
En un momento tan complejo y retador como apasionante en la industria automotriz nacional y mundial, Jesús Rodríguez, director de Alfa Romeo México, comparte su visión.
Alfa Romeo es una marca profundamente ligada a la emoción y al diseño italiano. ¿Cómo se traduce ese ADN histórico en la estrategia de la marca en un mercado como el mexicano?
En Alfa Romeo el diseño no es un ejercicio estético, es una declaración de identidad. En cada uno de nuestros modelos hay elementos que remiten directamente a nuestra historia: el perfil dinámico conocido como GT Line, la Coda Tronca —nacida en la competición—, el característico diseño Trilobulado y, por supuesto, el Scudetto, que siempre actúa como el centro visual del vehículo.
Ese ADN italiano se traduce en una estrategia muy clara en México: ofrecer autos que no solo se vean distintos, sino que también se sientan distintos. Nos dirigimos a un cliente que no busca únicamente movilidad o lujo, sino una experiencia emocional, un objeto de deseo con un linaje histórico que se percibe desde el primer vistazo y se confirma al volante.
Hablar de Alfa Romeo es hablar de herencia y carácter. ¿Cuál considera que es el mayor reto al mantener ese legado vivo, mientras la industria automotriz avanza hacia nuevos paradigmas?
El mayor reto es evolucionar sin traicionar la esencia. Alfa Romeo ha sido fiel a su ADN de deportividad italiana desde 1910, pero eso no significa quedarse inmóvil. La marca ha evolucionado de forma profunda en toda su gama, y ejemplos claros de ello son Giulia y Stelvio, desarrollados sobre la plataforma Giorgio, una de las más avanzadas de la industria, pensada desde el inicio para ofrecer una dinámica de conducción excepcional.
Ese mismo principio se aplica a la nueva era de conectividad y electrificación. Tonale marcó el inicio de esta transformación como el primer Alfa Romeo electrificado: un vehículo que mantiene un diseño inconfundiblemente italiano, pero incorpora nuevas tecnologías que enriquecen la experiencia de conducción sin diluir su carácter.
A esto se suma la llegada de Alfa Romeo Junior, que debutará próximamente en México y representa una nueva puerta de entrada a la marca, combinando tecnología híbrida, dinamismo y diseño, siempre bajo los mismos valores que nos han definido históricamente.
El consumidor de lujo ha cambiado radicalmente en los últimos años. ¿Qué tipo de cliente está encontrando hoy Alfa Romeo en México y qué busca más allá del producto?
Hoy encontramos en México a un cliente mucho más consciente y apasionado. Es alguien que disfruta realmente conducir, que valora el rendimiento deportivo, pero que también entiende y aprecia el diseño como una forma de expresión personal.
Hemos identificado que el cliente de Alfa Romeo busca exclusividad y autenticidad. Conoce la historia de la marca, especialmente su vínculo con el deporte motor, y encuentra valor en manejar algo distinto, con carácter y personalidad propia, no un producto genérico de lujo.
Diseño y desempeño siempre han sido dos pilares de la marca. ¿Cómo se equilibra la emoción al volante con las nuevas exigencias de tecnología, eficiencia y sostenibilidad?
Para Alfa Romeo, la emoción al volante sigue siendo irrenunciable, pero entendemos que hoy debe convivir con mayores niveles de eficiencia y responsabilidad ambiental. Nuestros clientes buscan esa combinación: diseño vanguardista, deportividad y soluciones tecnológicas que mejoren el desempeño y reduzcan consumos.
Un ejemplo claro es Tonale PHEV, que gracias a su sistema híbrido conectable logra un comportamiento dinámico muy deportivo y, al mismo tiempo, consumos notablemente bajos. En el interior, este equilibrio se refleja en el uso de nuevos materiales y textiles que reducen residuos y emisiones, sin comprometer la elegancia, la calidad ni la durabilidad que caracterizan a la marca.
La electrificación está redefiniendo el futuro del automóvil. ¿Cómo aborda Alfa Romeo esta transición sin perder la esencia deportiva que la caracteriza?
Un Alfa Romeo que no despierte emociones simplemente no tendría sentido. Nuestra historia en el deporte motor y las figuras que han dado vida algunos de los autos más bellos de la industria nos obligan a mantener ese compromiso.
Por eso, cada modelo recibe un ajuste y una puesta a punto muy específicos que lo convierten en algo único. La electrificación no es una renuncia, sino una evolución. Ese camino comenzó con Tonale híbrido conectable, un modelo que abrió un nuevo capítulo al combinar carácter deportivo con eficiencia real: más de 50 kilómetros en modo 100% eléctrico, hasta 600 kilómetros de autonomía total y una reducción significativa de emisiones.
Este mismo enfoque se reflejará en el nuevo Alfa Romeo Junior, que llegará como modelo de entrada con motorización híbrida, pensado para clientes que buscan dinamismo, eficiencia y exclusividad sin compromisos.
México es un mercado estratégico dentro de la región. ¿Qué oportunidades ve para Alfa Romeo en los próximos años y qué papel juega el país en la visión regional de la marca?
En efecto, México es uno de los mercados más relevantes para Alfa Romeo en la región. Por eso, desde mediados del año pasado fortalecimos de manera importante nuestra estrategia de posventa, incorporando una garantía de cinco años con mantenimiento incluido sin costo adicional en toda la gama.
Además, estamos preparando la llegada de Junior como el escalón de acceso al mundo Alfa Romeo, un modelo que ya ha generado gran expectativa y que algunos periodistas especializados han podido manejar en carreteras italianas.
De cara a 2026, tendremos actualizaciones relevantes en toda la gama, con rediseños y nuevas versiones. Paralelamente, estamos reestructurando nuestros puntos de venta para ofrecer espacios pensados para verdaderos entusiastas, con personal altamente capacitado y una experiencia de compra que refleje el lujo y la sofisticación italiana.
Más allá de los vehículos, hoy las marcas construyen comunidades. ¿Cómo trabaja Alfa Romeo para generar vínculos emocionales duraderos con sus clientes y seguidores?
Nuestra estrategia está centrada en la emoción. Queremos que un Alfa Romeo no sea solo un vehículo de lujo, sino una experiencia que se viva cada vez que el conductor toma el volante.
Trabajamos con campañas que ponen en el centro lo que se siente al manejar, porque cada detalle de un Alfa Romeo tiene una historia detrás. Buscamos un marketing que genere conversación, que conecte emocionalmente y que se aleje de un discurso frío o meramente racional. Además, mantenemos vínculos constantes con embajadores que representan los valores de la marca en distintos ámbitos, reforzando la asociación de Alfa Romeo con innovación técnica, pasión y competitividad.

El lujo contemporáneo ya no solo se mide en exclusividad, sino en propósito. ¿Qué significa hoy el lujo para Alfa Romeo y cómo se redefine en un contexto global en transformación?
Hoy el verdadero lujo no se define solo por lo ostentoso o por la tecnología más reciente, sino por lo auténtico, lo emocional y lo atemporal. Las marcas que realmente representan el lujo son aquellas que transmiten una filosofía, una pasión y una herencia.
Alfa Romeo no mide el lujo en pulgadas de pantalla ni en asistentes digitales omnipresentes. Nuestra visión es distinta: el lujo está en la conexión entre el conductor y el automóvil, en las sensaciones que provoca cada curva, en un diseño que respira historia italiana y en un carácter deportivo forjado durante más de un siglo.
El lujo auténtico evoluciona, pero no se adapta a cada moda pasajera. Nuestra propuesta va más allá de cifras y especificaciones: es una experiencia integral que combina diseño, emoción y conducción pura, incluso en esta nueva era de movilidad electrificada.
El storytelling es clave para conectar con nuevas generaciones. ¿Qué historias cree Alfa Romeo que aún no se han contado en México y que vale la pena explorar?
En México aún hay muchas historias de Alfa Romeo por contar. Historias que hablan de diseño italiano, innovación tecnológica, sostenibilidad y exclusividad, pero también de pasión y carácter.
Nuestro enfoque es fusionar la tradición con el futuro, para conectar con un consumidor actual que valora la autenticidad y busca marcas con una identidad clara. Queremos revitalizar esa herencia italiana y hacerla relevante para nuevas generaciones, sin perder la esencia que nos distingue.
Mirando hacia el futuro, ¿qué le gustaría que las personas piensen y sientan cuando escuchen el nombre Alfa Romeo dentro de cinco o diez años?
Me gustaría que, dentro de cinco o diez años, cuando alguien escuche el nombre Alfa Romeo, piense inmediatamente en autos italianos exclusivos, con algunos de los diseños más bellos y atemporales de la industria.
Pero, sobre todo, que lo asocie con emociones: con una experiencia de conducción distinta, con lujo, sofisticación y un legado histórico que no solo se cuenta, sino que también se siente cada vez que se maneja un Alfa Romeo.
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En un momento tan complejo y retador como apasionante en la industria automotriz nacional y mundial, Jesús Rodríguez, director de Alfa Romeo México, comparte su visión.
Alfa Romeo es una marca profundamente ligada a la emoción y al diseño italiano. ¿Cómo se traduce ese ADN histórico en la estrategia de la marca en un mercado como el mexicano?
En Alfa Romeo el diseño no es un ejercicio estético, es una declaración de identidad. En cada uno de nuestros modelos hay elementos que remiten directamente a nuestra historia: el perfil dinámico conocido como GT Line, la Coda Tronca —nacida en la competición—, el característico diseño Trilobulado y, por supuesto, el Scudetto, que siempre actúa como el centro visual del vehículo.
Ese ADN italiano se traduce en una estrategia muy clara en México: ofrecer autos que no solo se vean distintos, sino que también se sientan distintos. Nos dirigimos a un cliente que no busca únicamente movilidad o lujo, sino una experiencia emocional, un objeto de deseo con un linaje histórico que se percibe desde el primer vistazo y se confirma al volante.
Hablar de Alfa Romeo es hablar de herencia y carácter. ¿Cuál considera que es el mayor reto al mantener ese legado vivo, mientras la industria automotriz avanza hacia nuevos paradigmas?
El mayor reto es evolucionar sin traicionar la esencia. Alfa Romeo ha sido fiel a su ADN de deportividad italiana desde 1910, pero eso no significa quedarse inmóvil. La marca ha evolucionado de forma profunda en toda su gama, y ejemplos claros de ello son Giulia y Stelvio, desarrollados sobre la plataforma Giorgio, una de las más avanzadas de la industria, pensada desde el inicio para ofrecer una dinámica de conducción excepcional.
Ese mismo principio se aplica a la nueva era de conectividad y electrificación. Tonale marcó el inicio de esta transformación como el primer Alfa Romeo electrificado: un vehículo que mantiene un diseño inconfundiblemente italiano, pero incorpora nuevas tecnologías que enriquecen la experiencia de conducción sin diluir su carácter.
A esto se suma la llegada de Alfa Romeo Junior, que debutará próximamente en México y representa una nueva puerta de entrada a la marca, combinando tecnología híbrida, dinamismo y diseño, siempre bajo los mismos valores que nos han definido históricamente.
El consumidor de lujo ha cambiado radicalmente en los últimos años. ¿Qué tipo de cliente está encontrando hoy Alfa Romeo en México y qué busca más allá del producto?
Hoy encontramos en México a un cliente mucho más consciente y apasionado. Es alguien que disfruta realmente conducir, que valora el rendimiento deportivo, pero que también entiende y aprecia el diseño como una forma de expresión personal.
Hemos identificado que el cliente de Alfa Romeo busca exclusividad y autenticidad. Conoce la historia de la marca, especialmente su vínculo con el deporte motor, y encuentra valor en manejar algo distinto, con carácter y personalidad propia, no un producto genérico de lujo.
Diseño y desempeño siempre han sido dos pilares de la marca. ¿Cómo se equilibra la emoción al volante con las nuevas exigencias de tecnología, eficiencia y sostenibilidad?
Para Alfa Romeo, la emoción al volante sigue siendo irrenunciable, pero entendemos que hoy debe convivir con mayores niveles de eficiencia y responsabilidad ambiental. Nuestros clientes buscan esa combinación: diseño vanguardista, deportividad y soluciones tecnológicas que mejoren el desempeño y reduzcan consumos.
Un ejemplo claro es Tonale PHEV, que gracias a su sistema híbrido conectable logra un comportamiento dinámico muy deportivo y, al mismo tiempo, consumos notablemente bajos. En el interior, este equilibrio se refleja en el uso de nuevos materiales y textiles que reducen residuos y emisiones, sin comprometer la elegancia, la calidad ni la durabilidad que caracterizan a la marca.
La electrificación está redefiniendo el futuro del automóvil. ¿Cómo aborda Alfa Romeo esta transición sin perder la esencia deportiva que la caracteriza?
Un Alfa Romeo que no despierte emociones simplemente no tendría sentido. Nuestra historia en el deporte motor y las figuras que han dado vida algunos de los autos más bellos de la industria nos obligan a mantener ese compromiso.
Por eso, cada modelo recibe un ajuste y una puesta a punto muy específicos que lo convierten en algo único. La electrificación no es una renuncia, sino una evolución. Ese camino comenzó con Tonale híbrido conectable, un modelo que abrió un nuevo capítulo al combinar carácter deportivo con eficiencia real: más de 50 kilómetros en modo 100% eléctrico, hasta 600 kilómetros de autonomía total y una reducción significativa de emisiones.
Este mismo enfoque se reflejará en el nuevo Alfa Romeo Junior, que llegará como modelo de entrada con motorización híbrida, pensado para clientes que buscan dinamismo, eficiencia y exclusividad sin compromisos.
México es un mercado estratégico dentro de la región. ¿Qué oportunidades ve para Alfa Romeo en los próximos años y qué papel juega el país en la visión regional de la marca?
En efecto, México es uno de los mercados más relevantes para Alfa Romeo en la región. Por eso, desde mediados del año pasado fortalecimos de manera importante nuestra estrategia de posventa, incorporando una garantía de cinco años con mantenimiento incluido sin costo adicional en toda la gama.
Además, estamos preparando la llegada de Junior como el escalón de acceso al mundo Alfa Romeo, un modelo que ya ha generado gran expectativa y que algunos periodistas especializados han podido manejar en carreteras italianas.
De cara a 2026, tendremos actualizaciones relevantes en toda la gama, con rediseños y nuevas versiones. Paralelamente, estamos reestructurando nuestros puntos de venta para ofrecer espacios pensados para verdaderos entusiastas, con personal altamente capacitado y una experiencia de compra que refleje el lujo y la sofisticación italiana.
Más allá de los vehículos, hoy las marcas construyen comunidades. ¿Cómo trabaja Alfa Romeo para generar vínculos emocionales duraderos con sus clientes y seguidores?
Nuestra estrategia está centrada en la emoción. Queremos que un Alfa Romeo no sea solo un vehículo de lujo, sino una experiencia que se viva cada vez que el conductor toma el volante.
Trabajamos con campañas que ponen en el centro lo que se siente al manejar, porque cada detalle de un Alfa Romeo tiene una historia detrás. Buscamos un marketing que genere conversación, que conecte emocionalmente y que se aleje de un discurso frío o meramente racional. Además, mantenemos vínculos constantes con embajadores que representan los valores de la marca en distintos ámbitos, reforzando la asociación de Alfa Romeo con innovación técnica, pasión y competitividad.

El lujo contemporáneo ya no solo se mide en exclusividad, sino en propósito. ¿Qué significa hoy el lujo para Alfa Romeo y cómo se redefine en un contexto global en transformación?
Hoy el verdadero lujo no se define solo por lo ostentoso o por la tecnología más reciente, sino por lo auténtico, lo emocional y lo atemporal. Las marcas que realmente representan el lujo son aquellas que transmiten una filosofía, una pasión y una herencia.
Alfa Romeo no mide el lujo en pulgadas de pantalla ni en asistentes digitales omnipresentes. Nuestra visión es distinta: el lujo está en la conexión entre el conductor y el automóvil, en las sensaciones que provoca cada curva, en un diseño que respira historia italiana y en un carácter deportivo forjado durante más de un siglo.
El lujo auténtico evoluciona, pero no se adapta a cada moda pasajera. Nuestra propuesta va más allá de cifras y especificaciones: es una experiencia integral que combina diseño, emoción y conducción pura, incluso en esta nueva era de movilidad electrificada.
El storytelling es clave para conectar con nuevas generaciones. ¿Qué historias cree Alfa Romeo que aún no se han contado en México y que vale la pena explorar?
En México aún hay muchas historias de Alfa Romeo por contar. Historias que hablan de diseño italiano, innovación tecnológica, sostenibilidad y exclusividad, pero también de pasión y carácter.
Nuestro enfoque es fusionar la tradición con el futuro, para conectar con un consumidor actual que valora la autenticidad y busca marcas con una identidad clara. Queremos revitalizar esa herencia italiana y hacerla relevante para nuevas generaciones, sin perder la esencia que nos distingue.
Mirando hacia el futuro, ¿qué le gustaría que las personas piensen y sientan cuando escuchen el nombre Alfa Romeo dentro de cinco o diez años?
Me gustaría que, dentro de cinco o diez años, cuando alguien escuche el nombre Alfa Romeo, piense inmediatamente en autos italianos exclusivos, con algunos de los diseños más bellos y atemporales de la industria.
Pero, sobre todo, que lo asocie con emociones: con una experiencia de conducción distinta, con lujo, sofisticación y un legado histórico que no solo se cuenta, sino que también se siente cada vez que se maneja un Alfa Romeo.
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En un momento tan complejo y retador como apasionante en la industria automotriz nacional y mundial, Jesús Rodríguez, director de Alfa Romeo México, comparte su visión.
Alfa Romeo es una marca profundamente ligada a la emoción y al diseño italiano. ¿Cómo se traduce ese ADN histórico en la estrategia de la marca en un mercado como el mexicano?
En Alfa Romeo el diseño no es un ejercicio estético, es una declaración de identidad. En cada uno de nuestros modelos hay elementos que remiten directamente a nuestra historia: el perfil dinámico conocido como GT Line, la Coda Tronca —nacida en la competición—, el característico diseño Trilobulado y, por supuesto, el Scudetto, que siempre actúa como el centro visual del vehículo.
Ese ADN italiano se traduce en una estrategia muy clara en México: ofrecer autos que no solo se vean distintos, sino que también se sientan distintos. Nos dirigimos a un cliente que no busca únicamente movilidad o lujo, sino una experiencia emocional, un objeto de deseo con un linaje histórico que se percibe desde el primer vistazo y se confirma al volante.
Hablar de Alfa Romeo es hablar de herencia y carácter. ¿Cuál considera que es el mayor reto al mantener ese legado vivo, mientras la industria automotriz avanza hacia nuevos paradigmas?
El mayor reto es evolucionar sin traicionar la esencia. Alfa Romeo ha sido fiel a su ADN de deportividad italiana desde 1910, pero eso no significa quedarse inmóvil. La marca ha evolucionado de forma profunda en toda su gama, y ejemplos claros de ello son Giulia y Stelvio, desarrollados sobre la plataforma Giorgio, una de las más avanzadas de la industria, pensada desde el inicio para ofrecer una dinámica de conducción excepcional.
Ese mismo principio se aplica a la nueva era de conectividad y electrificación. Tonale marcó el inicio de esta transformación como el primer Alfa Romeo electrificado: un vehículo que mantiene un diseño inconfundiblemente italiano, pero incorpora nuevas tecnologías que enriquecen la experiencia de conducción sin diluir su carácter.
A esto se suma la llegada de Alfa Romeo Junior, que debutará próximamente en México y representa una nueva puerta de entrada a la marca, combinando tecnología híbrida, dinamismo y diseño, siempre bajo los mismos valores que nos han definido históricamente.
El consumidor de lujo ha cambiado radicalmente en los últimos años. ¿Qué tipo de cliente está encontrando hoy Alfa Romeo en México y qué busca más allá del producto?
Hoy encontramos en México a un cliente mucho más consciente y apasionado. Es alguien que disfruta realmente conducir, que valora el rendimiento deportivo, pero que también entiende y aprecia el diseño como una forma de expresión personal.
Hemos identificado que el cliente de Alfa Romeo busca exclusividad y autenticidad. Conoce la historia de la marca, especialmente su vínculo con el deporte motor, y encuentra valor en manejar algo distinto, con carácter y personalidad propia, no un producto genérico de lujo.
Diseño y desempeño siempre han sido dos pilares de la marca. ¿Cómo se equilibra la emoción al volante con las nuevas exigencias de tecnología, eficiencia y sostenibilidad?
Para Alfa Romeo, la emoción al volante sigue siendo irrenunciable, pero entendemos que hoy debe convivir con mayores niveles de eficiencia y responsabilidad ambiental. Nuestros clientes buscan esa combinación: diseño vanguardista, deportividad y soluciones tecnológicas que mejoren el desempeño y reduzcan consumos.
Un ejemplo claro es Tonale PHEV, que gracias a su sistema híbrido conectable logra un comportamiento dinámico muy deportivo y, al mismo tiempo, consumos notablemente bajos. En el interior, este equilibrio se refleja en el uso de nuevos materiales y textiles que reducen residuos y emisiones, sin comprometer la elegancia, la calidad ni la durabilidad que caracterizan a la marca.
La electrificación está redefiniendo el futuro del automóvil. ¿Cómo aborda Alfa Romeo esta transición sin perder la esencia deportiva que la caracteriza?
Un Alfa Romeo que no despierte emociones simplemente no tendría sentido. Nuestra historia en el deporte motor y las figuras que han dado vida algunos de los autos más bellos de la industria nos obligan a mantener ese compromiso.
Por eso, cada modelo recibe un ajuste y una puesta a punto muy específicos que lo convierten en algo único. La electrificación no es una renuncia, sino una evolución. Ese camino comenzó con Tonale híbrido conectable, un modelo que abrió un nuevo capítulo al combinar carácter deportivo con eficiencia real: más de 50 kilómetros en modo 100% eléctrico, hasta 600 kilómetros de autonomía total y una reducción significativa de emisiones.
Este mismo enfoque se reflejará en el nuevo Alfa Romeo Junior, que llegará como modelo de entrada con motorización híbrida, pensado para clientes que buscan dinamismo, eficiencia y exclusividad sin compromisos.
México es un mercado estratégico dentro de la región. ¿Qué oportunidades ve para Alfa Romeo en los próximos años y qué papel juega el país en la visión regional de la marca?
En efecto, México es uno de los mercados más relevantes para Alfa Romeo en la región. Por eso, desde mediados del año pasado fortalecimos de manera importante nuestra estrategia de posventa, incorporando una garantía de cinco años con mantenimiento incluido sin costo adicional en toda la gama.
Además, estamos preparando la llegada de Junior como el escalón de acceso al mundo Alfa Romeo, un modelo que ya ha generado gran expectativa y que algunos periodistas especializados han podido manejar en carreteras italianas.
De cara a 2026, tendremos actualizaciones relevantes en toda la gama, con rediseños y nuevas versiones. Paralelamente, estamos reestructurando nuestros puntos de venta para ofrecer espacios pensados para verdaderos entusiastas, con personal altamente capacitado y una experiencia de compra que refleje el lujo y la sofisticación italiana.
Más allá de los vehículos, hoy las marcas construyen comunidades. ¿Cómo trabaja Alfa Romeo para generar vínculos emocionales duraderos con sus clientes y seguidores?
Nuestra estrategia está centrada en la emoción. Queremos que un Alfa Romeo no sea solo un vehículo de lujo, sino una experiencia que se viva cada vez que el conductor toma el volante.
Trabajamos con campañas que ponen en el centro lo que se siente al manejar, porque cada detalle de un Alfa Romeo tiene una historia detrás. Buscamos un marketing que genere conversación, que conecte emocionalmente y que se aleje de un discurso frío o meramente racional. Además, mantenemos vínculos constantes con embajadores que representan los valores de la marca en distintos ámbitos, reforzando la asociación de Alfa Romeo con innovación técnica, pasión y competitividad.

El lujo contemporáneo ya no solo se mide en exclusividad, sino en propósito. ¿Qué significa hoy el lujo para Alfa Romeo y cómo se redefine en un contexto global en transformación?
Hoy el verdadero lujo no se define solo por lo ostentoso o por la tecnología más reciente, sino por lo auténtico, lo emocional y lo atemporal. Las marcas que realmente representan el lujo son aquellas que transmiten una filosofía, una pasión y una herencia.
Alfa Romeo no mide el lujo en pulgadas de pantalla ni en asistentes digitales omnipresentes. Nuestra visión es distinta: el lujo está en la conexión entre el conductor y el automóvil, en las sensaciones que provoca cada curva, en un diseño que respira historia italiana y en un carácter deportivo forjado durante más de un siglo.
El lujo auténtico evoluciona, pero no se adapta a cada moda pasajera. Nuestra propuesta va más allá de cifras y especificaciones: es una experiencia integral que combina diseño, emoción y conducción pura, incluso en esta nueva era de movilidad electrificada.
El storytelling es clave para conectar con nuevas generaciones. ¿Qué historias cree Alfa Romeo que aún no se han contado en México y que vale la pena explorar?
En México aún hay muchas historias de Alfa Romeo por contar. Historias que hablan de diseño italiano, innovación tecnológica, sostenibilidad y exclusividad, pero también de pasión y carácter.
Nuestro enfoque es fusionar la tradición con el futuro, para conectar con un consumidor actual que valora la autenticidad y busca marcas con una identidad clara. Queremos revitalizar esa herencia italiana y hacerla relevante para nuevas generaciones, sin perder la esencia que nos distingue.
Mirando hacia el futuro, ¿qué le gustaría que las personas piensen y sientan cuando escuchen el nombre Alfa Romeo dentro de cinco o diez años?
Me gustaría que, dentro de cinco o diez años, cuando alguien escuche el nombre Alfa Romeo, piense inmediatamente en autos italianos exclusivos, con algunos de los diseños más bellos y atemporales de la industria.
Pero, sobre todo, que lo asocie con emociones: con una experiencia de conducción distinta, con lujo, sofisticación y un legado histórico que no solo se cuenta, sino que también se siente cada vez que se maneja un Alfa Romeo.
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En un momento tan complejo y retador como apasionante en la industria automotriz nacional y mundial, Jesús Rodríguez, director de Alfa Romeo México, comparte su visión.
Alfa Romeo es una marca profundamente ligada a la emoción y al diseño italiano. ¿Cómo se traduce ese ADN histórico en la estrategia de la marca en un mercado como el mexicano?
En Alfa Romeo el diseño no es un ejercicio estético, es una declaración de identidad. En cada uno de nuestros modelos hay elementos que remiten directamente a nuestra historia: el perfil dinámico conocido como GT Line, la Coda Tronca —nacida en la competición—, el característico diseño Trilobulado y, por supuesto, el Scudetto, que siempre actúa como el centro visual del vehículo.
Ese ADN italiano se traduce en una estrategia muy clara en México: ofrecer autos que no solo se vean distintos, sino que también se sientan distintos. Nos dirigimos a un cliente que no busca únicamente movilidad o lujo, sino una experiencia emocional, un objeto de deseo con un linaje histórico que se percibe desde el primer vistazo y se confirma al volante.
Hablar de Alfa Romeo es hablar de herencia y carácter. ¿Cuál considera que es el mayor reto al mantener ese legado vivo, mientras la industria automotriz avanza hacia nuevos paradigmas?
El mayor reto es evolucionar sin traicionar la esencia. Alfa Romeo ha sido fiel a su ADN de deportividad italiana desde 1910, pero eso no significa quedarse inmóvil. La marca ha evolucionado de forma profunda en toda su gama, y ejemplos claros de ello son Giulia y Stelvio, desarrollados sobre la plataforma Giorgio, una de las más avanzadas de la industria, pensada desde el inicio para ofrecer una dinámica de conducción excepcional.
Ese mismo principio se aplica a la nueva era de conectividad y electrificación. Tonale marcó el inicio de esta transformación como el primer Alfa Romeo electrificado: un vehículo que mantiene un diseño inconfundiblemente italiano, pero incorpora nuevas tecnologías que enriquecen la experiencia de conducción sin diluir su carácter.
A esto se suma la llegada de Alfa Romeo Junior, que debutará próximamente en México y representa una nueva puerta de entrada a la marca, combinando tecnología híbrida, dinamismo y diseño, siempre bajo los mismos valores que nos han definido históricamente.
El consumidor de lujo ha cambiado radicalmente en los últimos años. ¿Qué tipo de cliente está encontrando hoy Alfa Romeo en México y qué busca más allá del producto?
Hoy encontramos en México a un cliente mucho más consciente y apasionado. Es alguien que disfruta realmente conducir, que valora el rendimiento deportivo, pero que también entiende y aprecia el diseño como una forma de expresión personal.
Hemos identificado que el cliente de Alfa Romeo busca exclusividad y autenticidad. Conoce la historia de la marca, especialmente su vínculo con el deporte motor, y encuentra valor en manejar algo distinto, con carácter y personalidad propia, no un producto genérico de lujo.
Diseño y desempeño siempre han sido dos pilares de la marca. ¿Cómo se equilibra la emoción al volante con las nuevas exigencias de tecnología, eficiencia y sostenibilidad?
Para Alfa Romeo, la emoción al volante sigue siendo irrenunciable, pero entendemos que hoy debe convivir con mayores niveles de eficiencia y responsabilidad ambiental. Nuestros clientes buscan esa combinación: diseño vanguardista, deportividad y soluciones tecnológicas que mejoren el desempeño y reduzcan consumos.
Un ejemplo claro es Tonale PHEV, que gracias a su sistema híbrido conectable logra un comportamiento dinámico muy deportivo y, al mismo tiempo, consumos notablemente bajos. En el interior, este equilibrio se refleja en el uso de nuevos materiales y textiles que reducen residuos y emisiones, sin comprometer la elegancia, la calidad ni la durabilidad que caracterizan a la marca.
La electrificación está redefiniendo el futuro del automóvil. ¿Cómo aborda Alfa Romeo esta transición sin perder la esencia deportiva que la caracteriza?
Un Alfa Romeo que no despierte emociones simplemente no tendría sentido. Nuestra historia en el deporte motor y las figuras que han dado vida algunos de los autos más bellos de la industria nos obligan a mantener ese compromiso.
Por eso, cada modelo recibe un ajuste y una puesta a punto muy específicos que lo convierten en algo único. La electrificación no es una renuncia, sino una evolución. Ese camino comenzó con Tonale híbrido conectable, un modelo que abrió un nuevo capítulo al combinar carácter deportivo con eficiencia real: más de 50 kilómetros en modo 100% eléctrico, hasta 600 kilómetros de autonomía total y una reducción significativa de emisiones.
Este mismo enfoque se reflejará en el nuevo Alfa Romeo Junior, que llegará como modelo de entrada con motorización híbrida, pensado para clientes que buscan dinamismo, eficiencia y exclusividad sin compromisos.
México es un mercado estratégico dentro de la región. ¿Qué oportunidades ve para Alfa Romeo en los próximos años y qué papel juega el país en la visión regional de la marca?
En efecto, México es uno de los mercados más relevantes para Alfa Romeo en la región. Por eso, desde mediados del año pasado fortalecimos de manera importante nuestra estrategia de posventa, incorporando una garantía de cinco años con mantenimiento incluido sin costo adicional en toda la gama.
Además, estamos preparando la llegada de Junior como el escalón de acceso al mundo Alfa Romeo, un modelo que ya ha generado gran expectativa y que algunos periodistas especializados han podido manejar en carreteras italianas.
De cara a 2026, tendremos actualizaciones relevantes en toda la gama, con rediseños y nuevas versiones. Paralelamente, estamos reestructurando nuestros puntos de venta para ofrecer espacios pensados para verdaderos entusiastas, con personal altamente capacitado y una experiencia de compra que refleje el lujo y la sofisticación italiana.
Más allá de los vehículos, hoy las marcas construyen comunidades. ¿Cómo trabaja Alfa Romeo para generar vínculos emocionales duraderos con sus clientes y seguidores?
Nuestra estrategia está centrada en la emoción. Queremos que un Alfa Romeo no sea solo un vehículo de lujo, sino una experiencia que se viva cada vez que el conductor toma el volante.
Trabajamos con campañas que ponen en el centro lo que se siente al manejar, porque cada detalle de un Alfa Romeo tiene una historia detrás. Buscamos un marketing que genere conversación, que conecte emocionalmente y que se aleje de un discurso frío o meramente racional. Además, mantenemos vínculos constantes con embajadores que representan los valores de la marca en distintos ámbitos, reforzando la asociación de Alfa Romeo con innovación técnica, pasión y competitividad.

El lujo contemporáneo ya no solo se mide en exclusividad, sino en propósito. ¿Qué significa hoy el lujo para Alfa Romeo y cómo se redefine en un contexto global en transformación?
Hoy el verdadero lujo no se define solo por lo ostentoso o por la tecnología más reciente, sino por lo auténtico, lo emocional y lo atemporal. Las marcas que realmente representan el lujo son aquellas que transmiten una filosofía, una pasión y una herencia.
Alfa Romeo no mide el lujo en pulgadas de pantalla ni en asistentes digitales omnipresentes. Nuestra visión es distinta: el lujo está en la conexión entre el conductor y el automóvil, en las sensaciones que provoca cada curva, en un diseño que respira historia italiana y en un carácter deportivo forjado durante más de un siglo.
El lujo auténtico evoluciona, pero no se adapta a cada moda pasajera. Nuestra propuesta va más allá de cifras y especificaciones: es una experiencia integral que combina diseño, emoción y conducción pura, incluso en esta nueva era de movilidad electrificada.
El storytelling es clave para conectar con nuevas generaciones. ¿Qué historias cree Alfa Romeo que aún no se han contado en México y que vale la pena explorar?
En México aún hay muchas historias de Alfa Romeo por contar. Historias que hablan de diseño italiano, innovación tecnológica, sostenibilidad y exclusividad, pero también de pasión y carácter.
Nuestro enfoque es fusionar la tradición con el futuro, para conectar con un consumidor actual que valora la autenticidad y busca marcas con una identidad clara. Queremos revitalizar esa herencia italiana y hacerla relevante para nuevas generaciones, sin perder la esencia que nos distingue.
Mirando hacia el futuro, ¿qué le gustaría que las personas piensen y sientan cuando escuchen el nombre Alfa Romeo dentro de cinco o diez años?
Me gustaría que, dentro de cinco o diez años, cuando alguien escuche el nombre Alfa Romeo, piense inmediatamente en autos italianos exclusivos, con algunos de los diseños más bellos y atemporales de la industria.
Pero, sobre todo, que lo asocie con emociones: con una experiencia de conducción distinta, con lujo, sofisticación y un legado histórico que no solo se cuenta, sino que también se siente cada vez que se maneja un Alfa Romeo.
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Alfa Romeo es una marca profundamente ligada a la emoción y al diseño italiano. ¿Cómo se traduce ese ADN histórico en la estrategia de la marca en un mercado como el mexicano?
En Alfa Romeo el diseño no es un ejercicio estético, es una declaración de identidad. En cada uno de nuestros modelos hay elementos que remiten directamente a nuestra historia: el perfil dinámico conocido como GT Line, la Coda Tronca —nacida en la competición—, el característico diseño Trilobulado y, por supuesto, el Scudetto, que siempre actúa como el centro visual del vehículo.
Ese ADN italiano se traduce en una estrategia muy clara en México: ofrecer autos que no solo se vean distintos, sino que también se sientan distintos. Nos dirigimos a un cliente que no busca únicamente movilidad o lujo, sino una experiencia emocional, un objeto de deseo con un linaje histórico que se percibe desde el primer vistazo y se confirma al volante.
Hablar de Alfa Romeo es hablar de herencia y carácter. ¿Cuál considera que es el mayor reto al mantener ese legado vivo, mientras la industria automotriz avanza hacia nuevos paradigmas?
El mayor reto es evolucionar sin traicionar la esencia. Alfa Romeo ha sido fiel a su ADN de deportividad italiana desde 1910, pero eso no significa quedarse inmóvil. La marca ha evolucionado de forma profunda en toda su gama, y ejemplos claros de ello son Giulia y Stelvio, desarrollados sobre la plataforma Giorgio, una de las más avanzadas de la industria, pensada desde el inicio para ofrecer una dinámica de conducción excepcional.
Ese mismo principio se aplica a la nueva era de conectividad y electrificación. Tonale marcó el inicio de esta transformación como el primer Alfa Romeo electrificado: un vehículo que mantiene un diseño inconfundiblemente italiano, pero incorpora nuevas tecnologías que enriquecen la experiencia de conducción sin diluir su carácter.
A esto se suma la llegada de Alfa Romeo Junior, que debutará próximamente en México y representa una nueva puerta de entrada a la marca, combinando tecnología híbrida, dinamismo y diseño, siempre bajo los mismos valores que nos han definido históricamente.
El consumidor de lujo ha cambiado radicalmente en los últimos años. ¿Qué tipo de cliente está encontrando hoy Alfa Romeo en México y qué busca más allá del producto?
Hoy encontramos en México a un cliente mucho más consciente y apasionado. Es alguien que disfruta realmente conducir, que valora el rendimiento deportivo, pero que también entiende y aprecia el diseño como una forma de expresión personal.
Hemos identificado que el cliente de Alfa Romeo busca exclusividad y autenticidad. Conoce la historia de la marca, especialmente su vínculo con el deporte motor, y encuentra valor en manejar algo distinto, con carácter y personalidad propia, no un producto genérico de lujo.
Diseño y desempeño siempre han sido dos pilares de la marca. ¿Cómo se equilibra la emoción al volante con las nuevas exigencias de tecnología, eficiencia y sostenibilidad?
Para Alfa Romeo, la emoción al volante sigue siendo irrenunciable, pero entendemos que hoy debe convivir con mayores niveles de eficiencia y responsabilidad ambiental. Nuestros clientes buscan esa combinación: diseño vanguardista, deportividad y soluciones tecnológicas que mejoren el desempeño y reduzcan consumos.
Un ejemplo claro es Tonale PHEV, que gracias a su sistema híbrido conectable logra un comportamiento dinámico muy deportivo y, al mismo tiempo, consumos notablemente bajos. En el interior, este equilibrio se refleja en el uso de nuevos materiales y textiles que reducen residuos y emisiones, sin comprometer la elegancia, la calidad ni la durabilidad que caracterizan a la marca.
La electrificación está redefiniendo el futuro del automóvil. ¿Cómo aborda Alfa Romeo esta transición sin perder la esencia deportiva que la caracteriza?
Un Alfa Romeo que no despierte emociones simplemente no tendría sentido. Nuestra historia en el deporte motor y las figuras que han dado vida algunos de los autos más bellos de la industria nos obligan a mantener ese compromiso.
Por eso, cada modelo recibe un ajuste y una puesta a punto muy específicos que lo convierten en algo único. La electrificación no es una renuncia, sino una evolución. Ese camino comenzó con Tonale híbrido conectable, un modelo que abrió un nuevo capítulo al combinar carácter deportivo con eficiencia real: más de 50 kilómetros en modo 100% eléctrico, hasta 600 kilómetros de autonomía total y una reducción significativa de emisiones.
Este mismo enfoque se reflejará en el nuevo Alfa Romeo Junior, que llegará como modelo de entrada con motorización híbrida, pensado para clientes que buscan dinamismo, eficiencia y exclusividad sin compromisos.
México es un mercado estratégico dentro de la región. ¿Qué oportunidades ve para Alfa Romeo en los próximos años y qué papel juega el país en la visión regional de la marca?
En efecto, México es uno de los mercados más relevantes para Alfa Romeo en la región. Por eso, desde mediados del año pasado fortalecimos de manera importante nuestra estrategia de posventa, incorporando una garantía de cinco años con mantenimiento incluido sin costo adicional en toda la gama.
Además, estamos preparando la llegada de Junior como el escalón de acceso al mundo Alfa Romeo, un modelo que ya ha generado gran expectativa y que algunos periodistas especializados han podido manejar en carreteras italianas.
De cara a 2026, tendremos actualizaciones relevantes en toda la gama, con rediseños y nuevas versiones. Paralelamente, estamos reestructurando nuestros puntos de venta para ofrecer espacios pensados para verdaderos entusiastas, con personal altamente capacitado y una experiencia de compra que refleje el lujo y la sofisticación italiana.
Más allá de los vehículos, hoy las marcas construyen comunidades. ¿Cómo trabaja Alfa Romeo para generar vínculos emocionales duraderos con sus clientes y seguidores?
Nuestra estrategia está centrada en la emoción. Queremos que un Alfa Romeo no sea solo un vehículo de lujo, sino una experiencia que se viva cada vez que el conductor toma el volante.
Trabajamos con campañas que ponen en el centro lo que se siente al manejar, porque cada detalle de un Alfa Romeo tiene una historia detrás. Buscamos un marketing que genere conversación, que conecte emocionalmente y que se aleje de un discurso frío o meramente racional. Además, mantenemos vínculos constantes con embajadores que representan los valores de la marca en distintos ámbitos, reforzando la asociación de Alfa Romeo con innovación técnica, pasión y competitividad.

El lujo contemporáneo ya no solo se mide en exclusividad, sino en propósito. ¿Qué significa hoy el lujo para Alfa Romeo y cómo se redefine en un contexto global en transformación?
Hoy el verdadero lujo no se define solo por lo ostentoso o por la tecnología más reciente, sino por lo auténtico, lo emocional y lo atemporal. Las marcas que realmente representan el lujo son aquellas que transmiten una filosofía, una pasión y una herencia.
Alfa Romeo no mide el lujo en pulgadas de pantalla ni en asistentes digitales omnipresentes. Nuestra visión es distinta: el lujo está en la conexión entre el conductor y el automóvil, en las sensaciones que provoca cada curva, en un diseño que respira historia italiana y en un carácter deportivo forjado durante más de un siglo.
El lujo auténtico evoluciona, pero no se adapta a cada moda pasajera. Nuestra propuesta va más allá de cifras y especificaciones: es una experiencia integral que combina diseño, emoción y conducción pura, incluso en esta nueva era de movilidad electrificada.
El storytelling es clave para conectar con nuevas generaciones. ¿Qué historias cree Alfa Romeo que aún no se han contado en México y que vale la pena explorar?
En México aún hay muchas historias de Alfa Romeo por contar. Historias que hablan de diseño italiano, innovación tecnológica, sostenibilidad y exclusividad, pero también de pasión y carácter.
Nuestro enfoque es fusionar la tradición con el futuro, para conectar con un consumidor actual que valora la autenticidad y busca marcas con una identidad clara. Queremos revitalizar esa herencia italiana y hacerla relevante para nuevas generaciones, sin perder la esencia que nos distingue.
Mirando hacia el futuro, ¿qué le gustaría que las personas piensen y sientan cuando escuchen el nombre Alfa Romeo dentro de cinco o diez años?
Me gustaría que, dentro de cinco o diez años, cuando alguien escuche el nombre Alfa Romeo, piense inmediatamente en autos italianos exclusivos, con algunos de los diseños más bellos y atemporales de la industria.
Pero, sobre todo, que lo asocie con emociones: con una experiencia de conducción distinta, con lujo, sofisticación y un legado histórico que no solo se cuenta, sino que también se siente cada vez que se maneja un Alfa Romeo.
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En un momento tan complejo y retador como apasionante en la industria automotriz nacional y mundial, Jesús Rodríguez, director de Alfa Romeo México, comparte su visión.
Alfa Romeo es una marca profundamente ligada a la emoción y al diseño italiano. ¿Cómo se traduce ese ADN histórico en la estrategia de la marca en un mercado como el mexicano?
En Alfa Romeo el diseño no es un ejercicio estético, es una declaración de identidad. En cada uno de nuestros modelos hay elementos que remiten directamente a nuestra historia: el perfil dinámico conocido como GT Line, la Coda Tronca —nacida en la competición—, el característico diseño Trilobulado y, por supuesto, el Scudetto, que siempre actúa como el centro visual del vehículo.
Ese ADN italiano se traduce en una estrategia muy clara en México: ofrecer autos que no solo se vean distintos, sino que también se sientan distintos. Nos dirigimos a un cliente que no busca únicamente movilidad o lujo, sino una experiencia emocional, un objeto de deseo con un linaje histórico que se percibe desde el primer vistazo y se confirma al volante.
Hablar de Alfa Romeo es hablar de herencia y carácter. ¿Cuál considera que es el mayor reto al mantener ese legado vivo, mientras la industria automotriz avanza hacia nuevos paradigmas?
El mayor reto es evolucionar sin traicionar la esencia. Alfa Romeo ha sido fiel a su ADN de deportividad italiana desde 1910, pero eso no significa quedarse inmóvil. La marca ha evolucionado de forma profunda en toda su gama, y ejemplos claros de ello son Giulia y Stelvio, desarrollados sobre la plataforma Giorgio, una de las más avanzadas de la industria, pensada desde el inicio para ofrecer una dinámica de conducción excepcional.
Ese mismo principio se aplica a la nueva era de conectividad y electrificación. Tonale marcó el inicio de esta transformación como el primer Alfa Romeo electrificado: un vehículo que mantiene un diseño inconfundiblemente italiano, pero incorpora nuevas tecnologías que enriquecen la experiencia de conducción sin diluir su carácter.
A esto se suma la llegada de Alfa Romeo Junior, que debutará próximamente en México y representa una nueva puerta de entrada a la marca, combinando tecnología híbrida, dinamismo y diseño, siempre bajo los mismos valores que nos han definido históricamente.
El consumidor de lujo ha cambiado radicalmente en los últimos años. ¿Qué tipo de cliente está encontrando hoy Alfa Romeo en México y qué busca más allá del producto?
Hoy encontramos en México a un cliente mucho más consciente y apasionado. Es alguien que disfruta realmente conducir, que valora el rendimiento deportivo, pero que también entiende y aprecia el diseño como una forma de expresión personal.
Hemos identificado que el cliente de Alfa Romeo busca exclusividad y autenticidad. Conoce la historia de la marca, especialmente su vínculo con el deporte motor, y encuentra valor en manejar algo distinto, con carácter y personalidad propia, no un producto genérico de lujo.
Diseño y desempeño siempre han sido dos pilares de la marca. ¿Cómo se equilibra la emoción al volante con las nuevas exigencias de tecnología, eficiencia y sostenibilidad?
Para Alfa Romeo, la emoción al volante sigue siendo irrenunciable, pero entendemos que hoy debe convivir con mayores niveles de eficiencia y responsabilidad ambiental. Nuestros clientes buscan esa combinación: diseño vanguardista, deportividad y soluciones tecnológicas que mejoren el desempeño y reduzcan consumos.
Un ejemplo claro es Tonale PHEV, que gracias a su sistema híbrido conectable logra un comportamiento dinámico muy deportivo y, al mismo tiempo, consumos notablemente bajos. En el interior, este equilibrio se refleja en el uso de nuevos materiales y textiles que reducen residuos y emisiones, sin comprometer la elegancia, la calidad ni la durabilidad que caracterizan a la marca.
La electrificación está redefiniendo el futuro del automóvil. ¿Cómo aborda Alfa Romeo esta transición sin perder la esencia deportiva que la caracteriza?
Un Alfa Romeo que no despierte emociones simplemente no tendría sentido. Nuestra historia en el deporte motor y las figuras que han dado vida algunos de los autos más bellos de la industria nos obligan a mantener ese compromiso.
Por eso, cada modelo recibe un ajuste y una puesta a punto muy específicos que lo convierten en algo único. La electrificación no es una renuncia, sino una evolución. Ese camino comenzó con Tonale híbrido conectable, un modelo que abrió un nuevo capítulo al combinar carácter deportivo con eficiencia real: más de 50 kilómetros en modo 100% eléctrico, hasta 600 kilómetros de autonomía total y una reducción significativa de emisiones.
Este mismo enfoque se reflejará en el nuevo Alfa Romeo Junior, que llegará como modelo de entrada con motorización híbrida, pensado para clientes que buscan dinamismo, eficiencia y exclusividad sin compromisos.
México es un mercado estratégico dentro de la región. ¿Qué oportunidades ve para Alfa Romeo en los próximos años y qué papel juega el país en la visión regional de la marca?
En efecto, México es uno de los mercados más relevantes para Alfa Romeo en la región. Por eso, desde mediados del año pasado fortalecimos de manera importante nuestra estrategia de posventa, incorporando una garantía de cinco años con mantenimiento incluido sin costo adicional en toda la gama.
Además, estamos preparando la llegada de Junior como el escalón de acceso al mundo Alfa Romeo, un modelo que ya ha generado gran expectativa y que algunos periodistas especializados han podido manejar en carreteras italianas.
De cara a 2026, tendremos actualizaciones relevantes en toda la gama, con rediseños y nuevas versiones. Paralelamente, estamos reestructurando nuestros puntos de venta para ofrecer espacios pensados para verdaderos entusiastas, con personal altamente capacitado y una experiencia de compra que refleje el lujo y la sofisticación italiana.
Más allá de los vehículos, hoy las marcas construyen comunidades. ¿Cómo trabaja Alfa Romeo para generar vínculos emocionales duraderos con sus clientes y seguidores?
Nuestra estrategia está centrada en la emoción. Queremos que un Alfa Romeo no sea solo un vehículo de lujo, sino una experiencia que se viva cada vez que el conductor toma el volante.
Trabajamos con campañas que ponen en el centro lo que se siente al manejar, porque cada detalle de un Alfa Romeo tiene una historia detrás. Buscamos un marketing que genere conversación, que conecte emocionalmente y que se aleje de un discurso frío o meramente racional. Además, mantenemos vínculos constantes con embajadores que representan los valores de la marca en distintos ámbitos, reforzando la asociación de Alfa Romeo con innovación técnica, pasión y competitividad.

El lujo contemporáneo ya no solo se mide en exclusividad, sino en propósito. ¿Qué significa hoy el lujo para Alfa Romeo y cómo se redefine en un contexto global en transformación?
Hoy el verdadero lujo no se define solo por lo ostentoso o por la tecnología más reciente, sino por lo auténtico, lo emocional y lo atemporal. Las marcas que realmente representan el lujo son aquellas que transmiten una filosofía, una pasión y una herencia.
Alfa Romeo no mide el lujo en pulgadas de pantalla ni en asistentes digitales omnipresentes. Nuestra visión es distinta: el lujo está en la conexión entre el conductor y el automóvil, en las sensaciones que provoca cada curva, en un diseño que respira historia italiana y en un carácter deportivo forjado durante más de un siglo.
El lujo auténtico evoluciona, pero no se adapta a cada moda pasajera. Nuestra propuesta va más allá de cifras y especificaciones: es una experiencia integral que combina diseño, emoción y conducción pura, incluso en esta nueva era de movilidad electrificada.
El storytelling es clave para conectar con nuevas generaciones. ¿Qué historias cree Alfa Romeo que aún no se han contado en México y que vale la pena explorar?
En México aún hay muchas historias de Alfa Romeo por contar. Historias que hablan de diseño italiano, innovación tecnológica, sostenibilidad y exclusividad, pero también de pasión y carácter.
Nuestro enfoque es fusionar la tradición con el futuro, para conectar con un consumidor actual que valora la autenticidad y busca marcas con una identidad clara. Queremos revitalizar esa herencia italiana y hacerla relevante para nuevas generaciones, sin perder la esencia que nos distingue.
Mirando hacia el futuro, ¿qué le gustaría que las personas piensen y sientan cuando escuchen el nombre Alfa Romeo dentro de cinco o diez años?
Me gustaría que, dentro de cinco o diez años, cuando alguien escuche el nombre Alfa Romeo, piense inmediatamente en autos italianos exclusivos, con algunos de los diseños más bellos y atemporales de la industria.
Pero, sobre todo, que lo asocie con emociones: con una experiencia de conducción distinta, con lujo, sofisticación y un legado histórico que no solo se cuenta, sino que también se siente cada vez que se maneja un Alfa Romeo.
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