Portadilla Nell Leyshon

Nell Leyshon, escribir desde los márgenes

La escritora británica Nell Leyshon, que participará en el Hay Festival Querétaro, habla sobre el origen e inspiración de sus personajes marginales.

Por Irma Gallo / Ilustración Natalya Balnova

Entre el 1° y 4 de septiembre, se llevará a cabo la sexta edición del Hay Festival en México. La sede se ha mudado a la ciudad de Querétaro, donde se reunirán escritores, periodistas, editores, músicos y divulgadores culturales e intelectuales provenientes de 17 países. Éstas son algunas de las voces que charlarán sobre su visión del mundo.

Durante un Hay Festival en Hay-on-Wye en 2012, el pueblo galés librero donde nacieron estos festivales, la escritora mexicana Valeria Luiselli se encontró con un ejemplar de The Colour of Milk, novela escrita por Nell Leyshon. Sin saber por qué, porque no conocía a la autora, lo compró. Se encerró en el cuarto del hotel donde se estaba hospedando –según cuenta Luiselli en el prólogo a la versión español– y comenzó a leerlo. En seguida, recomendó con fervor a la editorial con la que ella misma publica en español, Sexto Piso, que tradujeran y publicaran la novela. Finalmente, fue publicada en español bajo el título de Del color de la leche, y fue elegida como el Libro del Año en 2014 por el gremio de libreros de Madrid.

En esta novela, Leyshon cuenta la historia de Mary, hija de un padre que no deja de lamentarse haber tenido puras mujeres y ni un solo varón. Ella, al igual que sus hermanas, vive sólo para realizar las faenas de la granja en una Inglaterra rural de 1831. Un día le dicen que tendrá que mudarse para asistir a la esposa del vicario, que se encuentra muy enferma. A pesar de sus ruegos para que la dejen quedarse, Mary es llevada a trabajar como criada a esta casa, donde aprenderá a leer y a escribir pero también será víctima de una violencia brutal. Conforme avanza la novela, Mary no deja de recodarnos que éste es su libro, su historia, y lo está escribiendo de su propia mano.

Nell Leyshon

Nell Leyshon tenía ya una carrera exitosa como productora de comerciales (hizo algunos para Apple con el cineasta Ridley Scott, por ejemplo), antes de que llegara la fama editorial. Aún muy joven, a los 25 años de edad, decidió que no estaba destinada a eso y le dio un giro a su vida: se inscribió en la Universidad de Southampton y empezó a estudiar Literatura. El éxito no llegó de inmediato. Fue hasta 2004 que su novela Black Dirt fue nominada al prestigioso Orange Prize en la categoría de Ficción.

Originaria de Glastonbury, Reino Unido, la novelista y también dramaturga de 54 años, cree que haber nacido y provenir de ambientes miserables y violentos sí determina el destino. “No elegimos la situación en la que nacemos, pero sin duda nos forma. Dicta lo que comemos, cómo hablamos, qué clase de educación tenemos (o si acaso tendremos alguna), si conseguiremos un buen trabajo o sólo quedaremos atrapados en un círculo de ganar lo suficiente para pagar por comida y una cama, y hasta dicta qué tanto tiempo viviremos”, dice en entrevista para Gatopardo. Es por eso que sus personajes provenientes de márgenes sociales son una característica común de sus libros. “Para muchos, es imposible sobreponerse de tal origen. Lo que me parece importante recordar es que la mesera, la sirvienta, el barrendero, todos tienen el potencial para ser tan inteligentes y talentosos como cualquier otro.”

A principios de 2016, Sexto Piso publicó su novela Memoirs of a Dipper bajo el título de El show de Gary. En esta novela, el protagonista Gary es un ladrón de poca monta. El padre lo golpea, la madre está alcoholizada la mitad del tiempo y el único compañero de su infancia, su perro Pichón, es abandonado en la carretera por el padre, quien, además, un día lo lleva con él a que aprenda su oficio: robar. Gary asume natural dedicarse a lo mismo que su padre, y al volverse adulto es ya un carterista consumado y sin escrúpulos, capaz de invitarle un trago —con su propio dinero, por supuesto— a una mujer a la que acaba de robar. Cuando el cínico y sin escrúpulos Gary parece encontrar el amor con una drogadicta de cabello verde, Mandy, se dibuja una posibilidad de salvación para él.

Uno se preguntaría si es en estos ambientes violentos donde Leyshon encuentra la materia prima de las historias que elige para contar. “Creo que hay grandes historias en todos lados. Sin embargo, hay algo especial en las historias sobre outsiders. Estas historias son frescas, están nuevas, y sus voces no han sido escuchadas. Somos muy críticos con las personas que viven existencias duras, y a mí me gusta hacer que la gente piense y se dé cuenta de que todos tenemos mundos interiores ricos e interesantes”, comenta. Es muy probable que uno de sus contemporáneos más célebres, Irvine Welsh, estaría de acuerdo con ella.

En 2010, su obra teatral Bedlam fue la primera escrita por una mujer que se estrenó en el Shakespeare’s Globe Theatre. En 2005 ya había ganado el Evening Standard Award por Comfort Me with Apples; y ha escrito varios guiones para la BBC Radio. Por ello, no es difícil pensar que su trabajo como dramaturga le ayudó a crear personajes tan intensos y complejos como Mary y Gary. Leyshon responde: “Creo que sí, pero es difícil decir si esto realmente me ayudó o fue mi habilidad para crear personajes intensos lo que me ha ayudado a escribir obras de teatro. Escribí prosa antes de empezar a escribir teatro. Cuando creo un personaje, éste debe sentirse realmente fuerte para que yo quiera continuar. Si se sienten débiles o acuosos, me detengo y los replanteo”.

Actualmente Leyshon acaba de terminar una obra sobre un virus contagioso que provoca la pérdida del lenguaje. También está escribiendo una novela a la que describe como muy absorbente. “No es una novela narrada a una voz (como Del color de la leche y El show de Gary), sino que está escrita en tercera persona, lo cual es un reto muy diferente”, y finalmente agrega que después del Hay Festival Querétaro se quedará un tiempo a escribir en la Ciudad de México. Quizá los chilangos un día cerremos los ojos y esperemos encontrar a Leyshon en alguna calle de esta ciudad, quizá buscando inspiración para crear más de estos personajes marginales que tan bien le salen.

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