
Recuerdos de Buenos Aires, Madrid y México
Fito Páez se reencuentra con viejas canciones y grandes amigos —y enemigos— en su nuevo disco.
El nuevo disco de Fito Páez, No sé si es Baires o Madrid, es un concierto grabado en Madrid, en 2007. En él, el argentino se sentó al piano entusiasmado por recordar las melodías originales de sus viejos temas en compañía de grandes invitados como Pablo Milanés, Ariel Rot y Joaquín Sabina. “No te miento, cinco días antes del concierto me puse a llamarles por teléfono a mis amigos. La idea era llamarle a cinco o seis para que vinieran dos. Vinieron todos”, cuenta Páez sobre esa noche.
El título de este nuevo trabajo, además de ser una frase de su canción “Pétalo de sal”, es una muestra del cariño y el vínculo que tiene con la capital española. “Las ciudades son, para cada uno, las personas que están allá dentro. Yo tengo historia en Madrid, muchos años de haber ido, haber vivido con gente, curtido y tener familia..., me es un lugar muy cálido”, dice. Y aprovecha para recordar que también ha pasado temporadas en las playas de México, lugares que le han regalado mucha de su música: “Abre lo hice casi todo en Huatulco. ‘La casa desaparecida’ me la dio el mar de ahí. También escribí mucho en Zihuatanejo. Y en el D.F. escribí montón, en Coyoacán”.
No sé si es Baires o Madrid marca de igual manera el rencuentro de Páez con Sabina, con quien se distanció hace unos años. “Nos reímos mucho de todo lo que pasó, fue muy divertido”, dice al respecto.
En cuanto al cine, su otra pasión, Fito espera arrancar un nuevo proyecto fílmico en 2010. Mientras tanto se ocupa del nuevo álbum de estudio que lanzará a mediados de año y que ha escrito bajo la influencia de David Lynch. No será la primera vez que este rosarino conecte el celuloide con la partitura y viceversa.ca
El título de este nuevo trabajo, además de ser una frase de su canción “Pétalo de sal”, es una muestra del cariño y el vínculo que tiene con la capital española. “Las ciudades son, para cada uno, las personas que están allá dentro. Yo tengo historia en Madrid, muchos años de haber ido, haber vivido con gente, curtido y tener familia..., me es un lugar muy cálido”, dice. Y aprovecha para recordar que también ha pasado temporadas en las playas de México, lugares que le han regalado mucha de su música: “Abre lo hice casi todo en Huatulco. ‘La casa desaparecida’ me la dio el mar de ahí. También escribí mucho en Zihuatanejo. Y en el D.F. escribí montón, en Coyoacán”.
No sé si es Baires o Madrid marca de igual manera el rencuentro de Páez con Sabina, con quien se distanció hace unos años. “Nos reímos mucho de todo lo que pasó, fue muy divertido”, dice al respecto.
En cuanto al cine, su otra pasión, Fito espera arrancar un nuevo proyecto fílmico en 2010. Mientras tanto se ocupa del nuevo álbum de estudio que lanzará a mediados de año y que ha escrito bajo la influencia de David Lynch. No será la primera vez que este rosarino conecte el celuloide con la partitura y viceversa.ca
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