
Periodismo latinoamericano hecho en casa.
El sueño del medio propio
Desde Estados Unidos hasta el Cono Sur, muchos periodistas latinoamericanos escriben blogs. Pero éstos no han crecido igual en todos los países: los argentinos son fanáticos, los venezolanos no los aprovechan, en México hay pocos independientes.
Por
Matías Maciel |
Abril 2008
|
Tags:
blogs, periodistas, medios
|
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A fines de febrero, eran pocos los periodistas latinoamericanos familiarizados con la blogósfera que no sabían quién era Bella Palomo.
Desde semanas atrás circulaba en la red “Periodistas iberoamericanos con voz en la blogósfera” (disponible en www.dialogosfelafacs.net/76), informe en el que Palomo —investigadora especializada en la adaptación del periodismo a internet— analizaba “las inquietudes, motivaciones, fortalezas y debilidades (…) de profesionales de la información” con blog.
No hubo cuestionamientos a los resultados, pero algunos periodistas criticaron la muestra utilizada para la encuesta: a fines de 2006, Palomo consiguió identificar a apenas 750 periodistas− blogueros iberoamericanos, cuyo reflejo ofrecía una imagen algo distorsionada de la blogósfera en español. En su defensa, la académica alegó la falta de directorios con información precisa, pero aun así su listado podría haber sido más exhaustivo. Además, la publicación del estudio llegó doce meses después de su realización, demasiado tiempo en la agitada blogósfera actual.
Es tan rápida la expansión que todavía se torna imposible un padrón o siquiera una muestra que no resulte arbitraria. ¿Cuál ha sido la evolución desde entonces? ¿Cuántos periodistas más tienen blogs (también llamados bitácoras) en América Latina? ¿Es posible que haya tanta disparidad como la que mostró Palomo entre países con similares niveles de desarrollo?
Como en todo lo que es internet, es cuestión de hacer un clic apropiado y después, con algo de criterio, dar saltitos de un lado a otro. Empecé por los links de mi propia bitácora (entretanto.wordpress.com) y en poco más de tres días hablé con dieciocho colegas con blog, dispersos desde Nueva York hasta Santiago de Chile. Casi siempre conectados a internet, no fue difícil contactarlos.
Uno de los casos que más curiosidad despertaba era el de México, por el escaso número de periodistas blogueros. “Es una triste realidad, hay muy pocos periodistas independientes con blogs en México y, por mala suerte, los más conocidos forman parte de la estructura de los periódicos en línea”, me explicó vía Skype Jorge Sánchez Badillo (aweblog.org), mexicano e investigador en nuevas tecnologías. “Por eso no son tomados en serio, pues en general funcionan como apéndices de los grandes medios, repiten lo publicado en papel y no explotan las herramientas y las ventajas propias de internet”.
Desde Caracas, Luis Díaz (periodismodepaz.org) me respondió a vuelta de correo−e con un singular diagnóstico: “La blogósfera local es muy pobre, sobre todo para el potencial informativo que en la actualidad representa Venezuela. Nuestra montaña rusa revolucionaria podría producir excelente ‘material de exportación’ en forma de notas periodísticas, pero casi no se aprovecha la posibilidad de mundializar los textos de un periodista”. A lo que Zinnia Martínez (interactivo.blogspot.com) agregó que, a contramano de la esencia de los blogs, “en Venezuela campea la autocensura”.
El bogotano Víctor Solano (victorsolano.com) calificó la blogósfera periodística colombiana como “frágil” porque su país “llegó tarde al mundo de
los blogs”, pero que “hay algunos ensayos de blogs periodísticos” que apuntan a erigirse como alternativas a los medios tradicionales. A unos 4 800 kilómetros al sur, pero casi con las mismas palabras, la bloguera semianónima Daniela (cursosparalelos.blogspot.com), me dijo que “Uruguay llega siempre tarde, por eso tenemos una blogósfera muy pobre”.
Desde Santiago, María Pastora Sandoval (mariapastora.cl) opinó que el progreso en Chile es moderado y que hay todavía un sector del periodismo “que ve los espacios virtuales como una moda y, por lo tanto, no los toma en serio”. Su compatriota Miguel Paz (miguelpaz.blogspot.com) fue aún más categórico: “El desarrollo acá es insuficiente. No estamos al nivel de Argentina, que para mí es el país de Latinoamérica donde los blogs de periodistas tienen más audiencia e influencia”.
Fueron varios los entrevistados que se refirieron a Argentina como el de mayor desarrollo en la región y casi todos recomendaron al menos un blog argentino en su propia bitácora. Los argentinos, en cambio, no siguen de cerca el derrotero blogueril de otros países latinoamericanos.
“Pienso que es algo que excede a internet, tiene que ver con la idiosincracia argentina de no mirar lo que pasa fuera del país, ya se trate de política, deportes o espectáculos”, opinó Darío Gallo (blocdeperiodista.com), uno de los referentes argentinos en la blogósfera latinoamericana.
(Gallo hace poco pasó de editar una importante revista de papel, Noticias, a conducir el sitio web del periódico Perfil, de la misma editorial. Contó divertido en su blog que muchos colegas pensaron que el cambio era “un castigo y una condena similar al exilio”.)
Otro argentino influyente es Leandro Zanoni (eblog.com.ar), quien intenta explicar el alto número de periodistas con blogs en su país. “Seguro que hay varias razones, pero ayudaron la precarización laboral, los bajos sueldos y la corrupción en los grandes medios, motivos suficientes para que muchos jóvenes se entusiasmaran con un formato fácil como el de los blogs para escribir y darse a conocer: el sueño del medio propio”, razonó.
Hacia afuera de la región, todos reconocieron seguir con mucha atención el devenir de la blogósfera periodística española y, si bien no todos se zambullen, la mayoría al menos suele mojar los pies en las siempre burbujeantes aguas de los blogs estadounidenses.
Uno de los más devotos es Hernán Iglesias Illa (hernanii.typepad.com), como yo, otro argentino que bloguea desde Nueva York. “Qué tienen los de ellos que no tengan los nuestros”, le pregunté casi celoso: “Links. Los blogs en inglés han entendido mucho mejor que internet es una conversación, un post genera posts de otros, que linkean y son linkeados hasta el infinito: para probar afirmaciones polémicas, como notas bibliográficas y con sentido del humor. Ésa es la diferencia”.
Desde semanas atrás circulaba en la red “Periodistas iberoamericanos con voz en la blogósfera” (disponible en www.dialogosfelafacs.net/76), informe en el que Palomo —investigadora especializada en la adaptación del periodismo a internet— analizaba “las inquietudes, motivaciones, fortalezas y debilidades (…) de profesionales de la información” con blog.
No hubo cuestionamientos a los resultados, pero algunos periodistas criticaron la muestra utilizada para la encuesta: a fines de 2006, Palomo consiguió identificar a apenas 750 periodistas− blogueros iberoamericanos, cuyo reflejo ofrecía una imagen algo distorsionada de la blogósfera en español. En su defensa, la académica alegó la falta de directorios con información precisa, pero aun así su listado podría haber sido más exhaustivo. Además, la publicación del estudio llegó doce meses después de su realización, demasiado tiempo en la agitada blogósfera actual.
Es tan rápida la expansión que todavía se torna imposible un padrón o siquiera una muestra que no resulte arbitraria. ¿Cuál ha sido la evolución desde entonces? ¿Cuántos periodistas más tienen blogs (también llamados bitácoras) en América Latina? ¿Es posible que haya tanta disparidad como la que mostró Palomo entre países con similares niveles de desarrollo?
Como en todo lo que es internet, es cuestión de hacer un clic apropiado y después, con algo de criterio, dar saltitos de un lado a otro. Empecé por los links de mi propia bitácora (entretanto.wordpress.com) y en poco más de tres días hablé con dieciocho colegas con blog, dispersos desde Nueva York hasta Santiago de Chile. Casi siempre conectados a internet, no fue difícil contactarlos.
Uno de los casos que más curiosidad despertaba era el de México, por el escaso número de periodistas blogueros. “Es una triste realidad, hay muy pocos periodistas independientes con blogs en México y, por mala suerte, los más conocidos forman parte de la estructura de los periódicos en línea”, me explicó vía Skype Jorge Sánchez Badillo (aweblog.org), mexicano e investigador en nuevas tecnologías. “Por eso no son tomados en serio, pues en general funcionan como apéndices de los grandes medios, repiten lo publicado en papel y no explotan las herramientas y las ventajas propias de internet”.
Desde Caracas, Luis Díaz (periodismodepaz.org) me respondió a vuelta de correo−e con un singular diagnóstico: “La blogósfera local es muy pobre, sobre todo para el potencial informativo que en la actualidad representa Venezuela. Nuestra montaña rusa revolucionaria podría producir excelente ‘material de exportación’ en forma de notas periodísticas, pero casi no se aprovecha la posibilidad de mundializar los textos de un periodista”. A lo que Zinnia Martínez (interactivo.blogspot.com) agregó que, a contramano de la esencia de los blogs, “en Venezuela campea la autocensura”.
El bogotano Víctor Solano (victorsolano.com) calificó la blogósfera periodística colombiana como “frágil” porque su país “llegó tarde al mundo de
los blogs”, pero que “hay algunos ensayos de blogs periodísticos” que apuntan a erigirse como alternativas a los medios tradicionales. A unos 4 800 kilómetros al sur, pero casi con las mismas palabras, la bloguera semianónima Daniela (cursosparalelos.blogspot.com), me dijo que “Uruguay llega siempre tarde, por eso tenemos una blogósfera muy pobre”.
Desde Santiago, María Pastora Sandoval (mariapastora.cl) opinó que el progreso en Chile es moderado y que hay todavía un sector del periodismo “que ve los espacios virtuales como una moda y, por lo tanto, no los toma en serio”. Su compatriota Miguel Paz (miguelpaz.blogspot.com) fue aún más categórico: “El desarrollo acá es insuficiente. No estamos al nivel de Argentina, que para mí es el país de Latinoamérica donde los blogs de periodistas tienen más audiencia e influencia”.
Fueron varios los entrevistados que se refirieron a Argentina como el de mayor desarrollo en la región y casi todos recomendaron al menos un blog argentino en su propia bitácora. Los argentinos, en cambio, no siguen de cerca el derrotero blogueril de otros países latinoamericanos.
“Pienso que es algo que excede a internet, tiene que ver con la idiosincracia argentina de no mirar lo que pasa fuera del país, ya se trate de política, deportes o espectáculos”, opinó Darío Gallo (blocdeperiodista.com), uno de los referentes argentinos en la blogósfera latinoamericana.
(Gallo hace poco pasó de editar una importante revista de papel, Noticias, a conducir el sitio web del periódico Perfil, de la misma editorial. Contó divertido en su blog que muchos colegas pensaron que el cambio era “un castigo y una condena similar al exilio”.)
Otro argentino influyente es Leandro Zanoni (eblog.com.ar), quien intenta explicar el alto número de periodistas con blogs en su país. “Seguro que hay varias razones, pero ayudaron la precarización laboral, los bajos sueldos y la corrupción en los grandes medios, motivos suficientes para que muchos jóvenes se entusiasmaran con un formato fácil como el de los blogs para escribir y darse a conocer: el sueño del medio propio”, razonó.
Hacia afuera de la región, todos reconocieron seguir con mucha atención el devenir de la blogósfera periodística española y, si bien no todos se zambullen, la mayoría al menos suele mojar los pies en las siempre burbujeantes aguas de los blogs estadounidenses.
Uno de los más devotos es Hernán Iglesias Illa (hernanii.typepad.com), como yo, otro argentino que bloguea desde Nueva York. “Qué tienen los de ellos que no tengan los nuestros”, le pregunté casi celoso: “Links. Los blogs en inglés han entendido mucho mejor que internet es una conversación, un post genera posts de otros, que linkean y son linkeados hasta el infinito: para probar afirmaciones polémicas, como notas bibliográficas y con sentido del humor. Ésa es la diferencia”.
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