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Gonzalo Sánchez de Tagle: escribir para reconciliarse con la pérdida

Gonzalo Sánchez de Tagle: escribir para reconciliarse con la pérdida

Texto de
Fotografía de
Realización de
Ilustración de
Traducción de
El autor de <i>Tu cuerpo será nube</i> (Textofilia, 2026) procura corregir la extrañeza y evasión de la muerte que caracterizan a la cultura occidental.
10
.
07
.
26
AAAA
Tiempo de Lectura: 00 min

Gonzalo Sánchez de Tagle es un narrador puro. Se nota al conversar con él. En entrevista para Gatopardo, aprovecha cada momento para contar historias. Por ejemplo, una que lo ha inspirado a escribir un cuento que sigue en desarrollo: “Un cura italiano de principios del siglo XX se pierde en el Polo Sur. Empieza a enloquecer en la blanquitud total de la nieve y de repente recuerda que es sacerdote católico y que su misión es evangelizar. Pero ya no tiene a quién evangelizar. Entonces, como sucedió en el proceso de la Conquista, se pone a hacer bautizos masivos a pingüinos. Y se vuelve medio loco pensando que los pingüinos, al ser seres creados, hijos de Dios, tienen el mismo derecho de salvar su alma”. Es solo un ejemplo. Durante la hora que dura la entrevista cuenta una historia cada vez que tiene oportunidad.

El escritor mexicano está presentando Tu cuerpo será nube (Textofilia, 2026), libro en el que reúne nueve relatos atravesados por un mismo eje: la pérdida, el cierre y la muerte. Se trata de su segundo libro de cuentos, y en él se acumulan los temas que el autor ha estudiado durante años. “El cierre y la muerte, en términos muy generales, ha sido un motivo de estudio y fascinación tanto espiritual como literario para mí desde hace mucho tiempo”, explica. Esa fascinación está tan presente que Sánchez de Tagle afirma que ese hilo conductor no fue producto de un plan previo, sino algo que fue apareciendo de manera casi accidental mientras escribía: “No es como que tuviera yo una estrategia definida [...] sino que al final fue un poco mi gusto y mi fascinación por estos temas lo que terminó moldeando de forma más bien accidental la temática del libro”. Y aquí el autor menciona otro ejemplo: el de Empédocles de Agrigento, filósofo presocrático que decidió morir arrojándose al volcán Etna, inspiración directa de uno de los cuentos del libro: “Muerte en Bisiesto”.

“Para mí escribir es una necesidad vital y permanentemente estoy escribiendo”, explica. Es algo que ha estado con él desde la secundaria, cuando comenzó a escribir “poemas de desamor y desconsuelo” que hoy califica, con humor, de probablemente “muy malos”, aunque “muy ricos en emociones”. Empezó a escribir con seriedad a los 20 años.

Sobre el motor que lo lleva a escribir, Sánchez de Tagle ofrece una reflexión: “Me di cuenta que más que ser Homo sapiens, somos seres ignorantes”. Y añade que “no solo la escritura, sino también la lectura y el estudio en serio me motivan un poco a reflexionar. Creo que en la escritura y en el estudio encuentro un desfogue”. Incluso llega a describir esa búsqueda de conocimiento “casi como una cuestión espiritual”.

De naturaleza, cuentista

En el mundo editorial existe una fuerte tendencia a priorizar la publicación de novelas frente a libros de cuentos. Quien se adentre en las mesas de novedades editoriales de cualquier librería, de cadenas o independientes, podrá descubrir esto. Una inclinación que responde principalmente a dinámicas de mercado y que no preocupa a Gonzalo Sánchez de Tagle. Para él, su naturaleza es la del cuentista:

“Creo que hay corredores que están hechos para maratones y hay corredores que [están hechos] para carreras más cortas. Yo me siento mejor o habito mejor en la historia corta”. Y aunque reconoce tener un par de novelas inéditas, no le convencen: “De pronto parece como que, en efecto, el autor o el narrador está cansado y pierde ese dinamismo, agilidad”. Por eso prefiere el cuento, un género que “te permite asomarte por el rabillo del picaporte a un trocito de la vida de un personaje”.

“Me gusta suponer que esos personajes son personajes que descubrí y que tenían una identidad y una entidad o agencia autónoma [...] al final somos seres de relatos y me parece que el relato es una parte de la vida de una persona que me parece digna de ser contada, pero que esa vida es una vida completa, como la tuya y como la mía”, añade.

El escritor detalla que su fuente de inspiración “es más bien intelectual”, nutrida por lecturas de historia, filosofía griega y textos religiosos. Gonzalo Sánchez de Tagle es abogado por la Universidad Iberoamericana, maestro en Derecho por la Universidad de Georgetown e historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México. Para él es imposible separar cada una de estas disciplinas de su labor literaria: “Me considero un abogado en el sentido clásico de las palabras (...) me considero una persona humanista, y no es un autoelogio, simplemente es una categoría”, dice. “Lo conjugo así, pensando que no son sino tres versiones distintas de una forma de ser pensador o humanista”, lo cual explica, dice, que casi todos los cuentos del libro tengan un contexto histórico relevante de fondo.

Sobre su rutina de escritura, comenta: “Escribo un poco sobre todo en las porterías del día, o sea, en las mañanas y en las noches (…) a veces trato de despertarme a las 5 de la mañana para estudiar filosofía o para escribir, porque siento que (...) en la madrugada es el mejor momento para filosofar”.

También habla de una fascinación personal por la muerte que viene desde la infancia: “Desde chavillo, por alguna razón que a la fecha desconozco, me ha llamado mucho la muerte, al grado tal que los fines de semana en las mañanas me iba a los panteones a leer y a ver los epitafios”. Para él, “la inspiración, en mi caso, deriva tanto de mis propias vivencias como de mis propias lecturas que al final termina siendo uno y la misma cosa”.

Entre los relatos de Tu cuerpo será nube está “Meñique”, inspirado en la historia del dolor fantasma. Sánchez de Tagle cuenta que la fuente fue un texto sobre cómo un médico, durante la Guerra Civil de Estados Unidos, clasificó por primera vez lo que conocemos como dolor fantasma en personas amputadas. “Ahí hay una enorme metáfora muy linda y muy poética sobre la pérdida y sobre cómo nos aferramos a lo que ya no tenemos”, explica. “Los dientes de Félix”, otro relato, es la historia de un nombre incómodo con sus dientes hasta que finalmente los pierde: “Podemos extrapolar a cualquier otro ejemplo de cómo es que muchas veces estamos incómodos o insatisfechos con nosotros mismos”. El relato que más trabajo le costó escribir es “Eiden Fernsby”, una historia de estructura compleja que entrelaza las vivencias de un especialista en sueños y de un padre que pierde a toda su familia.

Sánchez de Tagle insiste en una idea que atraviesa todo su libro: que la cultura occidental celebra los inicios, pero evade los cierres, las pérdidas y la muerte. Para él, toda forma de emoción, tanto la tristeza como la alegría, es necesaria, de la misma manera que lo son la vida y la muerte, y menciona al dios hindú Shiva, asociado a la destrucción, pero también a la creación. “Estoy convencido de que mirar los cierres con mayor empatía y con mayor honestidad y apertura nos permitirá tener un poco más de intensidad vital”, asegura. Y de eso trata también Tu cuerpo será nube: las historias de personajes que tratan de apropiarse de su propio destino, que insisten en decidir qué pierden y cómo lo pierden.

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Gonzalo Sánchez de Tagle es un narrador puro. Se nota al conversar con él. En entrevista para Gatopardo, aprovecha cada momento para contar historias. Por ejemplo, una que lo ha inspirado a escribir un cuento que sigue en desarrollo: “Un cura italiano de principios del siglo XX se pierde en el Polo Sur. Empieza a enloquecer en la blanquitud total de la nieve y de repente recuerda que es sacerdote católico y que su misión es evangelizar. Pero ya no tiene a quién evangelizar. Entonces, como sucedió en el proceso de la Conquista, se pone a hacer bautizos masivos a pingüinos. Y se vuelve medio loco pensando que los pingüinos, al ser seres creados, hijos de Dios, tienen el mismo derecho de salvar su alma”. Es solo un ejemplo. Durante la hora que dura la entrevista cuenta una historia cada vez que tiene oportunidad.

El escritor mexicano está presentando Tu cuerpo será nube (Textofilia, 2026), libro en el que reúne nueve relatos atravesados por un mismo eje: la pérdida, el cierre y la muerte. Se trata de su segundo libro de cuentos, y en él se acumulan los temas que el autor ha estudiado durante años. “El cierre y la muerte, en términos muy generales, ha sido un motivo de estudio y fascinación tanto espiritual como literario para mí desde hace mucho tiempo”, explica. Esa fascinación está tan presente que Sánchez de Tagle afirma que ese hilo conductor no fue producto de un plan previo, sino algo que fue apareciendo de manera casi accidental mientras escribía: “No es como que tuviera yo una estrategia definida [...] sino que al final fue un poco mi gusto y mi fascinación por estos temas lo que terminó moldeando de forma más bien accidental la temática del libro”. Y aquí el autor menciona otro ejemplo: el de Empédocles de Agrigento, filósofo presocrático que decidió morir arrojándose al volcán Etna, inspiración directa de uno de los cuentos del libro: “Muerte en Bisiesto”.

“Para mí escribir es una necesidad vital y permanentemente estoy escribiendo”, explica. Es algo que ha estado con él desde la secundaria, cuando comenzó a escribir “poemas de desamor y desconsuelo” que hoy califica, con humor, de probablemente “muy malos”, aunque “muy ricos en emociones”. Empezó a escribir con seriedad a los 20 años.

Sobre el motor que lo lleva a escribir, Sánchez de Tagle ofrece una reflexión: “Me di cuenta que más que ser Homo sapiens, somos seres ignorantes”. Y añade que “no solo la escritura, sino también la lectura y el estudio en serio me motivan un poco a reflexionar. Creo que en la escritura y en el estudio encuentro un desfogue”. Incluso llega a describir esa búsqueda de conocimiento “casi como una cuestión espiritual”.

De naturaleza, cuentista

En el mundo editorial existe una fuerte tendencia a priorizar la publicación de novelas frente a libros de cuentos. Quien se adentre en las mesas de novedades editoriales de cualquier librería, de cadenas o independientes, podrá descubrir esto. Una inclinación que responde principalmente a dinámicas de mercado y que no preocupa a Gonzalo Sánchez de Tagle. Para él, su naturaleza es la del cuentista:

“Creo que hay corredores que están hechos para maratones y hay corredores que [están hechos] para carreras más cortas. Yo me siento mejor o habito mejor en la historia corta”. Y aunque reconoce tener un par de novelas inéditas, no le convencen: “De pronto parece como que, en efecto, el autor o el narrador está cansado y pierde ese dinamismo, agilidad”. Por eso prefiere el cuento, un género que “te permite asomarte por el rabillo del picaporte a un trocito de la vida de un personaje”.

“Me gusta suponer que esos personajes son personajes que descubrí y que tenían una identidad y una entidad o agencia autónoma [...] al final somos seres de relatos y me parece que el relato es una parte de la vida de una persona que me parece digna de ser contada, pero que esa vida es una vida completa, como la tuya y como la mía”, añade.

El escritor detalla que su fuente de inspiración “es más bien intelectual”, nutrida por lecturas de historia, filosofía griega y textos religiosos. Gonzalo Sánchez de Tagle es abogado por la Universidad Iberoamericana, maestro en Derecho por la Universidad de Georgetown e historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México. Para él es imposible separar cada una de estas disciplinas de su labor literaria: “Me considero un abogado en el sentido clásico de las palabras (...) me considero una persona humanista, y no es un autoelogio, simplemente es una categoría”, dice. “Lo conjugo así, pensando que no son sino tres versiones distintas de una forma de ser pensador o humanista”, lo cual explica, dice, que casi todos los cuentos del libro tengan un contexto histórico relevante de fondo.

Sobre su rutina de escritura, comenta: “Escribo un poco sobre todo en las porterías del día, o sea, en las mañanas y en las noches (…) a veces trato de despertarme a las 5 de la mañana para estudiar filosofía o para escribir, porque siento que (...) en la madrugada es el mejor momento para filosofar”.

También habla de una fascinación personal por la muerte que viene desde la infancia: “Desde chavillo, por alguna razón que a la fecha desconozco, me ha llamado mucho la muerte, al grado tal que los fines de semana en las mañanas me iba a los panteones a leer y a ver los epitafios”. Para él, “la inspiración, en mi caso, deriva tanto de mis propias vivencias como de mis propias lecturas que al final termina siendo uno y la misma cosa”.

Entre los relatos de Tu cuerpo será nube está “Meñique”, inspirado en la historia del dolor fantasma. Sánchez de Tagle cuenta que la fuente fue un texto sobre cómo un médico, durante la Guerra Civil de Estados Unidos, clasificó por primera vez lo que conocemos como dolor fantasma en personas amputadas. “Ahí hay una enorme metáfora muy linda y muy poética sobre la pérdida y sobre cómo nos aferramos a lo que ya no tenemos”, explica. “Los dientes de Félix”, otro relato, es la historia de un nombre incómodo con sus dientes hasta que finalmente los pierde: “Podemos extrapolar a cualquier otro ejemplo de cómo es que muchas veces estamos incómodos o insatisfechos con nosotros mismos”. El relato que más trabajo le costó escribir es “Eiden Fernsby”, una historia de estructura compleja que entrelaza las vivencias de un especialista en sueños y de un padre que pierde a toda su familia.

Sánchez de Tagle insiste en una idea que atraviesa todo su libro: que la cultura occidental celebra los inicios, pero evade los cierres, las pérdidas y la muerte. Para él, toda forma de emoción, tanto la tristeza como la alegría, es necesaria, de la misma manera que lo son la vida y la muerte, y menciona al dios hindú Shiva, asociado a la destrucción, pero también a la creación. “Estoy convencido de que mirar los cierres con mayor empatía y con mayor honestidad y apertura nos permitirá tener un poco más de intensidad vital”, asegura. Y de eso trata también Tu cuerpo será nube: las historias de personajes que tratan de apropiarse de su propio destino, que insisten en decidir qué pierden y cómo lo pierden.

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Gonzalo Sánchez de Tagle es un narrador puro. Se nota al conversar con él. En entrevista para Gatopardo, aprovecha cada momento para contar historias. Por ejemplo, una que lo ha inspirado a escribir un cuento que sigue en desarrollo: “Un cura italiano de principios del siglo XX se pierde en el Polo Sur. Empieza a enloquecer en la blanquitud total de la nieve y de repente recuerda que es sacerdote católico y que su misión es evangelizar. Pero ya no tiene a quién evangelizar. Entonces, como sucedió en el proceso de la Conquista, se pone a hacer bautizos masivos a pingüinos. Y se vuelve medio loco pensando que los pingüinos, al ser seres creados, hijos de Dios, tienen el mismo derecho de salvar su alma”. Es solo un ejemplo. Durante la hora que dura la entrevista cuenta una historia cada vez que tiene oportunidad.

El escritor mexicano está presentando Tu cuerpo será nube (Textofilia, 2026), libro en el que reúne nueve relatos atravesados por un mismo eje: la pérdida, el cierre y la muerte. Se trata de su segundo libro de cuentos, y en él se acumulan los temas que el autor ha estudiado durante años. “El cierre y la muerte, en términos muy generales, ha sido un motivo de estudio y fascinación tanto espiritual como literario para mí desde hace mucho tiempo”, explica. Esa fascinación está tan presente que Sánchez de Tagle afirma que ese hilo conductor no fue producto de un plan previo, sino algo que fue apareciendo de manera casi accidental mientras escribía: “No es como que tuviera yo una estrategia definida [...] sino que al final fue un poco mi gusto y mi fascinación por estos temas lo que terminó moldeando de forma más bien accidental la temática del libro”. Y aquí el autor menciona otro ejemplo: el de Empédocles de Agrigento, filósofo presocrático que decidió morir arrojándose al volcán Etna, inspiración directa de uno de los cuentos del libro: “Muerte en Bisiesto”.

“Para mí escribir es una necesidad vital y permanentemente estoy escribiendo”, explica. Es algo que ha estado con él desde la secundaria, cuando comenzó a escribir “poemas de desamor y desconsuelo” que hoy califica, con humor, de probablemente “muy malos”, aunque “muy ricos en emociones”. Empezó a escribir con seriedad a los 20 años.

Sobre el motor que lo lleva a escribir, Sánchez de Tagle ofrece una reflexión: “Me di cuenta que más que ser Homo sapiens, somos seres ignorantes”. Y añade que “no solo la escritura, sino también la lectura y el estudio en serio me motivan un poco a reflexionar. Creo que en la escritura y en el estudio encuentro un desfogue”. Incluso llega a describir esa búsqueda de conocimiento “casi como una cuestión espiritual”.

De naturaleza, cuentista

En el mundo editorial existe una fuerte tendencia a priorizar la publicación de novelas frente a libros de cuentos. Quien se adentre en las mesas de novedades editoriales de cualquier librería, de cadenas o independientes, podrá descubrir esto. Una inclinación que responde principalmente a dinámicas de mercado y que no preocupa a Gonzalo Sánchez de Tagle. Para él, su naturaleza es la del cuentista:

“Creo que hay corredores que están hechos para maratones y hay corredores que [están hechos] para carreras más cortas. Yo me siento mejor o habito mejor en la historia corta”. Y aunque reconoce tener un par de novelas inéditas, no le convencen: “De pronto parece como que, en efecto, el autor o el narrador está cansado y pierde ese dinamismo, agilidad”. Por eso prefiere el cuento, un género que “te permite asomarte por el rabillo del picaporte a un trocito de la vida de un personaje”.

“Me gusta suponer que esos personajes son personajes que descubrí y que tenían una identidad y una entidad o agencia autónoma [...] al final somos seres de relatos y me parece que el relato es una parte de la vida de una persona que me parece digna de ser contada, pero que esa vida es una vida completa, como la tuya y como la mía”, añade.

El escritor detalla que su fuente de inspiración “es más bien intelectual”, nutrida por lecturas de historia, filosofía griega y textos religiosos. Gonzalo Sánchez de Tagle es abogado por la Universidad Iberoamericana, maestro en Derecho por la Universidad de Georgetown e historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México. Para él es imposible separar cada una de estas disciplinas de su labor literaria: “Me considero un abogado en el sentido clásico de las palabras (...) me considero una persona humanista, y no es un autoelogio, simplemente es una categoría”, dice. “Lo conjugo así, pensando que no son sino tres versiones distintas de una forma de ser pensador o humanista”, lo cual explica, dice, que casi todos los cuentos del libro tengan un contexto histórico relevante de fondo.

Sobre su rutina de escritura, comenta: “Escribo un poco sobre todo en las porterías del día, o sea, en las mañanas y en las noches (…) a veces trato de despertarme a las 5 de la mañana para estudiar filosofía o para escribir, porque siento que (...) en la madrugada es el mejor momento para filosofar”.

También habla de una fascinación personal por la muerte que viene desde la infancia: “Desde chavillo, por alguna razón que a la fecha desconozco, me ha llamado mucho la muerte, al grado tal que los fines de semana en las mañanas me iba a los panteones a leer y a ver los epitafios”. Para él, “la inspiración, en mi caso, deriva tanto de mis propias vivencias como de mis propias lecturas que al final termina siendo uno y la misma cosa”.

Entre los relatos de Tu cuerpo será nube está “Meñique”, inspirado en la historia del dolor fantasma. Sánchez de Tagle cuenta que la fuente fue un texto sobre cómo un médico, durante la Guerra Civil de Estados Unidos, clasificó por primera vez lo que conocemos como dolor fantasma en personas amputadas. “Ahí hay una enorme metáfora muy linda y muy poética sobre la pérdida y sobre cómo nos aferramos a lo que ya no tenemos”, explica. “Los dientes de Félix”, otro relato, es la historia de un nombre incómodo con sus dientes hasta que finalmente los pierde: “Podemos extrapolar a cualquier otro ejemplo de cómo es que muchas veces estamos incómodos o insatisfechos con nosotros mismos”. El relato que más trabajo le costó escribir es “Eiden Fernsby”, una historia de estructura compleja que entrelaza las vivencias de un especialista en sueños y de un padre que pierde a toda su familia.

Sánchez de Tagle insiste en una idea que atraviesa todo su libro: que la cultura occidental celebra los inicios, pero evade los cierres, las pérdidas y la muerte. Para él, toda forma de emoción, tanto la tristeza como la alegría, es necesaria, de la misma manera que lo son la vida y la muerte, y menciona al dios hindú Shiva, asociado a la destrucción, pero también a la creación. “Estoy convencido de que mirar los cierres con mayor empatía y con mayor honestidad y apertura nos permitirá tener un poco más de intensidad vital”, asegura. Y de eso trata también Tu cuerpo será nube: las historias de personajes que tratan de apropiarse de su propio destino, que insisten en decidir qué pierden y cómo lo pierden.

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El escritor mexicano está presentando Tu cuerpo será nube (Textofilia, 2026), libro en el que reúne nueve relatos atravesados por un mismo eje: la pérdida, el cierre y la muerte. Se trata de su segundo libro de cuentos, y en él se acumulan los temas que el autor ha estudiado durante años. “El cierre y la muerte, en términos muy generales, ha sido un motivo de estudio y fascinación tanto espiritual como literario para mí desde hace mucho tiempo”, explica. Esa fascinación está tan presente que Sánchez de Tagle afirma que ese hilo conductor no fue producto de un plan previo, sino algo que fue apareciendo de manera casi accidental mientras escribía: “No es como que tuviera yo una estrategia definida [...] sino que al final fue un poco mi gusto y mi fascinación por estos temas lo que terminó moldeando de forma más bien accidental la temática del libro”. Y aquí el autor menciona otro ejemplo: el de Empédocles de Agrigento, filósofo presocrático que decidió morir arrojándose al volcán Etna, inspiración directa de uno de los cuentos del libro: “Muerte en Bisiesto”.

“Para mí escribir es una necesidad vital y permanentemente estoy escribiendo”, explica. Es algo que ha estado con él desde la secundaria, cuando comenzó a escribir “poemas de desamor y desconsuelo” que hoy califica, con humor, de probablemente “muy malos”, aunque “muy ricos en emociones”. Empezó a escribir con seriedad a los 20 años.

Sobre el motor que lo lleva a escribir, Sánchez de Tagle ofrece una reflexión: “Me di cuenta que más que ser Homo sapiens, somos seres ignorantes”. Y añade que “no solo la escritura, sino también la lectura y el estudio en serio me motivan un poco a reflexionar. Creo que en la escritura y en el estudio encuentro un desfogue”. Incluso llega a describir esa búsqueda de conocimiento “casi como una cuestión espiritual”.

De naturaleza, cuentista

En el mundo editorial existe una fuerte tendencia a priorizar la publicación de novelas frente a libros de cuentos. Quien se adentre en las mesas de novedades editoriales de cualquier librería, de cadenas o independientes, podrá descubrir esto. Una inclinación que responde principalmente a dinámicas de mercado y que no preocupa a Gonzalo Sánchez de Tagle. Para él, su naturaleza es la del cuentista:

“Creo que hay corredores que están hechos para maratones y hay corredores que [están hechos] para carreras más cortas. Yo me siento mejor o habito mejor en la historia corta”. Y aunque reconoce tener un par de novelas inéditas, no le convencen: “De pronto parece como que, en efecto, el autor o el narrador está cansado y pierde ese dinamismo, agilidad”. Por eso prefiere el cuento, un género que “te permite asomarte por el rabillo del picaporte a un trocito de la vida de un personaje”.

“Me gusta suponer que esos personajes son personajes que descubrí y que tenían una identidad y una entidad o agencia autónoma [...] al final somos seres de relatos y me parece que el relato es una parte de la vida de una persona que me parece digna de ser contada, pero que esa vida es una vida completa, como la tuya y como la mía”, añade.

El escritor detalla que su fuente de inspiración “es más bien intelectual”, nutrida por lecturas de historia, filosofía griega y textos religiosos. Gonzalo Sánchez de Tagle es abogado por la Universidad Iberoamericana, maestro en Derecho por la Universidad de Georgetown e historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México. Para él es imposible separar cada una de estas disciplinas de su labor literaria: “Me considero un abogado en el sentido clásico de las palabras (...) me considero una persona humanista, y no es un autoelogio, simplemente es una categoría”, dice. “Lo conjugo así, pensando que no son sino tres versiones distintas de una forma de ser pensador o humanista”, lo cual explica, dice, que casi todos los cuentos del libro tengan un contexto histórico relevante de fondo.

Sobre su rutina de escritura, comenta: “Escribo un poco sobre todo en las porterías del día, o sea, en las mañanas y en las noches (…) a veces trato de despertarme a las 5 de la mañana para estudiar filosofía o para escribir, porque siento que (...) en la madrugada es el mejor momento para filosofar”.

También habla de una fascinación personal por la muerte que viene desde la infancia: “Desde chavillo, por alguna razón que a la fecha desconozco, me ha llamado mucho la muerte, al grado tal que los fines de semana en las mañanas me iba a los panteones a leer y a ver los epitafios”. Para él, “la inspiración, en mi caso, deriva tanto de mis propias vivencias como de mis propias lecturas que al final termina siendo uno y la misma cosa”.

Entre los relatos de Tu cuerpo será nube está “Meñique”, inspirado en la historia del dolor fantasma. Sánchez de Tagle cuenta que la fuente fue un texto sobre cómo un médico, durante la Guerra Civil de Estados Unidos, clasificó por primera vez lo que conocemos como dolor fantasma en personas amputadas. “Ahí hay una enorme metáfora muy linda y muy poética sobre la pérdida y sobre cómo nos aferramos a lo que ya no tenemos”, explica. “Los dientes de Félix”, otro relato, es la historia de un nombre incómodo con sus dientes hasta que finalmente los pierde: “Podemos extrapolar a cualquier otro ejemplo de cómo es que muchas veces estamos incómodos o insatisfechos con nosotros mismos”. El relato que más trabajo le costó escribir es “Eiden Fernsby”, una historia de estructura compleja que entrelaza las vivencias de un especialista en sueños y de un padre que pierde a toda su familia.

Sánchez de Tagle insiste en una idea que atraviesa todo su libro: que la cultura occidental celebra los inicios, pero evade los cierres, las pérdidas y la muerte. Para él, toda forma de emoción, tanto la tristeza como la alegría, es necesaria, de la misma manera que lo son la vida y la muerte, y menciona al dios hindú Shiva, asociado a la destrucción, pero también a la creación. “Estoy convencido de que mirar los cierres con mayor empatía y con mayor honestidad y apertura nos permitirá tener un poco más de intensidad vital”, asegura. Y de eso trata también Tu cuerpo será nube: las historias de personajes que tratan de apropiarse de su propio destino, que insisten en decidir qué pierden y cómo lo pierden.

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El escritor mexicano está presentando Tu cuerpo será nube (Textofilia, 2026), libro en el que reúne nueve relatos atravesados por un mismo eje: la pérdida, el cierre y la muerte. Se trata de su segundo libro de cuentos, y en él se acumulan los temas que el autor ha estudiado durante años. “El cierre y la muerte, en términos muy generales, ha sido un motivo de estudio y fascinación tanto espiritual como literario para mí desde hace mucho tiempo”, explica. Esa fascinación está tan presente que Sánchez de Tagle afirma que ese hilo conductor no fue producto de un plan previo, sino algo que fue apareciendo de manera casi accidental mientras escribía: “No es como que tuviera yo una estrategia definida [...] sino que al final fue un poco mi gusto y mi fascinación por estos temas lo que terminó moldeando de forma más bien accidental la temática del libro”. Y aquí el autor menciona otro ejemplo: el de Empédocles de Agrigento, filósofo presocrático que decidió morir arrojándose al volcán Etna, inspiración directa de uno de los cuentos del libro: “Muerte en Bisiesto”.

“Para mí escribir es una necesidad vital y permanentemente estoy escribiendo”, explica. Es algo que ha estado con él desde la secundaria, cuando comenzó a escribir “poemas de desamor y desconsuelo” que hoy califica, con humor, de probablemente “muy malos”, aunque “muy ricos en emociones”. Empezó a escribir con seriedad a los 20 años.

Sobre el motor que lo lleva a escribir, Sánchez de Tagle ofrece una reflexión: “Me di cuenta que más que ser Homo sapiens, somos seres ignorantes”. Y añade que “no solo la escritura, sino también la lectura y el estudio en serio me motivan un poco a reflexionar. Creo que en la escritura y en el estudio encuentro un desfogue”. Incluso llega a describir esa búsqueda de conocimiento “casi como una cuestión espiritual”.

De naturaleza, cuentista

En el mundo editorial existe una fuerte tendencia a priorizar la publicación de novelas frente a libros de cuentos. Quien se adentre en las mesas de novedades editoriales de cualquier librería, de cadenas o independientes, podrá descubrir esto. Una inclinación que responde principalmente a dinámicas de mercado y que no preocupa a Gonzalo Sánchez de Tagle. Para él, su naturaleza es la del cuentista:

“Creo que hay corredores que están hechos para maratones y hay corredores que [están hechos] para carreras más cortas. Yo me siento mejor o habito mejor en la historia corta”. Y aunque reconoce tener un par de novelas inéditas, no le convencen: “De pronto parece como que, en efecto, el autor o el narrador está cansado y pierde ese dinamismo, agilidad”. Por eso prefiere el cuento, un género que “te permite asomarte por el rabillo del picaporte a un trocito de la vida de un personaje”.

“Me gusta suponer que esos personajes son personajes que descubrí y que tenían una identidad y una entidad o agencia autónoma [...] al final somos seres de relatos y me parece que el relato es una parte de la vida de una persona que me parece digna de ser contada, pero que esa vida es una vida completa, como la tuya y como la mía”, añade.

El escritor detalla que su fuente de inspiración “es más bien intelectual”, nutrida por lecturas de historia, filosofía griega y textos religiosos. Gonzalo Sánchez de Tagle es abogado por la Universidad Iberoamericana, maestro en Derecho por la Universidad de Georgetown e historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México. Para él es imposible separar cada una de estas disciplinas de su labor literaria: “Me considero un abogado en el sentido clásico de las palabras (...) me considero una persona humanista, y no es un autoelogio, simplemente es una categoría”, dice. “Lo conjugo así, pensando que no son sino tres versiones distintas de una forma de ser pensador o humanista”, lo cual explica, dice, que casi todos los cuentos del libro tengan un contexto histórico relevante de fondo.

Sobre su rutina de escritura, comenta: “Escribo un poco sobre todo en las porterías del día, o sea, en las mañanas y en las noches (…) a veces trato de despertarme a las 5 de la mañana para estudiar filosofía o para escribir, porque siento que (...) en la madrugada es el mejor momento para filosofar”.

También habla de una fascinación personal por la muerte que viene desde la infancia: “Desde chavillo, por alguna razón que a la fecha desconozco, me ha llamado mucho la muerte, al grado tal que los fines de semana en las mañanas me iba a los panteones a leer y a ver los epitafios”. Para él, “la inspiración, en mi caso, deriva tanto de mis propias vivencias como de mis propias lecturas que al final termina siendo uno y la misma cosa”.

Entre los relatos de Tu cuerpo será nube está “Meñique”, inspirado en la historia del dolor fantasma. Sánchez de Tagle cuenta que la fuente fue un texto sobre cómo un médico, durante la Guerra Civil de Estados Unidos, clasificó por primera vez lo que conocemos como dolor fantasma en personas amputadas. “Ahí hay una enorme metáfora muy linda y muy poética sobre la pérdida y sobre cómo nos aferramos a lo que ya no tenemos”, explica. “Los dientes de Félix”, otro relato, es la historia de un nombre incómodo con sus dientes hasta que finalmente los pierde: “Podemos extrapolar a cualquier otro ejemplo de cómo es que muchas veces estamos incómodos o insatisfechos con nosotros mismos”. El relato que más trabajo le costó escribir es “Eiden Fernsby”, una historia de estructura compleja que entrelaza las vivencias de un especialista en sueños y de un padre que pierde a toda su familia.

Sánchez de Tagle insiste en una idea que atraviesa todo su libro: que la cultura occidental celebra los inicios, pero evade los cierres, las pérdidas y la muerte. Para él, toda forma de emoción, tanto la tristeza como la alegría, es necesaria, de la misma manera que lo son la vida y la muerte, y menciona al dios hindú Shiva, asociado a la destrucción, pero también a la creación. “Estoy convencido de que mirar los cierres con mayor empatía y con mayor honestidad y apertura nos permitirá tener un poco más de intensidad vital”, asegura. Y de eso trata también Tu cuerpo será nube: las historias de personajes que tratan de apropiarse de su propio destino, que insisten en decidir qué pierden y cómo lo pierden.

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