Infiniti QX30 propone una ruta cautivante

Infiniti QX30, un crossover premium que va por todo en cuanto a diseño, confort y tecnología.

Por Teresa Cristo

Está por llegar a México un vehículo que incorpora la eficiencia de un sedán con los atributos de una SUV. Se trata del nuevo Infiniti QX30, un crossover premium que va por todo en cuanto a diseño, confort y tecnología.

Hace unas semanas, Gatopardo probó el nuevo Infiniti QX30 en la ciudad de Seattle y sus alrededores, la urbe que ha dado origen a la música grunge e importantes compañías como Boeing, Microsoft y Starbucks. Se trata de una ruta de unos 295 kilómetros compuesta por cuatro etapas de caminos y carreteras. Iniciamos en el centro de la ciudad, exactamente en el recién inaugurado Thompson Hotel ubicado en 110 Stewart Street, para después dirigirnos hacia el restaurante Anthony’s en el Gig Harbor con las especialidades de la gastronomía local, como las ostras fritas con mantequilla y el cangrejo Dungeness. Después de esta parada, condujimos por el Chateau Schafer, un pintoresco lugar que se asemeja a un castillo a orillas del Hood Canal, para arribar a Bainbridge Island donde pudimos tomar el ferry de regreso a la ciudad.

En cuanto a manejo y desempeño, el nuevo Infiniti QX30 es, en definitiva, sorprendente. La respuesta a maniobras como tomar curvas y rebasar se vuelve ágil y se ejecuta de inmediato, lo que lo vuelve un auto confiable: es versátil, dinámico y cómodo. Todo crossover tiene lo mejor de varios mundos y el lujo como resultado. Nunca antes un recorrido por el estado de Washington había sido tan emocionante.

Este vehículo llegará a México en dos versiones: Sport y Sport Plus. Con un motor de 2 litros turboalimentado, 4 cilindros, 208 caballos de fuerza y una transmisión de doble clutch de siete velocidades que Infiniti integra por primera vez y que favorece cambios más rápidos y reduce la pérdida de potencia y las sacudidas. Su chasís ha sido adaptado para un manejo confortable y silencioso.

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Su diseño retoma las estructuras orgánicas de los integrantes Infiniti. Las líneas muy marcadas a lo largo del vehículo le dan una apariencia musculosa y con mucha fuerza con sensación de movimiento. En la parte frontal, los faros fluyen desde la parrilla de doble arco con trama tridimensional. El techo es de cristal panorámico fijo y eléctrico con persiana que concluye con el spoiler trasero que reduce la resistencia al viento.

En la parte inferior tiene aplicaciones en negro con acabado laqueado. Las facias, hechas de polipropileno, son más ligeras. Los rines para la versión Sport son de 19 pulgadas con detalles color púrpura; para la versión Sport Plus son de doble superficie en color gris. Ambos cuentan con neumáticos Run Flat de alta durabilidad. El diseño interior está inspirado en el arte japonés Hanafuda con materiales como piel Nappa para la versión Sport Plus y con superficies recubiertas por Alcantara con costuras en morado para la Sport. La distribución de los elementos y botones está basada en la seguridad y la practicidad del conductor y los pasajeros. El espacio del habitáculo y el maletero son bastante amplios.

Después de casi cinco horas al volante de este vehículo, pisando el asfalto como todo un profesional al volante, Infiniti se ha convertido en uno de nuestros favoritos. Su sistema de prevención de colisión frontal, de advertencvia de cambio de carril o el control de crucero adaptable con limitador automático de velocidad y la distribución electrónica de frenado lo hacen uno de los automóviles imprecindibles del año.

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