<i>Bardo</i>, de González Iñárritu, prefiere desnudar al hombre que perfeccionar la obra
El director mexicano ofrece con su nueva película, por estrenarse en las salas de cine mexicanas el próximo 27 de octubre, una autoficción más absoluta que en su filmografía previa. El problema es que su vida y sus intereses se atraviesan delante de la pantalla y sobresalen ante la audiencia, de modo que se impone el autorretrato sobre la forma cinematográfica.