La “Verónica” de Carlos Algara y Alejandro Martínez Beltrán

Arcelia Ramírez protagoniza “Verónica”, un thriller mexicano de Carlos Algara y Alejandro Martínez Beltrán presentado en el 32º FICG.

Por Regina Sienra

Verónica, cinta de suspenso protagonizada por Arcelia Ramírez (Juana Inés, Perfume de violetas) y Olga Segura (La hermandad, Señora Acero), fue presentada en la edición 32 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Esta película es también la ópera prima de los directores Carlos Algara y Alejandro Martínez Beltrán. El primero coescribió la cinta junto al realizador brasileño Tomás Nepomuceno.

Algara señala que la cinta surgió de poner como reto el escribir una historia consistente en donde hubiera solamente dos personajes y todo sucediera en una misma locación. “Con esas reglas en mente, nos pusimos a idear de qué iba la historia”. Así surgió una psicóloga interpretada por Arcelia Ramírez, quien recibe el caso de Verónica de la Serna, una paciente difícil cuyo último terapeuta está desaparecido.

“Al elegir que uno de los personajes fuera una psicóloga, dijimos ‘vamos a hacer un thriller psicológico’. Había que meternos en la cabeza de los personajes”, dice Algara. Estas condiciones los llevaron a decidir el género con el que trabajarían Verónica. “Terminó siendo entonces un thriller sobre psicoanálisis también, sobre qué pasa cuando te desnudas y viertes tus problemas en la otra persona, o cuando hay una conexión entre el paciente y el psicólogo”.

“Es un género poco explorado en México y yo nunca lo había hecho, entonces fue padrísimo entrarle a esta estructura”, interviene Arcelia Ramírez. Verónica es una de las cintas en las que la actriz aparecerá este año, como Un cuento de circo & a love song de Demián Bichir, y Mole de olla, receta original de Enrique Arroyo. “El guión estaba muy bien escrito. Los directores fueron muy claros para construir estos personajes complicados, apasionantes. Estoy muy agradecida de que me hayan convocado”.

Por su parte, Carlos Algara y Alejandro Martínez Beltrán encontraron en Arcelia Ramírez a una actriz generosa y apasionada. “Da todo por el proyecto, por el personaje”, dice Algara. “Al inicio era intimidante porque es una actriz con mucha experiencia y que no sabes en principio cómo le tienes que hablar para que sepa que eres el director”. “O cuánto le puedes pedir”, complementa Martínez. “Nunca se cansa. No importa que haya que hacer la toma 20 veces. Si ahora quieres una intención completamente diferente, lo va a hacer”.

Sobre dirigir una película entre dos personas, Martínez Beltrán dice que el secreto para que la experiencia no acabe mal está en compartir la visión. “Hay que tener ciertos aspectos del set controlados uno aparte que el otro. Hicimos la preproducción juntos, planeamos todo el rodaje, y luego nos vamos al set y nos dividimos nada más las tareas en cuanto a la actuación y la cámara”. Mientras Algara trabajó con los actores, Martínez se encargó de todo lo relacionado a la cámara y la fotografía –un trabajo impecable de Miguel Ángel González Ávila–.

El origen de la colaboración entre Carlos Algara y Alejandro Martínez Beltrán –quienes han coescrito algunos episodios de la serie Blue Demon– es serendipia pura. Ambos cineastas se conocieron en el Festival Internacional de Cine de la India en 2010. Ambos competían por el Premio a Mejor Cortometraje con El Intruso y Hear Me respectivamente. “Fue algo muy raro porque éramos los únicos dos mexicanos ahí”, relata Algara. “Los dos vivíamos en Monterrey y teníamos amigos en común, pero nunca nos habíamos conocido hasta ese festival”.

Al conversar, descubrieron que tenían ideas y deseos muy similares. “Tenemos un año de diferencia en las edades, así que tenemos las mismas influencias, y nos gusta el mismo tipo de cine”, cuenta Algara. “Teníamos muy claro además que queríamos hacer cine mexicano que fuera bueno, que contara buenas historias sin importar a qué género perteneciera”, concluye.

 

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