El caso de las estatinas (o cómo intenté dejar de preocuparme por el colesterol)
Es el medicamento más vendido del mundo, y se receta para evitar catástrofes cerebrovasculares. Pero las certezas en torno a él se han fisurado. He aquí el camino de una mujer sana pero afligida a la que no le satisfizo el consenso de que las estatinas son la solución indiscutible para reducir el colesterol, porque el colesterol es la fuente de todos los males para el corazón.