películas sobre el 2 de octubre, portada

Mantener la promesa: Libros y películas sobre el 2 de octubre de 1968

A la memoria de la matanza de Tlatelolco, recomendamos seis libros y películas para que el 2 de octubre nunca se olvide.

Por Sofía Viramontes

Después de la matanza de 1968, los mexicanos le hicieron una promesa al gobierno y se la hicieron a ellos mismos: 2 de octubre no se olvida. Para asegurarse de ello, intelectuales, creativos, periodistas, escritores, cineastas, artistas plásticos y cualquier otro tipo de reproductor cultural, hicieron un rico repertorio de contenido que permite mantener esa promesa. Esta es una breve lista de algunas de las películas y libros que afianzan el juramento.

películas sobre el 2 de octubre, int

LIBROS
La noche de Tlatelolco, (1971). Elena Poniatowska
“… muchachos y muchachas estudiantes que van del brazo en la manifestación con la misma alegría con que hace apenas unos días iban a la feria; jóvenes despreocupados que no saben que mañana, dentro de dos días, dentro de cuatro estarán allí hinchándose bajo la lluvia, después de una feria en donde el centro del tiro al blanco lo serán ellos…”
Este libro es una crónica de las voces que pudieron contar lo que sucedió el 2 de octubre del 68. Se divide en dos partes: “Ganar la calle” y “La noche de Tlatelolco”. Además de la prosa de Poniatowska que narra las percepciones de los estudiantes que marcharon, se leen poemas de grandes escritores mexicanos, como el que encabeza la segunda parte del libro, de Rosario Castellanos:

Recuerdo , recordamos.
Ésta es nuestra manera de ayudar a que amanezca
sobre tantas conciencias mancilladas,
sobre un texto iracundo, sobre una reja abierta,
sobre el rostro amparado tras la máscara.
Recuerdo, recordemos hasta que la justicia se
siente entre nosotros.

Entre notas periodísticas, versos de grandes escritores, el ensayo de Poniatowska y los testimonios de lo que sucedió aquella fatídica noche de 1968, este libro hace una recolección de los sentimientos que la injusticia y el deseo de censura provocaron en aquellos que se han dedicado a alzar la voz.

El gran solitario de palacio, (1971). René Avilés Fabila
En el número 37 de la revista Casa de Tiempo salió publicado un epílogo de la última edición de El gran solitario de Palacio que iba a ser leído la misma semana en la que un infarto mató al autor. De haber sucedido la lectura en el Centro Cultural “Elena Garro”, hubiera empezado así: “Novela incendiaria que pone el dedo en la llaga con respecto a un sistema represor y corrupto”.

Este libro es la sátira del gobernante eterno que se encuentra solitario en las torres de su palacio, mandando desde las alturas, sin tomar si quiera en cuenta la opinión de sus consejeros. La prosa nace de la matanza del 2 de octubre del 68, pero se extrapola a la rebosante cantidad de injusticias políticas que se han cometido en México y en latinoamérica. Es un libro que, aunque su primer edición haya sido en 1971, sigue contando la realidad política, 46 años de dictaduras. Para describir el libro de Avilés Fabila, nada mejor que sus propias palabras: “Concebí el libro como un amplio mural. No se trataba solamente de hacer un trabajo periodístico, mi intención era repasar los cincuenta o sesenta años de Revolución y padecer su ruina en una parodia plena de corrupción e injusticias. Su intención es  equiparar todos los gobiernos “revolucionarios” con las tiranías latinoamericanas. Crear a un dictador eterno al que cada seis años lo transforman dándole nueva apariencia y un programa distinto. (…) El nuestro es colectivo y hasta puede cambiar de partido, es el mismo”.  (Texto publicado en Excélsior el 4 de septiembre del 2016)

México 68: juventud y revolución, (1978). José Revueltas.
Este texto sobre la matanza de Tlatelolco tiene una característica principal de lo más relevante. José Revueltas no era un periodista, no era un profesor de la UNAM ajeno al movimiento, no era un ciudadano más que no se esperaba el resultado de la marcha. José Revueltas era un militante, docente dedicado a la libertad de cátedra, a la libertad de sus estudiantes.

Roberto Escudero, amigo cercano de Revueltas, cuenta cómo se le veía siempre en su escritorio de la Facultad de Filosofía y Letras. Escribiendo, leyendo, incluso a veces durmiendo. Pero fue ahí donde empezaron los textos que ahora llenan las páginas de este libro. Las demás salieron desde la Cárcel de Lecumberri, en la cual estuvo encerrado dos años y medio tras el 2 de octubre. Es un diario del movimiento, desde que se empezó a gestar en el vientre de la ciudad universitaria, hasta las consecuencias, contadas desde el panóptico que ahora alberga el Archivo General de la Nación.

“PROHIBIDO PROHIBIR LA REVOLUCIÓN
[carta abierta a los revolucionarios franceses, a los marxistas independientes, a los obreros, estudiantes e intelectuales de las jornadas de mayo de 1968]
Hemos seguido paso a paso, con un interés enorme, ardiente y lleno de esperanza, vuestras magníficas jornadas revolucionarias de este mes de mayo de 1968. Sabemos que vuestro impulso no se detendrá ni que tampoco podrá ser detenido por nadie. Ya habéis dado vosotros mismos la respuesta en la gigantesca concentración de masas el día 27 en Charlety: nada de compromisos o negociaciones palaciegas, ‘el deber de los revolucionarios es hacer La Revolución’.”
(Extracto del libro original México 68: juventud y revolución, 1978, Ediciones Era, página 25)

PELÍCULAS
Rojo amanecer. (1989), Jorge Fons
En el Conjunto Habitacional Tlatelolco, los edificios tienen nombre de estados. En uno de los departamentos de la torre Chihuahua vive una familia que la mañana del 2 de octubre discute durante el desayuno. Los dos hijos mayores, estudiantes de la UNAM pelean con su papá, funcionario del Departamento del Distrito Federal.
Este drama cuenta la historia de la matanza de tlatelolco desde las entrañas del movimiento, en cada frente: de los estudiantes, de la madre preocupada que ve todo lo que sucede desde su ventana, desde el padre inmerso en el gobierno y el abuelo que peleó en la Revolución de 1910.

El grito. (1968), Leobardo López Aretche
Esta es la documentación de los sucesos emergentes de una disputa futbolística entre las dos universidades públicas más importantes de la Ciudad de México. La producción de esta película fue el resultado de la unión del CUEC al Consejo Nacional de Huelga, de la cual se formó una asamblea que tenía como representantes de la escuela a Leobardo López Aretche, entre otros. Para ellos, la manera de involucrarse en el movimiento estudiantil que llevaba tiempo gestándose, fue a través del cine: el cámaras de 16 mm, pertenecientes al CUEC, en película originalmente destinada a la prácticas estudiantiles, se fue grabando día con día el desarrollo de los acontecimientos importantes del movimiento.

Fue la recolección de estos videos lo que hizo posible la elaboración de este documental. Los textos que aparecen en la película fueron hechos por la periodista italiana Oriana Fallaci y El Consejo Nacional de Huelga.

El documental está dividido en los cuatro meses que tomó que el movimiento se desarrollara y muestra los grandes contrastes entre los dos grandes ejes que se confrontaron: el gobierno y los estudiantes.

Borrar de la memoria. (2011), Alfredo Gurrola
A través de una mirada romántica, se cuenta la desmedida violencia que se vivió durante ese año en la ciudad de México: Roberto (Rodrigo Virago) conoció a Diana Inés (Diana García) durante el verano de 1968. No la volvió a ver después de octubre de ese mismo año. El asesinato de la joven se vuelve en el punto de partida para descubrir qué es lo que le sucedió después a su enamorado.

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