que sabes que trae un montaje atrás es rebajarte, por un lado, y por otro lado darles un crédito.
¿Se revisa la correspondencia de los novicios?
Hay un espíritu de transparencia entre nosotros. Transparencia que tiene que darse hacia afuera y tiene que darse hacia dentro. No hay nada que ocultar tanto de adentro como de afuera; es parte de la transparencia que nosotros vivimos y queremos que se viva hacia afuera en ciertos aspectos. Llega un regalo o una correspondencia, se le da y se comparten las alegrías y las penas con los superiores, que son los que ayudan en los momentos de alegría, de pena de dolor, de orientación. Todos tenemos momentos difíciles y a veces los afrontamos solos y no encontramos respuestas quizá muy acertadas; cuando recibimos una noticia un tanto triste de la familia, el superior está ahí para ayudarnos, para orientarnos, para decirnos 'no te preocupes, hay que seguir adelante'. Es parte de compartir nuestras penas y alegrías con aquellos que nos dirigen para que nos guíen por donde tenemos que ir, y no tomar decisiones puramente unilaterales.
Podcast de Rolo Diez Laurini sobre Marcial Maciel