gregorio jimenez

En la boca del lobo

gregorio jimenez

Por Emiliano Ruiz Parra

Gregorio Jiménez inició su carrera de fotorreportero de manera
espontánea y con muy poca formación. Era una manera de ganarse la vida
pero respondía también a una necesidad de contar lo que sucedía en
Veracruz, su estado. Fue ganando experiencia y se convirtió en un
reportero estrella de nota roja que ganaba exclusivas a sus colegas.
Pero su trabajo le trajo enemigos peligrosos. Hace un año, fue
secuestrado, torturado y asesinado. Su caso —que desató la indignación
de sus colegas en todo el país— es una prueba más de la peligrosa
situación que viven los periodistas y de las amenzas contra la libertad
de prensa en Veracruz.