Miguel Durán Díaz-Tejeiro

Autor
El río de los remedios de Frank Gehry
Ha muerto Frank Gehry, el hombre que tendió un puente de plata entre la abstracción de las bellas artes y la concreción de la arquitectura. Es momento de reivindicar lo que quizá le atraía más de su oficio, hasta el último día de vida: la dimensión social. La capacidad que tiene la arquitectura de mejorar la vida de las personas. Este es uno de sus últimos proyectos: la transformación del río de Los Ángeles, California, y de las comunidades latinas que viven en la zona.
Frank Gehry, camino a Delfos
Quisieron colocarlo en el centro de la arquitectura-espectáculo. Intentaron reducir su trabajo a mero gancho turístico para ciudades que se desvanecían. Pero hoy se puede ver con claridad que Frank Gehry hizo esencialmente tres cosas: deletrear el presente, entrever fragmentos del futuro y levantar refugios de la emoción para la humanidad entera. Meses antes de su muerte, ocurrida el pasado 5 de diciembre, el mítico arquitecto se encontró con <i>Gatopardo</i>, recordó su vida y explicó sus mejores intenciones.

