Aura y su “Campeón gabacho”

Entrevista con Aura Xilonen, autora de “Campeón gabacho”, novela ganadora del premio Mauricio Achar de Literatura Random House 2015.

Por Regina Sienra

Cuando se anunció al ganador del premio Mauricio Achar de Literatura Random House 2015, pocos podían creerlo: Aura Xilonen, una estudiante de cine que apenas estaba por cumplir 20 años, había cautivado a un jurado compuesto por Julián Herbert, Emiliano Monge y Cristina Rivera Garza, entre otros reconocidos autores. Su novela, Campeón gabacho, cuenta la hazañas de Liborio, un adolescente que se va de mojado a Estados Unidos. El texto impresionó a los jueces por integrar naturalmente el lenguaje popular para darle vida a la historia, así como por lo sólido y empático del personaje central y la exploración que se hace del tema de la migración para crear una picaresca contemporánea.

La historia está inspirada en el abuelo de Xilonen –llamado también Liborio–, quien sufrió un derrame cerebral y estuvo parapléjico por tres años. “En esos momentos no podía comunicarse con nosotros, pero entendía todo lo que le decíamos. Esto hizo que yo pensara ‘Qué triste sería que sus historias, que estaban tan padres, se olviden, y no me gustaría que mis hijos, o mis nietos, ya ni supieran nada de él’. A mí me causaban gracia, a toda mi familia materna igual. Entonces comencé a escribir”, cuenta la escritora en entrevista con Gatopardo.

De acuerdo con Xilonen, el libro está construido a partir de experiencias y anécdotas que le ha contado su familia sobre su abuelo, pero es el agudo oído de la autora, sensible al detalle y la sorpresa, quien debe llevarse el crédito. Al agregar la cantidad correcta de ficción a la receta, la joven escritora creó un relato que supera el plano de las historias familiares para hacer un documento histórico, no solo de la vida del migrante, sino del imaginario de las generaciones que ahora se encuentran en la tercera edad.

Campeón gabacho destaca también como testamento de un lenguaje que probablemente irritaría a los académicos más conservadores, pero que ilustra verazmente este fenómeno y que algún día se perderá. “Son palabras que ya dejamos de escuchar, que a nuestros abuelos se les han ido olvidando. Yo le preguntaba a mi abuela ‘Oye, ¿Cómo dirías esto?’. Hay unas palabras que no están en internet, ni en el diccionario”, dice Xilonen, quien buscaba que estos términos complementaran la faceta cómica de la historia. “Son palabras que conoces como lector, las has escuchado en determinado momento de tu vida, pero genera duda de si existe o no, pero eso no es lo que importa”.

Parecería que la historia de la propia Aura Xilonen está tan llena de vueltas y aventuras como la que narra en Campeón gabacho. Podría decirse que ciertos sucesos han potencializado su habilidad para encontrar historias dignas de contarse. Desde haber pasado una temporada inesperadamente extensa en Alemania a los siete años porque su hermano perdió los boletos de regreso, hasta la concepción del libro en los ratos libres que tenía al trabajar como cajera en los baños de vapor de su abuela, Aura Xilonen ha encontrado su voz en lo inesperado. “La literatura te puede llenar demasiado, pero lo que más te llena son las experiencias. Te dejan estos pasos que quieres seguir”, agrega.

Ahora Xilonen se mantiene firme y sencilla, balanceando su vida como estudiante de cine en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla –soñando con poder trabajar en un set de filmación, “aunque sea jalando cables”– y, recientemente, como escritora reconocida. A sus 20 años, sus intereses siguen despertando, y la propia Xilonen sabe que es su juventud la que habla cuando dice que quiere hacer de todo. Pero, en el fondo, es esa vitalidad y esperanza la que seguirá traduciendo en historias frescas y llenas de color. “Cuando crecen, [las personas] ya no ven figuras en un círculo, ya no le ven humor a las cosas, ya no los haces llorar, no los haces espantarse, ya todo lo saben, todo lo conocen. A veces, ni haciendo magia, logras crear una emoción en ellos, pero con un poquito de ficción, todo se puede”, concluye.

CampeonGabacho_interior

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